inicio
  Sábado, 23 de agosto de 2014
Bookmark and Share
  Votar:  
Resultado: 3,4 puntos3,4 puntos3,4 puntos3,4 puntos3,4 puntos   7 votos
26/03/2012 - Cartas de los lectores
Semana Santa: tiempo de reflexión
Pepita Taboada Jaén

Estando ya muy próximo el tiempo de conmemorar, una vez más, la Semana Santa, pienso que es un buen momento para reflexionar en lo que significa realmente esta celebración para evitar reducirla solamente a lo externo: procesiones, imágenes bellísimas, música, bullicio…

La figura central de la Semana Santa gira en torno a Jesucristo, Hijo de Dios que vino a la tierra para la salvación de la humanidad, apartada de Dios a consecuencia del pecado de desobediencia cometido por nuestros primeros padres, en el paraíso terrenal, tal como lo narra el Génesis. No fue Jesucristo un líder temporal en lucha contra los mandatarios de su tiempo, no fue su muerte solo una consecuencia del odio o de la envidia. Su pasión, muerte y resurrección venía a cumplir la misión espiritual encomendada por el Padre: devolvernos la amistad con Dios perdida por el pecado. Pero ¿qué es el pecado? El catecismo de la Iglesia Católica lo define así: “El pecado es una falta contra la razón, la verdad, la conciencia recta; es faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos bienes….Ha sido definido como “una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna”.
 
El pecado es siempre personal, no se diluye en las estructuras o situaciones diversas donde se mueven los hombres, intentando así librar a la persona de su responsabilidad para no tener que arrepentirse de nada. La sociedad, las estructuras, las condiciones de producción están llevadas por hombres que son los que cometemos los errores. No se peca accidentalmente, sólo en el caso de una ignorancia inculpable no habría pecado; pero alegar desconocimiento para justificar una conducta desordenada, es negar la inteligencia -junto con la ayuda divina- para salir del error.
 
En la Semana Santa contemplamos al Señor en los distintos momentos de su Pasión. Las diversas Cofradías destacan a sus titulares con gran realismo y belleza y esto que admiramos, nos debe mover también a profundizar en la realidad ¿Por qué lo hizo? ¿Qué tengo yo que ver con el sufrimiento de Jesucristo?
 
Todos somos culpables; por eso Jesús se hizo hombre, padeció, murió y resucitó para romper el muro que nos separaba de Dios desde la caída de Adán y Eva. A ese respecto señala S. Juan en su Evangelio: “Si decimos “no tenemos pecado”, nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia” (1 Jn 1,8-9).
 
Los cristianos sabemos o debemos saber que en el Sacramento de la Penitencia o Confesión se nos perdonan todos los pecados. El mismo Jesucristo instituyó este Sacramento que devuelve al hombre la paz y la alegría.
 
Esta es la maravillosa realidad que nos mueve a participar en la Semana Santa “con conocimiento de causa”. Así vibraremos con el peso de los tronos, veneraremos la Cruz que aceptó Jesucristo para redimirnos, secaremos las lágrimas de María Santísima y entenderemos el por qué de la manifestación de las procesiones por nuestras calles.
Enviar por correo
  Votar:  
Resultado: 3,4 puntos3,4 puntos3,4 puntos3,4 puntos3,4 puntos   7 votos
Identificarse
Recordarme              Lo olvidé   |   Registrarse


© 2004-2014 FORUM LIBERTAS | Noticias de actualidad en España
Logotipo de C2C Logotipo de SPC