El Consejo Audiovisual de Cataluña recibe quejas por las ofensas a la Iglesia en una serie de TV3

El Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) ha recibido estos días numerosas quejas de ciudadanos y entidades en relación con la emisión, el pasado domin…

El Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) ha recibido estos días numerosas quejas de ciudadanos y entidades en relación con la emisión, el pasado domingo en la televisión pública TV3, de un capítulo de la serie Porca miseria en el que su director y actor protagonista, Joel Joan, insultaba a la Iglesia católica. Entre los colectivos que ya se han dirigido por carta a la Oficina de la Audiencia del organismo, destacan la asociación E-Cristians, el Pacto por la Vida y la Dignidad y la sección catalana de la Convención de Cristianos por Europa. Las tres piden una intervención del organismo para “sancionar este hecho”, y denuncian que las frases pronunciadas, con palabras muy malsonantes, “suponen una grave ofensa a los creyentes y no creyentes que marcan la casilla de la Iglesia católica en su Declaración de la Renta”. También recuerdan que, con la emisión, “se envía un mensaje claro y directo que va más allá de la ficción, ya que precisamente esta serie presenta un ambiente actual con elementos de la realidad social presente”.

 

Cabe recordar que el director de la serie televisiva hizo un llamamiento a no marcar la casilla del sostenimiento de la Iglesia católica en la Declaración de la Renta. Dijo concretamente esto: “¡Mierda! ¡He puesto una crucecita en la casilla de los curas!… ¡La madre que me parió! ¡Sólo me faltaba dar pasta a esta panda de reaccionarios que prohíben los abortos, los condones y los matrimonios gays, no sea que todos se casen en masa!”. El CAC tiene previsto analizar estas protestas contra el capítulo televisivo en su próxima reunión ordinaria, que se celebrará el lunes.

 

El actor y director no se disculpa

 

Este jueves, en su primera aparición pública, el propio actor y director Joel Joan no pidió disculpas por sus palabras contra la Iglesia. Durante la participación en un programa de TELEVISIÓ DE CATALUNYA, explicó que “estas palabras las pronuncia un personaje de ficción”. A continuación, la presentadora que le entrevistaba, Tània Sarrias, le preguntó si él suscribía la frase, a lo que se limitó a responder que “hay muchas personas que piensan lo mismo”. Por otro lado, en los momentos en que se habló de la polémica, la conductora del programa sólo dijo que “el PP se ha quejado”, y Joel Joan comentó que “vivimos en un país libre donde las personas pueden expresar lo que piensan”.

 

Al margen de las reacciones, este hecho ya tiene precedentes en los últimos años. En 2001, durante un capítulo de la serie Plats Bruts, el mismo actor Joel Joan protagonizaba una parodia de la figura de Jesucristo. Los espectadores podían ver la escenificación de unas tentaciones del diablo que daban paso a un acto sexual del ”presunto” Jesús con una diablesa detrás del mostrador de un bar. La emisión, que se repitió deliberadamente el 20 de agosto de 2003 en una redifusión, llegó por primera vez a las pantallas de la cadena a principios del verano de hace 4 años, momento que, motivado también por otros programas ofensivos para los cristianos, creó una polémica y provocó la reacción de muchos creyentes.

 

Violación de los criterios del organismo público

 

La nueva consigna del capítulo de la serie Porca misèria, emitido el pasado domingo, viola gravemente los criterios del Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) sobre tratamiento del hecho religioso, aprobados en junio de 2002 después de una petición explícita del Parlamento catalán. Efectivamente, el documento del CAC, máximo organismo de Cataluña en materia audiovisual, vela por un respeto de las creencias religiosas, cristianas y de otras confesiones, un valor que ahora nuevamente no se tiene en cuenta. Emisiones como ésta ya habían provocado anteriormente las protestas de un amplísimo sector de catalanes que se consideran vinculados al cristianismo. E-Cristians, como asociación de encuentro, actuó durante el proceso de solicitud de los criterios sobre el tratamiento del hecho religioso, vigentes desde hace 3 años y medio.

 

El criterio número 2 del escrito aprobado por la máxima autoridad catalana en materia audiovisual habla exactamente de ”respetar y fomentar la libertad religiosa en su dimensión colectiva como un valor social positivo, hecho que implica un respecto a todas las confesiones”. Por otra parte, el tercero recuerda que hay que ”respetar los sentimientos individuales y colectivos de forma que no se utilice indebidamente, aunque se haga en clave de humor, aquellos símbolos representativos para las personas que profesan una confesión religiosa”. Los últimos insultos del director y actor Joel Joan, que cobra de TV3 y, por tanto, de todos los catalanes, violan descaradamente estos principios de convivencia en una país donde, por cierto, el aconfesionalismo de las instituciones políticas es perfectamente compatible con la protección de los sentimientos religiosos.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>