El testamento de Carlos de Foucauld‘, de Jean-François Six

La reciente beatificación de Carlos de Foucauld justifica la edición de este libro que sale oportunamente. Jean-François Six, con la colaboración de M…

La reciente beatificación de Carlos de Foucauld justifica la edición de este libro que sale oportunamente. Jean-François Six, con la colaboración de M. Serpette y P. Sourisseau dibuja un retrato del itinerario espiritual del apóstol del Sahara mostrando las líneas de continuidad y las profundizaciones o nuevas inspiraciones en los últimos años de su vida.

Carlos de Foucauld evolucionó en su visión del apostolado entre los árabes y los tuareg. El autor señala que no sólo tardó varios años en llegar a la fe, sino que aún después fue conducido lentamente hasta comprender lo que Dios quería exactamente de él. Son quizás los distintos jalones de su itinerario, que no siempre guardan una continuidad lineal, los que lo han convertido en un personaje controvertido. De lo que no cabe duda es de su influencia actual.
En el libro no se silencia su amor por Francia, país que entiende tiene un papel especial en la Providencia divina para difundir el evangelio y atraer a la fe a todos los habitantes de sus colonias. Tampoco se silencia su posición frente a Turquía, país en el que se consuma, por aquellos años el genocidio armenio. Pero se insiste en su método por acercarse a los pobladores del desierto.
 
Las claves principales quedan bien subrayadas: la centralidad de Jesucristo, el acercamiento mediante la amistad a las tribus nómadas, la evangelización mediante la presencia. Él mismo se consideraba un desbrozador  que debía preparar el camino a los misioneros. De momento, señala él, deberían instalarse en las tierras del desierto sacerdotes de incógnito y laicos, como Aquila y Priscila, los colaboradores de Pablo, que poco a poco vayan seduciendo por la luz de sus virtudes cristianas a los saharianos.
Con preciso equilibrio se muestran en este libro las claves de un personaje controvertido y santo. Los autores subrayan la relación de Foucauld con los franceses, su preocupación por la islamización de los tuareg, su preocupación científica por los temas y su empeño en llevar adelante una fraternidad, en esto le ayudó mucho el Padre Croizet, que tuviera ese deseo proselitista como fin de su acción.
 
La discusión sobre si Foucauld fue un monje o misionero continúa. Aquí se muestran las múltiples facetas de una vocación que el mismo protagonista fue dilucidando durante su vida, trucada por una muerte violenta. Pero se insiste en que no fue un eremita sino más bien un sacerdote secular en misión silenciosa. Lo que él denomina, en diversas ocasiones, desbrozar. Así queda en evidencia el gran afán evangelizador que movió los últimos años de su vida.
Es este un libro oportuno y necesario para no reducir el conocimiento del ya beato Carlos de Foucauld.
 
EL TESTAMENTO DE CARLOS DE FOUCAULD
Jean-François Six
Trad.: José Luis Vázquez Borau
San Pablo
Madrid 2005
348 páginas
18 euros
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