El abogado del doctor Morín

El abogado defensor del doctor Carlos Morin, Francesc Campà, ha sido, después de muchos intentos, entrevistado finalmente por Josep Cuní en su program…

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El abogado defensor del doctor Carlos Morin, Francesc Campà, ha sido, después de muchos intentos, entrevistado finalmente por Josep Cuní en su programa matinal de TV3, el de mayor audiencia en Cataluña. Es un buen trabajo periodístico por su interés y, por parte del defensor, el derecho bien legítimo a presentar la perspectiva más favorable para su defendido.

Hasta aquí nada que decir si no fuera por una serie de conceptos que ha vertido el letrado y que están muy lejos de reflejar lo que figura en la legislación y en el sumario del caso Morín. Concretémoslo:

  1. Este primero es simplemente de cultura jurídica elemental. Dicho letrado formuló con toda rotundidad que el nasciturus no tiene ningún derecho en la legislación española. Bueno, habría que preguntarle por qué entonces el aborto forma parte del Código Penal como delito. Es una evidencia que la jurisprudencia protege al que ha de nacer. Esta primera cuestión pone de relieve cómo utiliza el letrado la ciencia jurídica.
  1. También ha declarado con toda claridad que el Dr. Morín, que admitió que hace una década que está enfermo de SIDA, no hacía intervenciones quirúrgicas. El sumario señala todo lo contrario. Lo dice el mismo Dr. Morín en su declaración pero también la de una mujer que lleva diecisiete años trabajando en la clínica, y se presentó como testigo voluntario, además de las declaraciones de mujeres que han abortado y que le reconocieron en las fotografías mostradas por la Guardia Civil.
  1. También afirma que no le constan los abortos ilegales. Para que esta idea le desapareciera de la cabeza bastaría con repasar los centenares de páginas, desde las escuchas telefónicas, a las declaraciones de algún imputado como el Dr. Marcial Rodríguez Ferós o las declaraciones de las propias mujeres, para constatar que la ilegalidad estaba al orden del día. Falseamiento de documentación, en especial del informe psiquiátrico preceptivo, pero también otras menudencias como que el personal de quirófano no tuviera ninguna titulación y demás cuestiones. Entre las que se encuentra una, inicialmente no considerada y nada menor como es el pago en metálico y las importantes cantidades que en este sentido se movían. Aquí la inspección de Hacienda deberá intervenir en algún momento.
  1. Nuestro hombre también afirma con rotundidad que no existe la famosa trituradora. Lástima que la declaración de la testigo protegida, la de la testigo voluntaria trabajadora en la empresa, digan lo contrario. Lástima que se hayan encontrado las facturas de compra y el folleto descriptivo de la trituradora encargada y pagada por Morín, cuyas dimensiones coinciden exactamente con el espacio conectado a la red de desagüe que la Guardia Civil encontró en Ginemedex.
  1. Presentó la inspección a la que les sometió la Generalitat como un tema de infracción administrativa. Seguro que lo era, pero además era más cosas porque la documentación de la misma fue enviada al juzgado num. 3 para depurar posibles consecuencias penales, dado que faltaban historias clínicas y el número de abortos realizados no coincidían con los realmente notificados, y todo ello comportaba la posibilidad de abortos ilegales

Como hace el Dr. Santiago Barambio y la asociación ACAI, todo lo remiten a una persecución de un todopoderoso lobby ultraconservador que tiene como fin erradicar el aborto de España. Es una práctica que el calamar ya descubrió hace tiempo: lanzar tinta para ver si así la cosa importante desaparece. Y esta no es otra que la del cumplimiento de la ley.

Lo que está en juego del caso Morin y otros muchos es que este “negocio” en que han convertido el drama del aborto no sea además una vía para practicar de manera masiva un delito contemplado en el Código Penal. Lo que aquí se está defendiendo es la aplicación de la ley. Eso y sólo eso. Que el gobierno y algunos medios de comunicación intenten blindar la ilegalidad, presionar a la justicia y a la policía para que no actúe no hará otra cosa que aumentar el escándalo.

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