Elogio a la maternidad responsable

Que nadie se confunda: el sexo fuerte es el femenino

Mi pastoral del vínculo Mi pastoral del vínculo

En sintonía con lo precedente, y como anillo evangélico a mi dedo, he recibido hace muy poco este subsiguiente vídeo. Ruego inviertan cuatro minutos de su tiempo en atenderlo. En la sexualidad responsable, en cristiano, se asume como normativo todo aquello que la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo nos propone. Nos insta a ello la ex cathedra papal para todos los tiempos (por ejemplo Humanae Vitae), la cathedra papal ordinaria para el tiempo actual (por ejemplo Amoris Laetitia) y la cathedra común ordinaria del Buen Pastor (de cardenales, arzobispos, obispos y sacerdotes en comunión eclesial con el Papa de Roma).

La sexualidad creada en el Edén no puede asimilarse si no se acepta primero al pie de la letra –se entienda o no– el digamos “fallo” divino en la Creación sexual del ser humano. Relato de la Creación en el primer capítulo de la Biblia (Gen 1). Pecado sexual relatado en el tercer capítulo de la Biblia (Gen 3), precisando antes el “fallo” del cómo y el porqué de la creación de la mujer (Gen 2). Y por tanto concretando el alcance de la distinción sexual del ser humano en su Creación divina.

 

https://www.youtube.com/watch?v=3GMnJu_2ziE

 

La Creación sexuada del hombre forma parte del primer libro sagrado del Pentateuco (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio), la denominada Torah del pueblo hebreo. Mi ejemplar de la Sagrada Biblia fue publicada, en su tercera edición de 1978, por la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) de la Editorial Católica, S.A. Es una versión directa de las lenguas originales, hebrea y griega, al castellano. Fue el regalo de un gran religioso, con dedicatoria conyugal de su puño y letra con motivo del Matrimonio con mi esposa.

Los problemas conyugales de pareja, tanto en las alejadas de la militancia cristiana, como en las están con mayor o menor grado de sintonía evangélica con la única Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, son los expuestos en este youtube. Se acuda o no a los profesionales de la psiquiatría y la psicología. Sea la esposa una mujer sus labores o no. Convendrán conmigo que la tendencia obligada, desde hace lustros, es el trabajo remunerado de ambos consortes. En esas condiciones se accede hoy a la paternidad y a la maternidad. La esposa, la mujer, lo tiene más difícil. Y el esposo, el hombre, también. Lo importante es que sea paternidad y maternidad responsable compartida en matrimonio… a ser posible en Matrimonio.

 

El Capítulo V AMOR QUE SE VUELVE FECUNDO desarrolla toda la problemática. Citando, en la nota 176 a pie de página la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio de San Juan Pablo II, empieza así en punto muy breve:

<<165. El amor siempre da vida. Por eso, el amor conyugal <<no se agota dentro de la pareja […]. Los cónyuges, a la vez que se dan entre sí, dan más allá de sí mismos la realidad del hijo, reflejo viviente de su amor, signo permanente de la unidad conyugal y síntesis viva e inseparable del padre y de la madre>>

Les inserto otros dos puntos de maternidad responsable dirigida a la mujer. El segundo, citando una catequesis del Papa Juan Pablo II del 12 de marzo de 1980. Citando también su Carta Apostólica Mulieris dignitatem del 15 de agosto de 1988. A mi modo de ver este punto también va dirigido al hombre.

<<171. A cada mujer embarazada quiero pedirle con afecto: Cuida tu alegría, que nada te quite el gozo interior de la maternidad. Ese niño merece tu alegría. No permitas que los miedos, las preocupaciones, los comentarios ajenos o los problemas apaguen esa felicidad de ser instrumento de Dios para traer una nueva vida al mundo. Ocúpate de lo que haya que hacer o preparar, pero sin obsesionarte, y alaba como María: <<Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su sierva>> (Lc 1,46-48). Vive ese sereno entusiasmo en medio de tus molestias, y ruega al Señor que cuide tu alegría para que puedas transmitirla a tu niño.>>

<<173. El sentimiento de orfandad que viven hoy muchos niños y jóvenes es más profundo de lo que pensamos. Hoy reconocemos como muy legítimo, e incluso deseable que las mujeres quieran estudiar, trabajar, desarrollar sus capacidades y tener objetivos personales. Pero, al mismo tiempo, no podemos ignorar la necesidad que tienen los niños de la presencia materna, especialmente en los primeros meses de vida. La realidad es que <<la mujer está ante el hombre como madre, sujeto de la nueva vida humana que se concibe y se desarrolla en ella, y de ella nace al mundo. El debilitamiento de la presencia materna con sus cualidades femeninas es un riesgo grave para nuestra tierra. Valoro el feminismo cuando no pretende la uniformidad ni la negación de la maternidad. Porque la grandeza de la mujer implica todos los derechos que emanan de su inalienable dignidad humana, pero también de su genio femenino, indispensable para la sociedad. Sus capacidades específicamente femeninas – en particular la maternidad – le otorgan también deberes, porque su ser mujer implica también una misión peculiar en esta tierra, que la sociedad necesita proteger y preservar para bien de todos.>>

Atiendan el youtube referenciado con el título “mi esposa no trabaja”.

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