‘Silencio’: carta abierta a D. Bernardo Cervellera, sacerdote

A propósito de su análisis de “Silencio”

silencio

He leído el análisis que hace usted de la película ‘Silencio’ publicado en Religión en Libertad con fecha de 3 de febrero. Dado que yo he hecho pública en dos artículos de mi blog en Forumlibertas [1] y [2] una postura que contrasta con la suya en algunos puntos, me ha parecido oportuno, en atención a los lectores, manifestar la opinión que su escrito me merece. Lo hago mediante carta abierta, si bien entiendo que probablemente no tendrá ocasión de leer.

Hay una buena parte de su análisis que acepto y comparto. No me detendré en ella porque no es el comentario de esa parte lo que me mueve a escribirle, pero sí quiero dejar constancia de que este escrito no es una objeción a la totalidad del suyo. En cambio, sí hay algunos puntos en los que discrepo abiertamente y son los que me dispongo a señalar.

  1. Usted escribe que “la película y la historia que se cuenta no es una abjuración a la fe”. A mí en cambio me parece justamente lo contrario, al menos por lo que se refiere a la película. Yo no conozco la historia en sus detalles y no he leído la novela, por lo cual mi opinión se restringe a la película. Y el núcleo de la película sí es la abjuración de la fe. Es precisamente la abjuración de la fe del P. Ferreira lo que mueve a dos de sus hermanos de la Compañía, los padres Garupe y Rodríguez, a emprender su viaje a Japón. Y es la abjuración del P. Rodríguez, junto con el horror al martirio propio y ajeno, lo que mantiene la tensión del relato hasta el final de la película.

Yo sé que la película encierra muchos otros aspectos que no son la apostasía. Usted señala con tino algunos bien interesantes, pero al lado de la apostasía resultan menores. El meollo de ‘Silencio’ está en la apostasía. Si alguien hiciera una nueva versión de la misma historia, idéntica en todo, pero anulando la abjuración, le saldría otra película y a esta le quitaría la mayor parte de su interés y su dramatismo. El titular con el que aparece su análisis en Religión en Libertad comienza así ‘Silencio’ no defiende la apostasía”. Entiendo el reclamo periodístico del titular, pero, en mi opinión, la clave no está en si la defiende o no la defiende. Probablemente no la defienda (entre otras cosas porque a la apostasía nadie la ataca; lo que se ve atacado es la fe cristiana y los fieles japoneses que la profesan), pero sí la justifica. Y este es, a mi parecer, el elemento más grave y el que resulta determinante para tomar una postura global ante este film. Yo sé que otros no lo ven así, o si lo ven, le dan poca importancia, o prefieren recrearse intelectual o estéticamente en otros aspectos de la película, pero la apostasía no es una cuestión más dentro del amplio abanico de cuestiones que el relato va trenzando. La apostasía es la cuestión nuclear y yo soy partidario de remarcarlo por una razón muy sencilla, porque el pecado de apostasía es demasiado grave como para hacer concesiones con él, para pulirle o quitarle hierro, y menos aún para justificarle.

  1. En segundo lugar, hay tres afirmaciones que no me encajan. Las transcribo textualmente:

a) “La película es una obra profundamente religiosa”.

b) “Es una película cristiana: hay una gran misericordia para cualquier elección de los hombres”.

En mi opinión, esta afirmación contiene un error teológico de bulto porque la misericordia (de Dios, se sobreentiende) no se dirige a los actos de los hombres, (“cualquier elección”, dice usted), sino a los hombres. No se trata de un matiz de rango menor, más o menos discutible, sino de una enseñanza fundamental de la Iglesia que se resume en esta sentencia secular: Rechazo al pecado y acogida al pecador. Por usar el ejemplo de la traición que usted cita, la misericordia de Dios no está destinada a comprender la traición de los hombres, ni a perdonarla, sino a perdonar al traidor por su traición. El destinatario del perdón es el hombre pecador, no el pecado. Cuando usted, sacerdote, absuelve, no absuelve pecados, absuelve a hombres pecadores de sus pecados.

c) “Tal vez no es una película católica porque le falta una dimensión fundamental de la religión católica, que es la alegría”.

Cada una de estas tres afirmaciones se presta a debate. Pero tampoco son esos puntos concretos los que ahora merecen mi atención. Lo que yo quiero remarcar es que estas tres afirmaciones tienen su interés para la reflexión y el debate si se toman separadas, pero lo que no cabe es juntarlas en el mismo análisis. ¿Cómo es eso de que ‘Silencio’ es una película profundamente religiosa, es cristiana, pero, tal vez, no católica porque le falta la dimensión de la alegría? ¿Las tres cosas a la vez? ¿Religiosa y cristiana pero no católica? ¿La temática es católica, los protagonistas son jesuitas, pero la película no?

Atentamente,

Estanislao Martín Rincón

P.D. Terminada esta carta abierta me llegan dos aportaciones más sobre la película. Por una parte un excelente artículo de Alfonso V. Carrascosa en Religión en Libertad titulado “Un poco más de Silencio” y por otra un audio del programa Sexto Continente de Radio María a cargo de Monseñor Munilla. El primero explica varios errores de la película y el segundo insiste en la cuestión de la apostasía.

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One comment

  1. 1

    Hoy es la fiesta en Japón de san Pablo Miki y compañeros, que por no abjurar de su Fe, recibieron martirio. Justo es reconocer que gracias a estos mártires (y otros muchos) se ha ido extendiendo la Fe (poco a poco) en este país tan ordenado y disciplinado.

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