inicio
  Sábado, 25 de octubre de 2014
Bookmark and Share
  Votar:  
Resultado: 3,8 puntos3,8 puntos3,8 puntos3,8 puntos3,8 puntos   5 votos
13/03/2012 - Sociedad
La violencia estructural en Centroamérica: lo que esconde el asesinato del cantautor Facundo Cabral
Políticos, militares, sicarios… el crimen organizado en Centroamérica utiliza todos los medios para controlar a la población a través de una política de fuego con la que generan una imagen de desgobierno y país fallido
Facundo Cabral fue asesinado el 9 de julio de 2011
Juan Francisco Jiménez Jacinto

Se han cumplido siete meses de la muerte del cantautor cristiano Facundo Cabral (Argentina 1937 – Guatemala 2011) que murió a balazos cuando el empresario nicaragüense Henry Aquiles Fariña le llevaba al aeropuerto después de haber dado unos conciertos en la ciudad. El ataque iba dirigido al empresario que resultó herido grave, mientras que el cantautor murió en el acto debido a las heridas provocadas por las balas.

 

Aunque pareciera olvidado, algunos periodistas persisten en la idea de sacar a la luz lo que se esconde detrás de ese asesinato, aun no suficientemente esclarecido.

 

El periódico dominicano Diario55.com ha recopilado información difundida en diferentes medios de comunicación y que revelan que detrás de la muerte del cantautor argentino se esconde la violencia estructural que existe en algunos países centroamericanos y la connivencia que reciben de algunos gobernantes. Una violencia que deja diariamente muertos en las calles de las ciudades, y sobre el que el asesinato de Cabral ha llamado la atención.

 

Algunas pistas indican que bandas poderosas del crimen organizado con fuertes nexos con sectores políticos tradicionales de El Salvador estuvieron detrás del crimen de este vagabundo firstclass (como él mismo se denominaba) y del silencio que sepultó una auténtica investigación.

 

Varias hipótesis sobre el móvil de este asesinato indicaban como objetivo principal al empresario nicaragüense, Fariña Fonseca, a tenor de la trayectoria de las balas que apuntan al lugar donde este estaba sentado.

 

El gobierno de Guatemala aseguró el 11 de julio que el blanco del ataque fue Fariña, dueño de clubes nocturnos en Centroamérica y promotor de espectáculos, que estaba siendo investigando por lavado de dinero y narcotráfico.

 

Esas mismas voces insisten en que el Cartel de Sinaloa mandó a asesinar al empresario nicaragüense y que los sicarios no sabían que iba acompañado del cantautor argentino. El diario mexicano ‘Reforma’ publicó, citando fuentes de la Agencia Internacional Anti Drogas de Estados Unidos (DEA), que Fariña presuntamente estaba vinculado con el Cartel de Sinaloa y que a través de sus negocios lavaba dinero del narcotráfico.

 

La existencia de más versiones: ¿militares y políticos implicados?

 

Según fuentes anónimas, por razones obvias, vinculadas a la casta militar del país, ha trascendido que militares y figuras públicas salvadoreñas habrían estado vinculadas al asesinato de Cabral.

 

Como pieza clave en la planificación y ejecución del atentado se señala al Contra Almirante, Marco Antonio Palacios Luna, ex oficial de la Marina, de la FAES, quien habría participado en la planificación y ejecución equívoca de Facundo Cabral, para lo cual habría sostenido previamente una reunión con jefes de un Cartel Internacional, se asegura que el de Sinaloa, donde se definieron las condiciones y términos de la operación en Guatemala. La operación estaba asegurada por algunos de sus sicarios, en particular por Ernesto Muyshondt, subordinado de Luna y miembro del COENA (Comité Ejecutivo Nacionalista) de Arena conocido también como Neto, y Luis Sanfeliu Alvarenga, otro de sus lugartenientes. Alvarenga comandaba el grupo que participaría directamente en el ataque y los comandados por Neto apoyarían la retirada y reingreso a El Salvador.

 

Obviamente, la muerte de Cabral, en condiciones de extrema violencia, provocó una conmoción inusual. Cualquier otro cadáver no hubiera generado ese revuelo, pero Facundo Cabral sí era figura. Las noticias señalaban la presunta participación de sicarios procedentes de El Salvador por lo que el operativo se mantuvo para ocultar evidencias y huellas y asegurar la retirada hacia el país de los hombres que habían logrado burlar al operativo guatemalteco.

 

Según fuentes en Guatemala, las autoridades de ese país establecieron que los sicarios salvadoreños habían sido enviados por gentes importantes en El Salvador, asociadas al crimen organizado y con nexos políticos en un principal partido de oposición. No son otros que el Contra Almirante, Marco Antonio Palacios Luna y el Doctor Norman Noel Quijano, alcalde de la capital. Ambos se apoyaron mutuamente utilizando las estructuras y logísticas dispuestas para estas operaciones.

 

Finalmente las autoridades de Guatemala involucran al salvadoreño Gerardo Miguel Domínguez Flores, quien se hospedó en el mismo hotel que Facundo Cabral por esa fecha. Este individuo había viajado en dos ocasiones a Guatemala por turismo, en octubre del 2010 y en julio del 2011. Significativamente regresó de su último viaje el día sábado 9 de julio, a las 18:22 horas, por un punto fronterizo, Las Chimadas, entre Guatemala y El Salvador.

 

 

 

El crimen organizado y sus largos tentáculos

 

Es un hecho que los grupos que practican el crimen organizado controlan la mayoría del territorio nacional para el abastecimiento de drogas y armas.

 

Para tales actividades tienen sometidos a jefes de pandillas delincuenciales; han penetrado a las jefaturas de la PNC ; funcionarios en fronteras e incluso a miembros de la Fuerza Armada (FAES), quienes le aportan la información necesaria para facilitar sus movimientos. Así controlan las principales rutas terrestres, marítimas y aéreas solos o en alianza con otros carteles internacionales y locales.

 

De esta política de fuego deducen otras ganancias: el terror en la población al tiempo que generan una imagen de desgobierno y país fallido que redunde en beneficio de su agenda política, sin que salga a la luz, el profundo grado de responsabilidad que tienen los narcotraficantes con el desmadre, la inseguridad ciudadana y los que mueren día a día a consecuencia de las extorsiones, vínculos con las bandas alimentadas y sobre todo, triste e injustificadamente por error de plan o cálculo fallido como el caso de Cabral.

 

No será fácil acabar con la violencia estructural derivada del tráfico de drogas y de influencias a las que se suma la impunidad con la que sus acciones son tratadas por las autoridades a menudo cómplices directos de la criminalidad.

Enviar por correo








Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de www.forumlibertas.com.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- Los comentarios serán revisados antes de ser publicados.
  Votar:  
Resultado: 3,8 puntos3,8 puntos3,8 puntos3,8 puntos3,8 puntos   5 votos
Identificarse
Recordarme              Lo olvidé   |   Registrarse


© 2004-2014 FORUM LIBERTAS | Noticias de actualidad en España
Logotipo de C2C Logotipo de SPC