Catalunya en el 2017 ¿Habrá referéndum o pacto?

CARLES PUIGDEMONT PRESENTA EL LOGOTIPO DE PDECAT

Uno de los puntos de mayor envergadura que tiene el gobierno de España es qué hacer con el anunciado referéndum catalán de independencia, previsto para septiembre de este año. Las autoridades catalanas dicen que este es un año “decisivo” para Catalunya, pero también fueron decisivos los años 2013, 2014, 2015, y 2016.

Hace solo un año el objetivo del independentismo (hay quien sigue llamándole soberanismo) no era celebrar un referéndum, pues había pasado página y había que construir rápidamente la república catalana. El tiempo pasa deprisa, pero las palabras no tanto.

Ahora han redoblado los cañones de papel, se han desobedecido leyes y sentencias, porque ya no se sabe lo que hay que hacer para que Europa y el mundo mundial se enteren de la independencia que quiere un buen número de catalanes, pero no la mayoría.

En Europa, quien desobedece leyes y sentencias ¿se les trata igual que los que las obedecen? O dicho en lenguaje independentista, el que va contra la ley ¿es libertad de expresión? ¿Qué se entiende, entonces, por Estado de Derecho? Se dirá que no hay diálogo, pero a los independentistas no interesa dialogar con Madrid, pues no saben qué ofrecer.

La imperiosa necesidad de Carles Puigdemont de aprobar los presupuestos de la Generalitat –es decir de tener el apoyo de los antisistema de la CUP—le hace mantener equilibrios muy difíciles por no decir imposibles, si quiere estar dentro de la ley. Europa parece que da la espalda al independentismo (¡menudos problemas tiene ya Europa!).

Y vamos a la pregunta: ¿Habrá referéndum? El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, manifestó en su mensaje de Fin de Año que “el año próximo será clave para el futuro de este país porque los catalanes y las catalanas decidiremos libremente nuestro futuro en un referéndum legal y vinculante”. El presidente ha introducido la palabra “legal”, lo que ya había sido desechado por el independentismo: el presidente dijo “referéndum o referéndum”, o sea legal (pactado) o no. ¿De qué legalidad habla Puigdemont?

La previsión del referéndum lo ha puesto en un calendario de previsiones para el mes de septiembre Time Magazine, da entre otras: “Spain’s Catalonia region is expected to hold an independence referéndum”. Esta previsión informativa se ha repartido profusamente entre los independentistas, pero omitiendo la palabra “Spain’s”. Lo de siempre.

¿Se va a hacer el referéndum? Se ha dicho por activa y por pasiva que el referéndum secesionista no cabe en el ordenamiento jurídico español, por lo que habría que cambiar la Constitución. Por lo tanto, el referéndum de hacerse será como el del 9-N de 2014, o sea un simulacro. Quienes convocaron y realizaron este referéndum tienen que vérselas hoy con la lenta justicia española dos años y medio después.

El referéndum no es el único problema de estos años “trascendentales” que Catalunya vive, sino que lo más urgente hoy es aprobar unos presupuestos de la Generalitat para el 2017, mediante el pacto de los independentistas de ERC y la antigua Convergència (hoy PDECat) con los antisistema de la CUP. El presupuesto actual es prorrogado porque en 2016 no pudo aprobarse ninguno. La aprobación del presupuesto coincidirá con la celebración de juicios por desacato, tanto de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, como de los que convocaron y celebraron el referéndum del 2014. Catalunya está gobernada a salto de mata y de emociones.

También importante es qué pasará con el partido de la ex Convergència, el PDECat, al que pertenece el presidente Carles Puigdemont, pero que no es su líder. El PDECat ha ido bajando adeptos –en el Congreso de los Diputados no tiene ni grupo propio—por lo que se presiona a Puigdemont si quiere liderar el partido a lo que hasta ahora se ha resistido.

El partido con más apoyos dentro del independentismo es Esquerra Republicana, y por lo tanto le correspondería la presidencia de la Generalitat en caso de ganar las elecciones. El líder que forjó el PDECat, rompiendo CiU y llevando el partido hacia al independentismo es Artur Más, quien deberá buscar candidato y sucesor de Puigdemont.

Por otro lado, todo parece indicar que antes de que acabe el año 2017, tanto si hay referéndum como si no lo hay, en Catalunya se celebrarán elecciones –es lo que ha prometido Puigdemont—y se verá entonces qué equilibrio de fuerzas tendrá el nuevo parlamento. Del “procés” se habla menos, porque ahora con tantos cambios no se sabe dónde estamos. Desde luego, no hemos llegado a Ítaca ni mucho menos.

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