El Pozo de la Lagarta, donde fueron arrojados al menos 27 mártires

El Pozo de la Lagarta, en Tabernas, es el lugar de Almería donde murió mayor número de mártires

Seis mártires asesinados durante la guerra civil española nacieron un 11 de julio: un monje leridano de Montserrat, un dominico vizcaíno, un lasaliano burgalés, una hermana de los Ancianos Desamparados (a su vez de 82 años de edad) almeriense, un marista gerundense y una hermana de la Caridad salmantina.

Traductor del alemán y benedictino en Italia y Brasil
Joan RocaJoan Roca Bosch, de 52 años y natural de Guissona (Lleida), fue asesinado en Barcelona el 19 de agosto de 1936 y beatificado en 2013, con otros seis monjes de su monasterio, sacados alevosamente de un piso bajo la protección de la Generalidad (ver artículo del 7 de junio). Gracias a haber nacido en la diócesis de Urgell, no ha sido completamente olvidado, y existe una pequeña biografía suya, según la cual ingresó en Montserrat con 13 años y tras ser ordenado sacerdote, fue destinado al Santuario del Milagro. Entre 1913 y 1916 fue prefecto de la Escolanía y luego, durante un año, mayordomo. En 1917 Foment de Pietat Catalana editó la traducción que hizo de La Perla de las Virtudes, una exhortación al joven católico, del jesuita bávaro Adolf von Doß. Fue superior de la casa dependiente de Montserrat en Nápoles. Luego pidió pasar a la congregación benedictina en Brasil, pero al no encontrar allí lo que esperaba, volvió a Montserrat en 1930, aceptando con humildad ocupar durante un año el último puesto entre los sacerdotes.

Patrón de panaderos
Cristóbal Iturriaga-Echevarría Irazoia, hermano cooperador dominico de 21 años y natural de Abandiano (Vizcaya), fue asesinado el 31 de agosto de 1936 en Sama de Langreo (Asturias) y beatificado en 2007, junto con otros cuatro compañeros de la comunidad de Corias (ver artículo del 29 de junio). Su congregación recuerda que “en sus años de infancia sobresalió entre los compañeros por su vida de piedad; clarificó su vocación en contacto con las monjas dominicas de Elorrio (Vizcaya); en 1927 ingresó en la escuela apostólica de Las Caldas de Besaya (Santander) pero, ante las dificultades para el estudio, pidió ser admitido como hermano cooperador; profesó en San Esteban de Salamanca el 9 de diciembre de 1934. Lo destinaron a Corias donde, entre otros trabajos, tuvo confiado el de la panadería; las personas con quienes más trataba lo tuvieron por religioso santo, de extraordinaria ejemplaridad. Sufrió cárcel, torturas y martirio en compañía de los miembros de la comunidad de Corias”.

Tres lasalianos en un pozo almeriense
Hermano Valerio BernardoMarciano Herrero Martínez (hermano Valerio Bernardo de las Escuelas Cristianas), de 27 años y oriundo de Santa María de Porquera de los Infantes (Burgos), fue asesinado el 31 de agosto de 1936 en Tabernas (Almería) con otros dos lasalianos y beatificado en 1993. Vistió el hábito en 1926 e hizo sus votos perpetuos en 1934. Enseñó en Sanlúcar, Jerez y Almería. Su compañero Justo Zariquiegui Mendoza (hermano Amalio), de 50 años, tomó el hábito en 1902 e hizo la profesión perpetua en 1915. Llevaba desde 1930 en el Colegio San José de Almería. El tercer lasaliano, Isidoro Primo Rodríguez (hermano Edmigio), de 55 años, había ingresado en la casa de formación de Bujedo (Burgos) en 1898. Trabajó en Santander, Madrid, y Melilla; y llevaba tres años en Almería. Los tres fueron ejecutados en la madrugada del 31 y sus cadáveres arrojados al pozo de la Lagarta, en Tabernas. Según Alfredo Gallego Fábrega, a este pozo fueron arrojadas al menos 27 personas que ya han sido beatificadas: además de estos tres hermanos de las Escuelas Cristianas, 24 sacerdotes diocesanos, dos jesuitas y dos dominicos. En este resumen de la Causa general aparecen tres fotos (n. 40-42) de cadáveres exhumados de ese pozo, con las manos atadas a la espalda y estragulados. El pozo fue “inagurado” en la noche del 30 al 31 de agosto de 1936, arrojando a 22 personas, entre ellas dos jesuitas y dos dominicos. 86 cadáveres exhumados de ese pozo y del de Cantavieja (Tahal) fueron llevados al Valle de los Caídos. Fotos del pozo y de las exhumaciones (incluyendo los cadáveres de los lasalianos) pueden verse en Wiki Martyres.

La mártir frustrada
Madre Josefa de San Juan de DiosJosefa María Ruano García (madre Josefa de San Juan de Dios), de 82 años y natural de Berja (Almería), era hermanita de los Ancianos Desamparados de la comunidad de Requena, fue asesinada en Buñol (Valencia) el 8 de septiembre de 1936 y beatificada en 2001, junto con su compañera Dolores (de Santa Eulalia) Puig Bonany, de 79 años, que ingresó en las Hermanas de los Ancianos Desamparados en 1886 e hizo la profesión perpetua en Valencia en 1892. El resto de su vida lo pasó en la casa de Requena (Valencia). Sobre su posible muerte, dijo: “Yo quisiera ser mártir, pero me dan miedo esos hombres. Si nada más me dieran un tiro, me iría enseguida al cielo”. La madre Josefa de San Juan de Dios) ingresó en 1877 e hizo su profesión perpetua en 1885. Fue superiora de la casa de Cascante (Navarra) de 1916 a 1922, de la de Requena hasta 1928; de la de Alcira (Valencia) desde esa fecha a 1934, y de nuevo de la de Requena. El 29 de julio a las 11 de la mañana se ordenó a las religiosas desalojar el asilo. Esa misma tarde Dolores y Josefa fueron interrogadas por el comité. El asilo no fue desalojado y las religiosas siguieron allí hasta el 24 de agosto, cuando un grupo de mujeres dio entrada en él a los milicianos, que profanaron la capilla, destruyeron los objetos religiosos y echaron a las monjas y a los ancianos -que fueron al hospital-, convirtiendo la casa en cuartel de la Guardia de Asalto. La madre Josefa mandó a las religiosas irse con sus familias, mientras ella se quedaba con los ancianos.

De lo peligroso de la situación da idea que -según el relato de Félix Núñez Uribe- un hombre que acompañó el día 26 a cuatro monjas que marchaban a Alcira -y que por ser viudo iba vestido de negro- fue confundido por los milicianos con un cura y fusilado. El 1 de septiembre detuvieron en el hospital y llevaron a la cárcel a Josefa, Dolores y una tercera religiosa más joven, llamada Gregoria. A las 18 horas del día 8, llegaron dos coches para llevárselas. A la más joven querían llevársela aparte, pero se empeñaron en permanecer juntas. Pararon en Buñol (Valencia) con excusa de echar gasolina, y trataron de separarlas de nuevo, pero ante su resistencia, optaron por fusilarlas. Las dos mayores murieron -tras haber gritado “¡viva Cristo Rey!”– en el acto, pero Gregoria pudo salvarse, en buena media gracias a la actuación del alcalde Vicente Furriol, en cuya defensa ante los tribunales intervendrá en la posguerra la monja superviviente, a la que llamaban “la mártir que no fue mártir”, y ella misma se apelaba “mártir frustrada”.

Hermano Carlos RafaelCarlos Brengaret Pujol (hermano marista Carlos Rafael), natural de Sant Jordi Desvalls (Girona), fue uno de los 46 asesinados el 8 de octubre de 1936 en Montcada i Reixac (Barcelona), cuyo rescate se gastó en armas el honorable Tarradellas.

Modesta Moro Briz, de 35 años y oriunda de Santibáñez de Béjar (Salamanca), hermanita de la Caridad, fue asesinada en el km 6 de la carretera de Toledo en Madrid, el 31 de octubre de 1936, y beatificada en 2013 (ver artículo del aniversario).

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