El reto de acoger al inmigrante

La gran polémica que existe en Francia con motivo de la expulsión de una adolescente de 15 años, Leonarda Dibrani, cuando viajaba…

La gran polémica que existe en Francia con motivo de la expulsión de una adolescente de 15 años, Leonarda Dibrani, cuando viajaba en el autobús escolar en una excursión, pone de relieve las múltiples facetas que caracterizan esta cuestión, mal resuelta a escala europea y también en la mayoría de los estados miembros. El hecho de que se tratara de una muchacha, la forma como fue expulsada de Francia, el enviarla a un lugar, Kosovo, con el que nunca ha tenido relación a pesar de su ascendencia, porque su origen es en realidad italiano; todo esto ha provocado incluso manifestaciones en la calle y una crisis del Partido Socialista francés. Pero, al mismo tiempo, se constata cómo hay suficientes elementos para que la cuestión no se dilucide entre el blanco y el negro.

El padre de la chica, Resat Dibrani, engañó en su momento a las autoridades francesas, como ahora él mismo cuenta, haciéndose pasar como un exiliado kosovar cuando hacía muchísimos años que vivía en Italia, donde habían nacido la mayor parte de sus hijos y vivía su familia. También presentó un certificado falso de matrimonio; su expediente demuestra una escasa voluntad de socialización; su comportamiento era conflictivo; pensaba vivir de las prestaciones sociales; el hogar presentaba una notable degradación y tenía problemas con la justicia a causa del maltrato hacia sus hijas. En fin, no era lo que se dice un buen ciudadano. Por su parte, las hijas, Leonarda en concreto, presentaba un expediente escolar cargado de falta: 66 ausencias en el primer curso, 78 en el segundo y 21 en el actual. Inmigrantes ilegales que tienen un comportamiento antisocial pueden ser justificadamente expulsados. Pensamos que esta es una posición correcta. Pero, la base de este juicio radica en la inadecuación de su conducta más que en el carácter de inmigrantes.

Cierto es que un país determinado no puede verse sometido a una oleada de gentes de otros lugares sin adoptar medidas, pero también lo es que el conjunto de Europa tiene una capacidad de acogida de inmigración que está muy lejos de encontrarse en una situación crítica. En otras palabras, lo que no tiene sentido, desde el punto de vista de la entrada de inmigrantes, es plantear la cuestión en el ámbito de cada estado, y Lampedusa es un ejemplo claro. Italia no debe resolver por sí sola este problema por el hecho de la densidad demográfica, sino que ha de ser el conjunto de la Unión Europea quien articule soluciones, que seguramente son de dos tipos: lo que se puede hacer en los países de acogida y de tránsito, entendido en términos positivos y no de opresión e internamiento de quienes quieren emigrar; y también la forma de acoger a los que vienen y encauzarlos.

Con motivo de los muertos de Lampedusa, el Papa Francisco se ha referido con singular dureza a la globalización de la indiferencia en una cuestión como ésta. Los cristianos no pueden permanecer impasibles y actuar únicamente bajo mecanismos reactivos y defensivos. Han de tener capacidad de acogida y de propuesta. Y el que esto sea un reto no es ninguna excusa, porque los Evangelios, que nos narran la vida de Jesús, nos muestran que su seguimiento es precisamente una vida llena de retos. Esta es la condición del cristiano. Ninguno de ellos es insuperable, pero todos señalan en la misma dirección: la imposibilidad de una vida acomodaticia en el seguimiento de la persona de Jesucristo. Y esto solo es posible vivirlo a través de una fe bien construida y bien alimentada: aquella que es capaz de mostrar la naturaleza de la recompensa cristiana, que no se mide en términos del "más acá" ni en el de las comunidades materiales. Una política cristiana, una actitud cristiana, exige otra respuesta que la que vienen dando los estados y la Unión Europea al reto de la inmigración.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>