A los que se ocultan

Sígueme en Twitter: @jmiroardevol Hay gente, poca por suerte, que cree que puede cumplir con la obra del Señor ocultando sus intencion…

Forum Libertas

Sígueme en Twitter: @jmiroardevol

Hay gente, poca por suerte, que cree que puede cumplir con la obra del Señor ocultando sus intenciones, enmascarando su organización. A ellos se podrían aplicar las palabras de Jesucristo que pueden leerse en el Evangelio de San Marcos de este martes: “el culto que me dan está vacío porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos, dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres”.

La ocultación, el enmascaramiento, no pueden tener lugar en el seno de la Iglesia y mucho menos en defensa de la misma y en nombre de Jesucristo, porque no es en función de las intenciones, sino de la práctica, como el Evangelio juzga. No es en razón de los fines sino de los medios que se utilizan. Quienes se ocultan para ser más eficaces, además de que no lo son, incurren en el pensamiento liberal a pesar de que imaginan que se encuentran en sus antípodas. Porque el pensamiento liberal, en último término, es el de la razón instrumental, en la que solamente se juzgan los actos en razón del beneficio que nos proporcionan y no en la medida en que se insertan armónicamente en un orden cósmico, en el orden querido por Dios. Y el orden querido por Dios no quiere ocultaciones. El orden querido por Dios hace ya mucho tiempo que lo definió el salmista:

"El que procede honradamente

y practica la justicia,

el que tiene intenciones leales

y no calumnia con su lengua,

el que no hace mal a su prójimo

ni difama al vecino” (Salmo 14)

Que, de una vez, los que se ocultan y enmascaran dejen de practicar lo que tanto daño hace y mucho más puede hacer a la Iglesia.


Josep Miró i Ardèvol, presidente de E-Cristians y miembro del Consejo Pontificio para los Laicos

Hazte socio

También te puede gustar