El joven pastor anunciando al lobo

Una expresión clásica también de nuestro tiempo: “qué viene el lobo”, es el regalo que nos hace Esopo con su f…

Forum Libertas

Una expresión clásica también de nuestro tiempo: “qué viene el lobo”, es el regalo que nos hace Esopo con su fábula El joven pastor anunciando el lobo, en la que nos advierte de que no conviene abusar de los engaños reiterados, porque llega un momento que nadie nos toma en serio.

El joven pastor anunciando al lobo

“Un joven pastor, que cuidaba un rebaño de ovejas cerca de una villa, alarmó a los habitantes tres o cuatro veces gritando

-¡El lobo, el lobo!

Pero cuando los vecinos llegaban a ayudarle,

se reía viendo sus preocupaciones.

Mas el lobo, un día de tantos, sí llegó de verdad.

El joven pastor, ahora alarmado él mismo,

gritaba lleno de terror:

– Por favor, vengan y ayúdenme;

el lobo está matando a las ovejas.

Pero ya nadie puso atención a sus gritos,

y mucho menos pensar en acudir a auxiliarlo.

Y el lobo, viendo que no había razón para temer mal alguno,

hirió y destrozó a su antojo todo el rebaño”.

Mi querido amigo Esopo: Nos ilustras esta semana con una historia muy conocida por grandes y pequeños. El mal pastor, demasiado bromista, que disfrutaba asustando a los habitantes de su pueblo. Pero después de varias alarmas, sus compañeros dejaron de tomarle en serio, y tomaron todas sus palabras como bromas.

Es grato y agradable tomarse la vida con alegría, y a veces con alguna broma, pero si todo es broma la seriedad desaparece, si todo es posible engaño, nada es verdadero. La alegría, sobre todo la de risas sonoras, tiene su medida, y cuando la traspasamos, todo pierde su medida, su equilibrio, su hermosura. Y tantas bromas y engaños nos pueden jugar una mala pasada, la que brota de encontrarnos solos en lo hondo del corazón.

Al mentiroso nunca se le cree, aun cuando diga la verdad

Hazte socio

También te puede gustar