En el medio plazo grandes retos: desempleo vs. robots

Recuerdo que hace como unos 30 años asistí a una conferencia dada por un joven y concienzudo economista catalán que planteaba el …

Forum Libertas

Recuerdo que hace como unos 30 años asistí a una conferencia dada por un joven y concienzudo economista catalán que planteaba el tema del desempleo como una tendencia a ser estructural.

Efectivamente, varios eran los argumentos que se entrelazaban y confluían hacia una situación difícil de superar. Por una parte el progreso tecnológico que era básicamente ahorrador de trabajo. O sea a mas tecnología menos empleo. Una segunda causa era la movilidad de la producción, especialmente de grandes empresas, que trasladaban sus unidades productivas hacia países con costos salariales más bajos, es decir hacia África y Oriente, o después hacia la antigua Europa del Este. Este proceso ha sido complicado y ha supuesto diferentes versiones que han terminado siendo el que se subcontratara a empresas locales que eran las encargadas de contratar personas a bajos costos. De hecho, en muchos casos la casa matriz ha terminado funcionando solo como una diseñadora y comercializadora, como Nike. La deslocalización no ha terminado y continua siendo un sistema de reparto del trabajo en el mundo. Pero, ¿hay tanto trabajo en el mundo como para seguir repartiendo?

La incorporación en el mundo occidental (extendiéndose progresivamente a todo el mundo) plenamente de la mujer al mundo del trabajo ha producido el que más personas estén en condiciones de trabajar. Para el mismo número de empleos, en realidad menos por lo ya aducido, hay disponible mucha más oferta de personas buscando trabajo. Y no olvidemos los grandes avances de la medicina, que están ayudando a alargar la vida y ya se habla de 100 años como algo normal. ¿Nos jubilaremos a los 65 o a los 75?

En otro momento se pasó a una situación en que Oriente asumió la producción como países, primero fue Japón, después Corea del Sur y ya más próximo China. Como el gran estado exportador que ha permitido a esos países experimentar altas tasas de crecimiento economía.

En este panorama, aparece un famoso experto indio-americano, Vivek Wadhwa, de larga trayectoria y al que podemos calificar de gurú de la nueva economía, quien nos dice que el desarrollo de los robots va a estallar en los próximos 5 años, digamos diez. Pero analizando el impacto habla que un 47% de los empleos serán ocupados por robots. De hecho, llevamos al menos 40 años donde han ido apareciendo robots o mejor dicho procesos robotizados, por ejemplo en la construcción de automóviles. Tanto es así que todo lo que el señor Taylor construyó como línea de ensamblaje ya en 1904 con el coche Olds Curved Dash 6C, después ya incorporado plenamente con el Ford T; y, perdóneme la digresión, copiada por Stajánov en la URSS en versión mucho más dura si cabe. Pues bien, ese sistema inhumano fue el primero en caer bajo los primeros robots. Se trataba de unos brazos articulados para realizar movimiento simples y repetidos sobre alguna plataforma que se movía sincronizadamente.

¿Es esta visión algo reducida o deducida por el señor Vavek? Pues no, un reciente informe de la Universidad de Oxford habla de lo mismo, aunque solo admite un 45 % de empleos ocupados por robots. También la OIT se ha preocupado del tema con similares conclusiones. Esta vez más que unos brazos. Y se habla no solo de todos los procesos productivos sino también de otros como reporteros, abogados, funcionarios públicos…

No parece que todo esto sea tan disparate. Se está anunciando en las pantallas una película producida e interpretada por Antonio Banderas, una obra de ciencia ficción donde se trata la competencia entre humanos y robots. Claro que ahí se ha introducido plenamente una inteligencia artificial, por tanto esos robots podrán ya "pensar". Esto es, un robot al que sen ha incorporado sistemas de expertos será más competente que un solo ser humano, al menos de momento en una especialidad.

Que implica todo esto, en primer lugar una disminución drástica del empleo humano, como hace ya tiempo viene señalando el señor Carlos Slim, quien ya está proponiendo jornadas semanales de 30 horas y horarios flexibles, adaptativos y no necesariamente presenciales.

De hecho, el tiempo trabajado no ha hecho más que disminuir, lo que a la inversa supone más tiempo disponible, lo cual implica un mayor crecimiento de trabajos dedicados a las personas, o sea a un sector terciario que se va a personalizar muchísimo más. Ese cajón de sastre que es el terciario se desglosará en un gran sector personalizado. Pues sí: psicólogos, masajistas, asesores grupales, expertos en adicciones, pitonisas, asesores de nutrición, espiritualidad, especialistas en entretenimiento, en turismo, en ocio, deportes (no necesariamente competitivo), artistas, museos, solidaridad, cuidadores de ancianos. Pero, ¿dónde se estudia todo esto?

Pues si también el sistema educativo deberá cambiar. Nuevos nichos de trabajos deben aparecer, expertos en SAP aplicado a las personas o en cualquier software etc.

El crack puede ser impresionante y deberíamos todos prepararnos para el gran cambio, o no habíamos pedido a voz en grito ¡tiempo libre! Pues nos vamos acercando a la utopía del que trabajen ellos, del mundo de los hidalgos, o el paraíso en la tierra. Muchos cambios a medio plazo, muchos retos y poco tiempo para prepararlos: obviamente no sucederá de golpe ni en todos los países a la vez. Una cosa es que comience la otra, todo el proceso de cambio que puede durar muchos años y que ira acompañado de otros cambios que ya contaremos. Con el tiempo, el número de horas trabajadas no ha hecho más que disminuir, desde el inicio de la revolución industrial hasta hoy en día, que ya encaramos las 30 horas.

Un nuevo mundo está aquí en la esquina. La sociedad ya se está moviendo hacia esos nuevos trabajos. Se está moviendo lentamente pero lo va haciendo. Como siempre, es la administración, los políticos, que no están para estas cosas, para la nueva sociedad. ¿También habrá robots políticos?

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