15 de Febrero de 2012
 
Mariano Rajoy y Cristina Cifuentes: él tiene presentado un recurso contra el matrimonio gay ante el Constitucional, ella avala esas bodas y la adopción
ForumLibertas.com
¿Saldrá un PP laicista y cercano al homosexualismo político del próximo Congreso de Sevilla?
 
Enmiendas de los populares de Madrid piden mantener la actual legislación del matrimonio gay y son partidarios del “derecho de adopción para estas uniones”. La delegada del Gobierno en la capital pide que se retire la palabra “cristiano” de la definición de su partido
 

Dirigentes del Partido Popular de Madrid han presentado una serie de enmiendas de cara al XVII Congreso del PP que se celebra este fin de semana en Sevilla y, entre ellas, las hay que piden mantener la actual legislación sobre el matrimonio homosexual, y una de la delegada del Gobierno en Madrid que quiere que se retire la palabra “cristiano” de la definición de su partido.

 

Las enmiendas presentadas en relación con el matrimonio gay plantean el “reconocimiento de la unión homosexual en los mismos términos en que está establecido en la legislación vigente”. Estas propuestas provienen, entre otros, de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, y del concejal del ayuntamiento de la capital que preside el Pleno, Ángel Garrido.

 

“Apoyamos y defendemos el derecho de las parejas formadas por personas del mismo sexo a poder contraer matrimonio, tal y como recoge la actual legislación”, insisten en el texto. La justificación de esta propuesta señala que “se trata de la obligación de cumplir la legislación vigente”.

 

Hay que recordar que también se manifestó recientemente en términos parecidos el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, quien aseguró que, personalmente, no ve “causa de inconstitucionalidad” en la ley del matrimonio homosexual que el PP tiene recurrida ante el Tribunal Constitucional.

 

“Derecho a la adopción”

 

Los enmendantes, además, son partidarios de reconocer “el derecho de adopción para las uniones” entre personas del mismo sexo. Piden que se añada al final la frase “garantizando los mismos derechos en materia de adopción”.

 

Su justificación es que creen necesario aclarar que “los nuevos modelos de familia dispondrán de los mismos derechos que el resto, siempre salvaguardando el interés del menor”.

 

Precisamente, estas propuestas son contrarias al recurso que presentaron 50 diputados del Partido Popular ante el Tribunal Constitucional la pasada Legislatura y que actualmente está en tramitación.

Otra de sus enmiendas señala que “nuestra presencia en el mundo y la capacidad que tengamos de hacer frente a nuestros propios problemas dependen también de que seamos capaces de romper ideas uniformizantes en materia cultural, social, religiosa, de modelo de familia o de orientación sexual”.

 

Esta propuesta se basa, según Cifuentes, en “amparar la diversidad de opciones, pues, sin embargo, aún persisten determinados clichés sobre nuestro partido que convendría romper para siempre, entre ellos nuestra débil defensa de los derechos de homosexuales o el nuestro apoyo a modelos de familia no tradicionales”.

 

Además, en la ponencia política del partido también se aborda este asunto y se dice textualmente que el PP quiere defender los derechos de todas las personas “también de aquellos que sufrieron discriminación legal o social por razón de género u orientación sexual, mostrando nuestro compromiso con el reconocimiento de los derechos de las personas homosexuales, para elevar a la categoría legal y política de normal lo que en la calle es plenamente normal”.

 

El PP, sin “humanismo cristiano”

 

Por su parte, Cristina Cifuentes también presenta, en colaboración con Garrido, una enmienda al Congreso en la que pide retirar la palabra “cristiano” de la ponencia social en la que se define al Partido Popular.

 

La ponencia social del PP dice que el partido “está inspirado en los valores de la libertad, la democracia, la tolerancia y el humanismo cristiano y está plenamente comprometido con las necesidades, las preocupaciones y los problemas de todos los ciudadanos”.

 

Sin embargo, de aprobarse esta ponencia, los valores del “humanismo cristiano” del PP desaparecerían para pasar a ser los de un humanismo “occidental” o “europeo”, según sugieren los enmendantes.

 

“Es absolutamente improcedente proponer como base de una formación política la correspondencia a una convicción religiosa”, argumentan Cifuentes y Garrido en su enmienda.

 

A la vista de estas enmiendas, lo que si parece claro es que del próximo Congreso de Sevilla bien podría salir, si se aprueban, un PP con tintes laicistas, más cercano al homosexualismo político y, sin duda, contradictorio con lo que plantea su recurso presentado ante el Constitucional.