La amistad virtual

A mi modo de ver sí. ¿Requiere inversión de tiempo? Sin duda. ¿Más o menos tiempo que la amistad tradicional anteri…

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A mi modo de ver sí. ¿Requiere inversión de tiempo? Sin duda. ¿Más o menos tiempo que la amistad tradicional anterior al surgimiento de las TI (Tecnologías de la Información)? Creo que más tiempo en dedicación. No obstante la amititia clásica sigue siendo la mejor. Conversar con sosiego con nadie más alrededor es lo propio de los amigos. ¿Alguno de Vds. tiene tiempo habitual para ello? Yo no mucho siendo pensionista. Tampoco lo tengo para escribir una carta a bolígrafo o en word con papel, tinta y sobre a mi cargo, colocarla dentro del sobre e ir a la estafeta de Correos a depositarla. Me parece algo de otro tiempo en zonas de vanguardia del denominado primer mundo. Menos lo tengo para christmas no electrónicos en tiempo de Adviento. Los clásicos, siendo muy hermosos, me parecen propios de un tiempo lejano en la vida de mi tiempo. En mi tiempo particular mío no dispongo de mucho tiempo físico para amistades en asuntos personales corrientes. Al mismo tiempo lo tengo siempre para atender personalmente a una amistad. Las tengo presentes y no las desatiendo. El trámite clásico de verse es farragoso cuando se cumple con el expediente del trámite y ya está. Lo es todavía más si mi destinatario de zona urbana carece de móvil operativo (pcecito de bolsillo todo en uno) o dirección e-mail (incluidas las gmails de Google que yo también tengo si quiero). Es tedioso acudir a la estafeta de Correos a menos que el asunto sea importante y convenga un envío postal mío certificado u ordinario seguro. De los buzones de la calle no me fío; de los estancos donde expenden estampillas y sellos, todavía menos. Me fío del paquete ofimático de pago MsOffice. Es mejor que el Office gratuito del Google que, por supuesto, no incluye a la madre del cordero ofimático denominado base de datos Microsoft Acces.

A no ser que se trate de un envío de varias hojas depositado en estafeta de Correos, es aceptable el estanco y el buzón, si el asunto no es relevante y el sobre contiene a lo sumo dos hojas tamaño DIN A4 (folio para entendernos) Como pongas un tercer folio, el peso pasa de los 20grs. (tres folios=21 gramos). He comprobado que, a mayores pesos, en muchos estancos no son duchos en pesarte la carta. Incluso carecen de las estampillas precisas. A veces no hay mostrador y te las ves y te las deseas para formalizar tu envío. En casi todos estos casos prefiero la estafeta de Correos. Pagas lo justo y te ahorras el trabajo de pegar el sello chupando con tu propia lengua. Escupiendo luego en la calle con discreción para no intoxicarte. Raramente hay estanco con esponja mojada para pegar sellos. Salvo la estampilla estándar autoadhesiva, los sellos tradicionales se pegan como antaño. En período navideño escasean las estampillas y aparecen muchos sellos de esos que casi nunca se venden. Venden en todos los estancos la estampilla ordinaria autoadhesiva para envío nacional hasta 20grs (excepto en período previo de subida de tarifas postales)

Con todo es más farragosa la conversación telefónica de calle, inoportuna y bastante interminable ante miradas y oídos ajenos, especialmente las efectuadas por mí. Por mi parte realizo muy pocas a amistades y familiares que están en activo laboral trabajando en su horario laboral, por las distracciones que esto les pueda provocar. Lo más cargante es que tenga que conversar yo por la calle y en el transporte público. Quien me llama no conoce de antemano la inoportunidad callejera del momento. Hay que tener en cuenta que, cuando vas por la calle o en el transporte público, aparecen oportunistas callejeros en actividades ilegales de mendicidad cutre. O músicas impuestas en actividad ilegal que perturban mi sosiego de usuario pasajero mientras escucho mis CD’s en mi Xperia, incluso pincelando a bolígrafo o leyendo algo. ¡A toda esa gente nada! Un músico de la calle es otra cosa. Con ésos vale la pena detener la propia prisa para escucharles, darles algo y si es posible aplaudirles. Silenciando el teléfono para que no suene en este momento. Estos músicos pagan municipalmente por la ejecución artística en un tiempo concreto y en un lugar preciso. Al igual que en el tema de los envíos postales he escrito sobre ello. Lloviendo he llegado a acercarme a una violinista virtuosa y ampararla a ella y a su violín con mi paraguas.

Mis amistades no disponen de mi tiempo. Yo no dispongo de tiempo mío para importunarlas. Mi tiempo es otro. Es fértil y eficaz. Ahora bien: un correo electrónico con adjuntos o sin ellos, un SMS, un WhatsApp con adjuntos o sin ellos, un comunicado de red social youtube, facebook, twitter, etc., es práctico leerlo y remitirlo. No distrae la atención aunque la distraiga algo. Excepto conduciendo. A mí me sonaban dos móviles por la calle. A veces a la vez. El mío y el de mi puesto laboral. Ni por casualidad los atendía mientras conducía en mis quehaceres laborales. Tampoco en momentos de asueto con mi esposa y nuestros hijos. En definitiva si quién llama no te encuentra le basta dejar un mensaje en el buzón de voz. Otra cosa es el servicio que le otorga al comunicante su servicio de telefonía móvil. En algunos casos traducen a su bola el mensaje transmitido en voz clara mediante lenguaje sms ininteligible. Es vergonzoso que te llame una hija o la propia esposa y que el chupatintas telefónico o el sistema informático automático de turno, por no entender tu propia lengua, traduzca el mensaje como le da la gana. Te quedas a dos velas con el mensaje del ser querido.

Recomiendo la carta electrónica. El Sr. Bill Gates manifestó en su libro “Los negocios en la era digital” su relevancia como alternativa al correo tradicional. Junto con el correspondiente bla bla bla de agradecimiento a todas las multinacionales habidas y por haber, expresó con claridad que la comunicación se daría a partir de entonces a la velocidad del pensamiento con un par de clics del mouse. Desde entonces ha llovido, el mouse es prescindible y existen otros aparejos. ¡Los propios de la comunicación a dos dedos! Ahora bien ¿comunicando qué? En mi caso escribiendo sentado inalámbricamente desde mi portátil para todos Vds. y comunicando con personas conocidas. También con aquellas que la lejanía impide el contacto personal. Y también con las nuevas amistades surgidas gracias a las TI. Con lectura de ellas de lo que expreso sin distraer en absoluto sus quehaceres. Es decir sin prisas por mi parte en que atiendan lo que les digo. Lo mismo sucede cuando el proceso comunicativo sucede a la inversa. Obliga, eso sí, a destinar tiempos periódicos de lectura y escritura, sin pueril oposición a las Tecnologías de la Información. Apelar a razones de edad, de tiempo, de desconocimiento, de miedos personales tecnológicos, de cansancio diario y etc. es, a mi modo de ver, la mayor puerilidad que esgrimen demasiadas personas que viven instaladas en su reducido mundo de relaciones personales de amistad, pero de espaldas al siglo XXI. Ellas forman parte de nuestro mundo y de nuestro siglo. ¿Se apean del tren? Permanecen en la estación y los ven pasar sin subir a ninguno. Sin ser necesariamente necios integran por conformismo la masa de los que se creen felices. La sabiduría no va con estas personas. Carecen de nobleza para aspirar a lo que más define al ser humano.

La pregunta, no obstante, sigue siendo la misma. ¿Comunicamos? ¡En principio sí! ¿Escuchamos? ¿Dialogamos? La amistad supone entrar en diálogo en el tú a tú. No me parece que esto se dé ante tanta fiebre comunicativa, especialmente esa de a dos dedos a cualquier hora y en todos los lugares. Con todo es mejor esa fiebre que la altanería de la DGT (también en versión catalana de competencia transferida), que carece de la dignidad de anunciarte en simple correo ordinario, tal como acontecía no hace mucho, que tu carnet de conducir estaba a punto de caducar. ¿Altanería sólo? Algo más que eso. En cuanto has renovado el carnet de conducir, pagando las pertinentes tasas, te lo remiten por correo ordinario y te lo depositan en el buzón, siempre y cuando el repartidor de correos no se equivoque y lo deposite en otro buzón de otro edificio.

Eso sí. Si vas de legal e informas que has padecido episodio suelto de epilepsia, corren raudos a publicitar en web que eso debe decirse en el momento de renovar. Hacen bien. Aunque hoy (acabo de conectarme a la DGT) sea incapaz de verlo publicitado. Con todo cada conductor debe notificar sus dolencias al médico DGT que le practica el examen médico de renovación. ¿Saben? Hace mucho tiempo que no conduzco habitualmente. No padezco epilepsia. Padezco esclerosis múltiple modalidad remitente recidivante. Cuando un buen día mi neurólogo de entonces me dijo “¡no conduzcas, eh!”, ya hacía unos meses que solo lo hacía a cuenta gotas. Al renovar después de un episodio aislado de epilepsia, solicité dos horas de práctica en autoescuela. El profesor me dijo que muy bien, pero que notaba que me iba demasiado hacia la izquierda. ¡Como me voy hacia la izquierda, sin connotaciones políticas, cuando circulo por la calle andando!. Tengo afectado mi lado izquierdo por EM. Lástima que esto no sea objeto de advertencia en la web de la DGT. Conocen el alcance de mi EM, pues yo informo con transparencia documentada. Este profesor de autoescuela me manifestó que, por mi episodio suelto de epilepsia y cuatro casos más que se produjeron en España, la DGT pasó a informar de ello en su web.

A mí me encanta ser galán con las mujeres. De siempre les cedo el paso. Ahora más. ¿Se imaginan Vds. que me cruzo con una por una calle estrecha y me echo encima de ella sin querer? Igual a la señora le gusta o lo comprende y más si me disculpo. Pero viendo como está el mundo Facundo igual me encuentro con denuncia en regla por violencia de género. La no distinción de la velocidad con el tocino suele ser el recurso intelectual de las personas que razonan poco y mal, escuchan poco y concluyen sin analizar. ¡Siguen el ejemplo de los políticos de señalar un culpable para resolver un problema solucionable de la vida corriente! Solucionable siempre que se dialogue.

Mi esclerosis es tan problemática que tengo carnet reciente para cuatro años, no se han producido más sucesos aislados de epilepsia. De no producirse ninguno más y no agravarse mi EM, la próxima renovación será la homologada para mi edad: la de cinco años. Sin prohibición neurológica de mi neurólogo para conducir. Con mi cabeza ordenada para no hacerlo habitualmente. ¡Y con mi libertad de conducir si me conviene sin necesidad de vehículo adaptado!

Me encanta una cosa actual comunicativa por su eficacia inteligente y practicidad: el servicio de mensajería WhatsApp, a pesar del programa Spy WhatsApp. Me gusta no ya por el ahorro en llamada telefónica, sino por sus posibilidades tales como envío y recepción de fotografías y canciones.

Mi esclerosis es tan problemática que no me ha dado achuchón epiléptico debido al WhatsApp y a su espionaje descargable. En estos momentos ya estoy con el primero, pasadas 48 horas sin él. Cada cierto tiempo caduca, debes borrar ese programa y descargarlo de nuevo desde Play Store de Google. De manera intermitente me aparecía un mensaje de error, en cuanto procedías a la descarga, que dice exactamente “error al descargar WhatsApp Messenger. No hay suficiente espacio en el dispositivo” Para evitar el mensaje, tener que borrar a continuación mi música, actualizar todas los programas, volver a instalar WhatsApp y reinstalar mi música (cosa que he practicado varias veces), procedí a instalar una tarjeta de memoria de 15 gigabytes. Esa aplicación tiene una magnitud de 14,69 megabytes. Tengo espacio sobrante de sobras. Periódicamente limpio las carpetas WhatsApp (caché, datos y programas que no utilizo) ¿A qué viene este fin de semana este mensaje? A lo mejor si me acerco por un centro Vodafone, sin tener que pagar ni un céntimo por ello, el asunto se solventa rápidamente.

Pues si no es así tendré un dilema.

Opción A: Poner el hecho en conocimiento del Grupo de Delitos Telemáticos del Estado Español asignado a la Guardia Civil.

Opción B: Estrenar mi pasaporte y presentarme en Silicon Valley con cargo a mis ahorros… con Mi Xperia de Sony Ericsson, mi SIM de Vodafone y mi tarjeta de 15Gb.

Vds. ¿qué harían en mi caso? ¿Existe con garantías la amistad virtual?

PD No descarto una intervención previa del servicio McAfee All Acces Protection Houseband. Protege con garantías de pago mío mi red inalámbrica y todos los equipos existentes en mi hogar, incluido Mi Xperia todavía en período de no liberalización Vodafone. La amistad virtual funciona, bien y sin hilos, si no se producen intromisiones que no guardan ninguna relación con los virus y cositas molestas propias del software y el hardware legal con facturas de pago a mi cargo. Menos mal que esta mañana he tenido capacidad de hardware suficiente para, teniendo espacio sobrado de almacenaje, aparte del propio de la tarjeta de 15Gb, eliminar el programa de 40Mb Servicios de Google. En un plis plas WhatsApp restituido.

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