El candidato italiano Grillo se acerca a la Iglesia para cuidar el voto católico

No suele dar entrevistas a los medios italianos pero ha hecho una entrevista con el diario Avvenire, propiedad de la Conferencia Episcopal Italiana, que publicó una entrevista con el cómico genovés

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Beppe Grillo no suele dar entrevistas a los medios italianos porque considera que la mayoría de los medios públicos y privados son cómplices de un sistema corrupto y ­caduco y, por tanto, hostiles al Movimiento 5 Estrellas (M5E). El cómico genovés ha hecho, sin embargo, una significativa excepción. El diario Avvenire , propiedad de la Conferencia Episcopal Italiana, publicó ayer, a página entera, una amplia entrevista con el personaje que ha revolucionado la política en el país transalpino los últimos años.

Ni la Iglesia ni el Vaticano gozan de la influencia de otros tiempos, pero continúan siendo, en el fondo, un “factor permanente de la política italiana” (frase célebre del diplomático estadounidense William Bullit en un artículo en la revista Life, en septiembre de 1944) porque el catolicismo ha dado valores y ha vertebrado la sociedad desde mucho antes de que Italia se unificara como Estado. Todos los partidos, también los antisistema, cuentan pues con el voto católico en su estrategia.

Sabedor de que el M5E, según todas las encuestas, podría ganar las próximas elecciones, en febrero del 2018, Grillo quiere cuidar un sector del electorado que muestra preferencias muy transversales, al igual que quienes votan por los grillini.

En la entrevista con Avvenire, que anuncia ya una segunda entrega en la que se abordarán asuntos más específicos, Grillo no hace grandes revelaciones pero usa un lenguaje no muy alejado, en algunos puntos, del que utiliza el papa Francisco. El fundador del M5E afirma que en los últimos 25 años “se ha masacrado la decencia, la lealtad, la gratitud, el perdón”. Arremete contra el sistema financiero y contra el funcionamiento de la Unión Europea (UE). Grillo dice también –y ahí Bergoglio no estaría de acuerdo– que entre los pueblos de los 27 países que componen la Unión hay “conexiones rígidas, frustrantes, no naturales”.

Según el cómico genovés, su movimiento no tiene una estrategia definida para llegar al poder. Eso se producirá “como un deseable fenómeno natural”, por el hartazgo de los ciudadanos y su determinación a que cambien las cosas. Grillo acusa a Berlusconi de haber llevado Italia al precipicio. Aún más áspero es con el Partido Demócrata (PD), que ha dirigido el gobierno durante los últimos cuatro años, y con Matteo Renzi, a quien llama “mentiroso”.

Grillo se escurre ante una pregunta, sensible para los católicos, sobre principios éticos con relación a la eutanasia o la maternidad subrogada. La pretensión del M5E es ser “un movimiento postideológico” que no quiere pontificar en todo. “Para nosotros es fundamental la autodeterminación, entendida como la posibilidad dada a los ciudadanos de ser ciudadanos”, dice.

La entrevista con Grillo se vio precedida, durante el vía crucis del Viernes Santo, en el Coliseo, de un encuentro improvisado, lejos de las cámaras, de Francisco con la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, uno de los cargos públicos más visibles del M5E. Otro líder del movimiento con aspiraciones a primer ministro, Luigi di Maio, se alineó hace unos días con los obispos al criticar que los comercios abran los días festivos. Y ayer, en fin, el director de Avvenire, en una entrevista con el Corriere della Sera, reconocía que muchos católicos votan al M5E y que, en temas sociales, “tenemos la misma sensibilidad en tres cuartas partes de los casos”.

Es curioso cómo la realpolitik, seña de identidad de la diplomacia vaticana, sobrevive a los seísmos políticos y tienta también a quienes prometen cambios radicales.

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