Una nueva Ley de privilegios homosexual blindaría los ‘derechos’ del colectivo transexual

El Congreso inicia hoy la propuesta de Podemos que prohíbe pruebas psiquiátricas en la reasignación de sexo o terapias para salir de la homosexualidad, pero se mantienen las terapias para dejar de ser heterosexual

La ley que debe garantizar la no discriminación en ningún ámbito de las personas lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, tránsgenero e intersexuales dará hoy su primer paso en el Congreso. De la mano de Podemos, que ha recogido algunas reivindicaciones del colectivo LGTBI, está previsto que se apruebe la toma en consideración de una iniciativa cuyo objetivo es dotar a este colectivo de una serie de privilegios por encima del resto de ciudadanos.

Esta iniciativa plantea un intenso debate de fondo: ¿por qué hacer una ley antidiscriminación para un colectivo concreto? ¿Por qué no hacer una de carácter general que incluya otros colectivos marginados como los ancianos, los niños, las personas de etnia gitana, etcétera?

Aunque en su trámite parlamentario la nueva proposición de ley será sometida a enmiendas, su texto inicial regula los derechos en todos los ámbitos sociales (familia, educación, sanidad, deporte o justicia, entre otros) y establece una serie de sanciones para los delitos que denomina “de homofobia”. Uno de los aspectos más polémicos de la iniciativa, según subraya Sofía Castañón, secretaria de igualdad de Podemos, es el que se refiere a los ‘derechos’ de las personas transexuales y transgénero, por las supuestas dificultades que, según ellos, encuentran en el ámbito sanitario. La proposición indica que la atención sanitaria ha de ser despatologizadora, es decir, se debe dejar de considerar el hecho de ser transexual o transgénero como una disforia, sino “como una forma más de la diversidad humana”. Algo contrario a lo que establecen las agencias internacionales de salud.

La nueva oleada: la transexualidad

En este sentido, se prohibirá cualquier prueba psiquiátrica para determinar la condición de una persona, acabando así con el actual diagnóstico de “disforia de género”. Cuando se inicie un proceso de transición o reasignación de género, será la persona la que marcará los pasos que quiere dar. El colectivo de personas transexuales hace años que exige el fin del modelo de salud actual que considera la transexualidad un proceso patológico y psiquiátrico.

En esta línea, la iniciativa establece que partir de los 16 años los menores podrán presentar por sí mismos el consentimiento informado para someterse a una reasignación sexual quirúrgica. Y a partir de la pubertad también podrán hacerlo para acceder a los bloqueadores hormonales. Precisamente, ForumLibertas informaba ayer del caso de un adolescente australiano que después de someterse a terapia de cambio de sexo se arrepintió dos años después.

La transexualidad está considerada "disforia de género"

La transexualidad está considerada “disforia de género”

La proposición de ley también incluye un apartado en el que deja claro que no se permiten las terapias que pretenden revertir la orientación sexual o la identidad de género. Sin embargo, no dice nada de las terapias que pretenden estimular el paso de la heterosexualidad a la homosexualidad. De aprobarse, la futura ley pretende que todas las mujeres tengan garantizado el derecho a la reproducción asistida independientemente de “su orientación sexual, la identidad o la expresión de género”.

Objetivo: ideologizar a las nuevas generaciones

La propuesta de Ley también ataca al ámbito de la educación y se propone que en los materiales escolares se incorporen referentes positivos LGTBI para ideologizar a los más pequeños. La Ley contempla sanciones y la eliminación de materiales escolares que no estén en sintonía con este objetivo.

En cuanto al alumnado y a todo el personal del sistema educativo, “se garantizará su derecho a exteriorizar su identidad de género”. También podrán utilizar libremente el nombre que hayan elegido, que quedará reflejado en la documentación administrativa, tanto la del centro como la que se expone públicamente.

Cerco a las terapias de reversión sexual

Si la proposición de ley consigue ser aprobada, las terapias que pretenden corregir la orientación sexual o la identidad de género de una persona no sólo quedarán prohibidas, sino que también serán consideradas infracciones muy graves. No se podrán realizar, así, ni con el consentimiento de la persona que acude o de sus representantes legales. Se hace esta mención ya que normalmente llegan a este tipo de terapias niños llevados por sus padres.

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