02 de Febrero de 2009
 
Juan Hernández
Esto no es un cuento y otros cuentos, de O. Henry
 
Libro rico en imágenes y en humor
 

Jorge Luis Borges escribió sobre este autor: “Edgard Allan Poe sostenía que todo cuento debe redactarse en función de su desenlace; O. Henry exageró esta doctrina y llegó así al trick story, al relato en cuya línea final acecha una sorpresa. Tal procedimiento, a la larga, tiene algo de mecánico; O. Henry nos ha dejado, sin embargo, más de una breve y patética obra maestra”.


Los doce relatos recogidos en este volumen dan buena cuenta de la afirmación borgiana, aunque no son suficientes para saturar al lector. El volumen tiene la medida justa para facilitar el disfrute sin atiborrar. O. Henry, pseudónimo de William Sidney Porter, tuvo una vida atormentada. Durante años estuvo huido en Centroamérica, para escapar a la cárcel por haberse apropiado de cuatro mil dólares en el banco en el que trabajaba. Sin embargo volvió al país para acompañar a su mujer, enferma de muerte. Encarcelado, comenzó a escribir relatos cortos para poder mantener a su hija. Estos detalles biográficos, a los que podríamos añadir el alcoholismo que le acompañó hasta las puertas de la muerte, ya dan idea de un hombre singular en el que la grandeza de corazón convive con la debilidad. Esa paradoja, no entendible desde una mirada superficial, permite entender la profunda humanidad que se trasluce en todos sus cuentos.


Aunque lo más llamativos de ellos es la riqueza de imágenes y el humor, así como el final inesperado, en muchos de estos cuentos, quedamos sorprendidos por la psicología misma de los personajes. O. Henry es parco en las descripciones y, en cada cuento intenta decirnos sólo una cosa y ésta, muchas veces, se refiere a aspectos profundos del hombre. El gran sentido del humor y la capacidad para dibujar situaciones divertidas por grotescas, no deberían hacernos perder de vista ese hecho.

 

Al leerlo disfrutamos de cada línea pero cuando finalizamos cada uno de los relatos sentimos como si algo se nos hubiera escapado. O. Henry captaba a la perfección la singularidad de cada persona, como se muestra en sus cuentos, y también su realidad última inasible. Ninguna de las historias es creíble si se mira desde un realismo desespiritualizado pero, de alguna manera, nos quedamos con la sensación de que todo es verdadero. En la escritura divertida O. Henry encontró una brecha por la que introducirse en el mundo de los sentimientos humanos sin parodiarlos aunque, no logró hacerla lo suficientemente grande, de manera que sólo intuimos.

 

Sin duda, todo lector disfrutará con la lectura de este libro.

 

ESTO NO ES UN CUENTO Y OTROS CUENTOS

O. Henry

Barataria

Barcelona 2008

188 páginas