Como anillo, muy oportuno, a mi dedo

Iluminar las crisis, angustias y dificultades

Mi pastoral del vínculo Mi pastoral del vínculo

 

Oportuno: Mi subtítulo, expresado en letras mayúsculas, es el título del penúltimo apartado del capítulo sexto de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia. Mantengo para Vds. los mismos tags y la misma fotografía ilustrativa. De este modo, quienes me lean tienen a mano lo publicado por mí (muy oportuno) acerca de esta materia. Como anillo al dedo es el título de mi pincelada de principios de julio de 2014 (Cf http://www.forumlibertas.com/como-anillo-al-dedo/ ) Es un escrito que guarda relación con Amoris Laetitia¡como anillo al dedo! Ahí va el punto 231:

<<231. Vaya una palabra a los que en el amor ya han añejado el vino bueno     del noviazgo. Cuando el vino se añeja con esta experiencia del camino, allí aparece, florece en toda su plenitud, la fidelidad de los pequeños momentos de la vida. Es la fidelidad de la espera y de la paciencia. Esa fidelidad llena de sacrificios y de gozos va como floreciendo en la edad en que todo se pone añejo y los ojos se ponen brillantes al contemplar los hijos de sus hijos. Así era desde el principio, pero eso ya se hizo consciente, asentado, madurado en la sorpresa cotidiana del redescubrimiento día tras día, año tras año. Como enseñaba san Juan de la Cruz, <<los viejos amadores son los ya ejercitados y probados>>. Ellos <<ya no tienen aquellos hervores sensitivos ni aquellas furias y fuegos fervorosos por fuera, sino que gustan la suavidad del vino de amor ya bien cocido en su sustancia […] asentado allá dentro en el alma>>. 253 Esto supone haber sido capaces de superar juntos las crisis y los tiempos de angustia, sin escapar de los desafíos ni esconder las dificultades>>

253 Cántico Espiritual, B, 25, 11

 

Entiendo que las palabras de este punto van dirigidas a mí y a mi esposa, padres y abuelos. Después de este punto 231, Amoris Laetitia desarrolla el epígrafe El desafío de la crisis (232-238). Sigue con Viejas heridas (239-240). A continuación Acompañar después de rupturas y divorcios (241-246). Termina este ILUMINAR LAS CRISIS, ANGUSTIAS Y DIFICULTADES  con Algunas situaciones complejas (247-252). Volveré sobre todo ello.

Hoy destaco, del Capítulo IV EL AMOR EN EL MATRIMONIO (en mayúsculas grandes), el segundo punto, que reproduzco, y los sucesivos en varios epígrafes del apartado en mayúsculas normales NUESTRO AMOR COTIDIANO, seguidos de los subsiguientes de CRECER EN LA CARIDAD CONYUGAL, AMOR APASIONADO y LA TRANSFORMACIÓN DEL AMOR. Capítulo IV del punto 89 al 164. En mi última entrega les digo que es suculento. Empieza así en el punto 90:

 

<<90. En el así llamado himno de la caridad escrito por san Pablo, vemos algunas características del amor verdadero:

      <<El amor es paciente,

      es servicial;

      el amor no tiene envidia,

      no hace alarde,

      no es arrogante,

      no obra con dureza,

      no busca su propio interés,

      no se irrita,

      no lleva cuentas del mal,

      no se alegra de la injusticia,

      sino que goza con la verdad.

      Todo lo disculpa,

      todo lo cree,

      todo lo espera,

      todo lo soporta>> (1 Co 13,4-7).

 

      Esto se vive y se cultiva en medio de la vida que comparten todos los días los esposos, entre sí y con sus hijos. Por eso es valioso detenerse a precisar el sentido de las expresiones de este texto, para intentar una aplicación a la existencia concreta de cada familia>>

 

A la tarde de la vida te examinarán en el amor (San Juan de la Cruz)

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