23 de Marzo de 2012
 
ForumLibertas.com
El extraño caso de Eurovegas
 
 

Volvemos a tratar la cuestión porque expresa una forma de gobernar, tanto en la Comunidad de Madrid como en Cataluña, y por extensión en el Gobierno de España según como evolucione el caso, que debe mover a una honda preocupación, más porque existe una estrecha relación entre la forma de ver este tema y las razones de la crisis. Hoy pocos cuestionan que la raíz de la crisis económica es moral. Evidentemente, hay unas causas técnicas, digámoslo así, que la favorecen, como las condiciones del período expansivo anterior o la forma como los gobiernos abordaron esta expansión. Todo esto es cierto, pero si no hubiera habido un afán desmedido de enriquecimiento rápido, de falta de prudencia, de engaño, de elusión de las propias responsabilidades para señalar solo las del otro, en definitiva, si no hubiera habido una quiebra de las virtudes, no se hubiera producido, al menos no con la magnitud con la que se ha dado.

 

La historia ahora se repite con Eurovegas. Cualquier observador razonable sabe que las cifras que han sido facilitadas sobre inversión y sobre todo creación de empleo constituyen un engaño, esta es la pura y simple verdad. No resisten el más mínimo examen económico. En realidad, esta inversión posee una elevada connotación especulativa, porque el proceso se va a iniciar construyendo unos pocos hoteles con casino y, a expensas de los beneficios y la marcha del negocio, se van a desarrollar más hoteles de estas características. En una fase todavía más lejana, algunos equipamientos de carácter deportivo y cultural, en la confianza de que este núcleo sea lo suficientemente potente para, más allá en el tiempo todavía, generar unas plusvalías en su entorno que permitan invertir en actividades inmobiliarias.

 

Este es el planteamiento. Por lo tanto, la inversión real es pequeña, crecerá en función de los beneficios y plusvalías que genere el juego –un juego basado sobre todo en cuanto a rentabilidad en las máquinas tragaperras- y con una maduración del proyecto lenta. El número de empleados que esto generará será reducido durante bastantes años, y solo en la hipótesis de maduración completa, dentro de una década o incluso más años y en el mejor de los supuestos de éxito total, se producirán como empleos fijos una décima parte de los que vienen anunciándose. Este es el relato real de los hechos.

 

Y, ¿dónde se produce el cruce con la actual crisis? Pues en el hecho de que una vez más los gobiernos pretenden saltarse los criterios morales, el primero el de no dejar que se engañe a los ciudadanos, que es el fundamento de la confianza, que a su vez es el fundamento de la economía y de la gobernación. Muy al contrario, facilitan que el engaño se propague con falsdas esperanzas, abusando de la desesperación que crea la crisis. Pero, no solo esto, también existe un profundo fraude moral cuando se acepta una actividad que tiene profundas implicaciones de esta naturaleza. Por lo que el juego a gran escala determina, por los hábitos y visión de la vida que genera, y también porque es un foco que concentra actividades en sí mismas perniciosas: el consumo desmesurado de alcohol y la prostitución a gran escala. En un país donde esta actividad, ligada al tráfico de mujeres, alcanza cotas impensables en la Europa occidental, resulta increíble que se creen estructuras que lo faciliten y fomenten. Detrás de todo ello, la facilidad para el blanqueo de dinero. El juego a este nivel siempre ha estado vinculado directa o indirectamente a organizaciones mafiosas. Las Vegas crecieron y se desarrollaron como lugar de blanqueo de dinero de la mafia americana. Y esto es así por pura lógica, el dinero del delito sigue la ley de la gravedad y se desplaza hacia donde encuentra menor resistencia, y es evidente que el juego es uno de estos lugares. Si creamos una gran concentración de este tipo vamos también a crear un lugar de igual densidad en el que confluirá el dinero de la droga y de otro tipo de delitos de las ya importantes grandes organizaciones delictivas que moran en España, y no solo de ellas, del resto de Europa.

 

Es desafortunada la forma como el Gobierno de Esperanza Aguirre y Artur Mas enfocan este tema. No se trata de que mostraran un rechazo de entrada, pero sí de que manifestaran veracidad, mesura y prudencia a la hora de abordarlo, características que hoy por hoy siguen ausentes y que merecen un repudio amplio y consistente de los ciudadanos.