De nuevo una fábula de Esopo nos instruye sobre cómo enfocar los problemas de hoy en día. El estómago y los pies nos viene a mostrar que de nada sirva el querer tener razón ante una disyuntiva si no se analizan antes las causas profundas de ese problema.
| El estómago y los pies “El estómago y los pies discutían sobre su fuerza. Los pies repetían a cada momento que su fuerza era de tal modo superior, que incluso llevaban al estómago. A lo que éste respondió:-Amigos míos, si yo no les diera el alimento, no me podrían llevar”. |
Mi querido amigo Esopo: Nos muestras hoy con un ejemplo lo importante de analizar bien los hechos, ver sus causas profundas, consecuencias, implicaciones. Ya habrás escuchado desde tu sede del Olimpo las nuevas, y viejas, de nuestra querida península; más de alguno nos está hermanando a tu península helena, en situación económica, en perspectivas de futuro y en convulsión social.
¿Y qué hay en el fondo del problema? ¿Tienen razón los pies, que acusan al estómago de no darles comida? ¿O el estómago, que lleva años sin ejercitarse por falta de alimento, o por mala organización en la despensa? ¿O la boca, que ve como entregan el alimento a otras bocas sin fondo, bocas de reptiles y animales semejantes?
El problema no es ni tan fácil ni tan difícil. Cuando hay dinero de sobra, se puede repartir sin ninguna pega; cuando éste falta, de algún sitio habrá que recortar.
Veamos siempre con atención dónde se inicia realmente la cadena de sucesos y demos el mérito a quien verdaderamente es la base de lo que juzgamos
|
Identificarse
|

