Empecemos el año con el propósito de la virtud

virtud

¿Qué es la virtud, o mejor en plural, las virtudes? En lo esencial son prácticas que nos permiten alcanzar los bienes que perseguimos, ayudándonos a vencer los peligros, tentaciones y distracciones a los que continuamente nos enfrentamos. Del enunciado quedan claras dos cosas: Solo la praxis es virtuosa, y hay que conocer cuáles son los bienes que buscamos y el fin que pretendemos. Entre una cuestión y la otra debe haber coherencia. Así, un policía debe tener muy desarrollada la virtud específica del valor, además de otras comunes a todos, porque el bien que debe procurar su profesión, la seguridad, lo pide. Junto con virtudes comunes a lo humano existen otras especificas de la actividad que desarrollamos. Las siete virtudes que define el Catecismo de la Iglesia católica podríamos convenir que responden a aquella que han de poseer todos los seres humanos.

La idea de virtud varia con el paso del tiempo, aunque no de una manera incompatible, puede responder a conceptos diferentes, aunque no antagonistas. Una de estas ideas es la de la virtud como cualidad que permite ejercer un papel social. Es la concepción que nos transmite la tradición homérica, de hecho, toda la edad antigua, que se extiende hasta la Edad Media donde se articulaba con otra visión. Somos virtuosos en la medida que cumplimos nuestra misión social: ser un buen campesino o un buen guerrero, de eso se trata. Hacer bien aquello que la vida nos ha destinado con el común denominador ser un buen ciudadano, un buen vasallo, un buen señor. En este caso, la virtud está en función del rol social, y obliga a todos, si bien, con obligaciones distintas

Otro enfoque es el que proviene de la tradición que significan Aristóteles, el Nuevo Testamento y desarrolla Tomás de Aquino, en la que la virtud es una cualidad que permite a un individuo progresar hacia el logro del fin humano, natural o sobrenatural, el telos. En la cristiandad las virtudes necesarias para alcanzar la realización del rol social deben estar orientadas a servir a Dios. Esto explica la colusión posible entre la virtud en su dimensión social y la trascedente. Finalmente, y mucho más reciente, es la idea de virtud como cualidad útil para conseguir el éxito terrenal y celestial que expresa Benjamín Franklin.

Del conjunto, diferente pero no contradictorio, de formas históricas de entender la virtud en la tradición occidental, es posible forjar un único concepto: la cualidad adquirida por el ejemplo y la práctica que permite conseguir el fin de una vida realizada que, además, procura un servicio a la comunidad y nos facilita el éxito en nuestros propósitos materiales.

Nunca se podrá buscar el bien o ejercer las virtudes solo a nivel individual, porque solo en una comunidad que reconozca aquellas prácticas como virtudes, las ensalce y las transmita, podrán alcanzarse, sostiene MacIntyre. Esto explica la dificultad en nuestro tiempo de la vida virtuosa, dado que no existe la comunidad capaz de ejercer su misión virtuosa. Hoy el mal sustituto de la virtud, que es un acto interior que hace actuar de una determinada manera, es la ley que obliga a hacer o a omitir. Esa es la consecuencia y, en parte, idea de la ontología liberal sobre la individualidad y la realización individual. El problema es que la ley nunca puede suplir la virtud (eso ya lo descubrieron los comunistas con el fracaso de su sistema), porque para cumplirla bien se necesita ser virtuoso y no solo racional.

La virtud exige coherencia.  Lo mejor para mí deberá de serlo, sin embargo, para mis roles y sus bienes específicos, como el de padre en relación a los hijos, trabajador en relación al trabajo, creyente en relación a mi fe, ciudadano en relación al mi país. Cumplir con el legado de mi familia, de mi comunidad, en una variedad de deudas, herencias, expectativas justificadas y obligaciones, esto es en buena medida lo que da a cada vida su particularidad moral, lo que nos hace únicos.

Para que la virtud pueda ser reconocida en una comunidad necesita formar parte de una tradición, que no constituye un marco de referencia estático, sino dinámico porque tiene que afrontar dos necesidades, la de los debates internos sobre su naturaleza en cada período histórico y la de la competencia externa con otras tradiciones. La actualización se producirá sin destruir los acuerdos fundamentales que la caracterizan. La tradición, muy menospreciada, incluso como palabra (seguramente también porque es mal entendida), es humanamente decisiva porque provee del marco de referencia necesario para que cada persona y cada comunidad entiendan su identidad y en ella pueda encajar las aspiraciones morales de su vida. La tradición aporta elementos que confieren sentido. El individuo aislado de la tradición no podría ejercitar las virtudes ni alcanzar su bien moral. Todo pensamiento lo es en y desde una tradición. El azote de determinadas fragilidades psíquicas, la multitud de tratamientos médicos y farmacológicos propios de nuestro tiempo procede en gran medida de que la comunidad no proporciona los recursos -la tradición y las virtudes- que faciliten a cada persona construir su identidad y vivir con ella una vida realizada.

Hazte socio

También te puede gustar

2 Comments

  1. 2

    Si cada persona humana buscase su Virtud … el mundo sería un Paraíso.
    A través de los siglos, el concepto de Virtud ha tenido diversas interpretaciones, pero se puede resumir en la “búsqueda del Bien”.
    El Amor, la Paz, el Perdón. la Esperanza … son bienes deseables, que deberíamos sembrar y cultivar para hacer un mundo más humano…. Pero son muchos, a través de todos los Medios, los que siembran la cizaña de la violencia, la guerra, la desesperación, el odio, el rencor…. por eso estamos haciendo una sociedad en la que no es fácil lograr la felicidad.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>