Guzmán Carriquiry: “la visita del Papa nos acerca el rostro del Dios del amor llevado hasta sus últimas consecuencias”

El pasado viernes, 15 de octubre, el subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos, Guzmán Carriquiry, intervino en un acto en Barcelona…

El pasado viernes, 15 de octubre, el subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos, Guzmán Carriquiry, intervino en un acto en Barcelona en el que hizo una reflexión sobre el sentido de la visita del Papa a Santiago de Compostela y Barcelona los próximos 6 y 7 de noviembre, respectivamente.

En la conferencia que pronunció en la Basílica de la Purísima Concepción, en la Ciudad Condal, Carriquiry recordó que “la visita del Papa nos acerca el rostro del Dios del amor llevado hasta sus últimas consecuencias, muerto y sepultado”.

Bajo el título ‘A la espera de Benedicto XVI. Sentido y Responsabilidad’, su conferencia se enmarcó en el conjunto de actos relevantes que han querido promover una serie de movimientos de Iglesia, entidades y asociaciones de laicos católicos, sobre el sentido de la venida del Papa a Barcelona. Para esta ocasión, se invitó el laico con más rango en el Vaticano de común acuerdo con el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach.

El acto, al que asistieron más de 500 personas, estuvo presentado por el rector de la basílica, mosén Ramon Cors. También intervinieron en el evento el presidente de la Asociación Cultural Charles Peguy, Pablo Portabella, y el presidente de la asociación E-Cristians y miembro del Consejo Pontificio para los Laicos, Josep Miró i Ardèvol.

“Respuesta a los anhelos del corazón”

Por su parte, Carriquiry hizo una intervención en la que despertó el interés y llamó al movimiento de los participantes, que mostraron su entusiasmo de forma unánime al finalizar la intervención.

“Ante los reconstructores empantanados en la torre de Babel perdidos en su propio laberinto, el cristianismo ofrece desde su diversidad la respuesta a los anhelos profundos del corazón de todo hombre y mujer”, dijo el subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos.

“El corazón del ser humano no puede sentirse satisfecho por el materialismo que le constriñe, porque está hecho para abarcar el infinito […] El corazón humano no puede encontrar satisfacción permanente en la sociedad del hiperconsumo y el espectáculo, de la banalización de la experiencia humana”, añadió a continuación.

En ese sentido, Carriquiry recordó que “las palabras del Papa se alzan ante las falsas respuestas, las de la trivialización y banalización de la vida que tanto mal hacen entre nuestros adolescentes y jóvenes […]; e invitan a todos a observar la realidad en todas sus dimensiones, la de la razón y la de la fe, a ejercer el amor entendido como un darse y compartir, a cumplir el mandato de servir a los pobres”.

“Salir a la calle a recibirlo”

¿Qué nos pide el Papa?, se pregunto Carriquiry: “¿que desenvainemos la espada como Pedro ante el prendimiento de Jesús? No. Lo que nos pide antes que nada es la gracia de nuestra conversión personal. De ser testigos de verdad de la Buena Nueva de un mundo transformado y de la vida eterna, porque el peor mal de la Iglesia no está fuera sino dentro”.

A continuación dio una serie de pistas de lo que “podemos hacer los católicos ante la llegada del Papa”. Por ejemplo, “hablar de su significado y alcance a nuestros hijos, compartirlo con los amigos en casa, suscitar el diálogo con nuestros compañeros de trabajo…”.

También animó a los católicos a “salir a la calle a recibirlo, manifestar nuestra bienvenida en ventanas y balcones. Hacernos presentes en la vida pública y recabar que sean respetadas nuestras creencias y el derecho de hospitalidad”.

Para concluir, sugirió “participar y divulgar las catequesis sobre los textos que han sido preparados por la diócesis de Barcelona. Es una ocasión evangelizadora, misionera, que no es un añadido a nuestra fe sino su consecuencia. Evangelizar es proponer el compartir la alegría y la belleza del encuentro con Jesucristo”.

Hazte socio

También te puede gustar