El mártir que rompió ante todos la pornografía con que le tentaban

Tras detener al agricultor y padre de familia Ismael Escrihuela, le mostraron pornografía para corroperle, y la rasgó sin mirarla

Cuatro mártires de la guerra civil española nacieron un 20 de mayo: un dominico asturiano, un claretiano burgalés, más un padre de familia y una hermana de la Doctrina Cristiana valencianos.

Doce años en la selva del Perú
José Luis Palacio Muñiz, sacerdote dominico de 66 años y natural de Tiñana (Siero, Asturias), fue asesinado el 25 de julio de 1936 en Algodor (Aranjuez, Madrid) y beatificado en 2007. Había sido misionero en la selva peruana y residido en Lima, como se cuenta en el artículo del 11 de enero.

Secundino María Ortega García, sacerdote claretiano de 24 años y oriundo de Santa Cruz de la Salceda (Burgos), fue asesinado el 13 de agosto de 1936 en Barbastro y beatificado en 1992 (ver artículo del 30 de marzo).

Prometieron que cuando ganaran las elecciones lo matarían
Ismael Escrihuela Esteve, agricultor y padre de familia de 34 años, nacido en Tavernes de Valldigna, fue asesinado en el picadero de Paterna el 9 de septiembre de 1936 y beatificado en 2001. Casado con Josefa Grau y padre de tres hijos, era conocido en son de burla como “el soldadito de Cristo” porque llevaba una cruz en la solapa. Ingresó en la Acción Católica, desempeñando el cargo de delegado formador de aspirantes, y perteneció a otras asociaciones piadosas. De comunión diaria, todos los meses iba en bicicleta a Gandia a la Adoración Nocturna. Trabajaba en las horas de siesta, y así, podía terminar antes, para asistir al catecismo como instructor de los niños. Le detuvieron en su pueblo, Tavernes de Valldigna, el 21 de julio y le tuvieron preso en el calabozo municipal. Para intentar corromperle le mostraron unas fotos obscenas, pero sin mirarlas las rasgó ante todos. Al despedirse por última vez de su esposa, le dijo: “no padezcas más, en la Gloria nos veremos”. El 7 de agosto, por consejo de su compañero de prisión Ramón Cuñat Bufante -capuchino que en la posguerra, en Castellón, sería conocido como “el padre Tabernes”, y que en el Penal de San Miguel de los Reyes de Valencia organizaba procesiones eucarísticas clandestinas-, escribió un recuerdo de cómo, en alguno de sus debates con quienes criticaban a la Iglesia, “ya en 1936, enfurecidos por demás, me prometieron que, aunque reconocían que nada tenía yo de malo, en cuanto ganaran las elecciones, sería ajusticiado como los curas y los frailes”. En los libros de registro de la cárcel consta que Escrihuela y otros ocho “fueron entregados al agente especial de orden público por orden escrita del Comité de Salud Pública el 9 de septiembre de 1936. Los trasladaron en un camión al Picadero de Paterna, donde aparecieron sus cadáveres al día siguiente.

Ascensión Duart Roig (madre Teresa de San José), superiora local de la casa generalicia de las hermanas de la Doctrina Cristiana, de 60 años y natural de Benifayó de Epioca (Valencia), fue asesinada en el picadero de Paterna el 20 de noviembre de 1936 y beatificada en 1995 (ver artículo del aniversario).

Puede leer la historia de los mártires en Holocausto católico (Amazon y Casa del Libro).

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