La Cruzada Liberal

liberal Trump: 39 psiquiatras, traicionando toda deontología profesional, lo acusan de no estar en sus cabales

Es un contrasentido, pero la tradición, el poder liberal, económico, mediático y político, le ve las orejas al lobo, y ha emprendido su cruzada con las armas que mejor domina: la combinación de dinero, información y los recursos legales que les aportan décadas de poder.

Todo lo que no se ciña a su tradición es vituperado y su realidad política deformada. Sucedió en Ucrania, donde Estados Unidos y la UE bendijeron (los americanos, además, lo financiaron) un golpe de Estado puro y duro contra el gobierno democráticamente elegido, siguen con Polonia y Hungría, donde se produce la paradoja de que sus gobiernos detentan un elevado soporte electoral y, a la vez, son presentados como enemigos de la democracia. Lo que los daneses hacen con los inmigrados, o el estado de excepción continuado en Francia, solo da pie al silencio, mientras, en la Banlieu de París reina un racismo policial nada encubierto. Pero, si Hungría, un pequeño país, se resiste a las cuotas es condenado al infierno, sin atender sus razones. El juego liberal, su visión supremacista de considerase el súmmum y el fin de la historia, convierte su idea de libertad en la persecución mediática, económica y política, de quien la entiende en otros términos. MacIntyre lo explica con claridad en Tres Versiones Rivales de la Ética.

No se trata de defender lo que pueda hacerse mal, sino de decir alto y claro que la opinión publicada y el discurso político liberal distorsionan la realidad, difamando a quienes no siguen su juego, particularmente, si tienen algo de pelaje católico desacomplejado. Ha sucedido en Francia con Fillon, el favorito para ganar las elecciones. Desacreditado por una acción de los fiscales, por una práctica, la de contratar familiares como asistentes, que es perfectamente legal y que practican todos los partidos. ¿Por qué Fillon y ahora, cuando los últimos hechos datan de tres años atrás, y no otros muchos, incluidos los lepenistas? Por eso los partidos no han echado leña al fuego por su tejado de vidrio y dejan hacer a una justicia demasiado politizada.

Y lo que está sucediendo con Trump tiene visos de una gran estafa electoral. No se trata de defender su política, escandalosamente negativa en el caso de la inmigración, sino de condenar una práctica antidemocrática que se repite en todas partes. Si la liebre no es liberal se acaba disparando contra ella. Mientras se corre la instrucción de que los rusos son tan fuertes que manipulan todas las elecciones que quieren. Algo de lo que a nadie se le ocurrió acusar a la URSS, y mira que se dijeron cosas, por un mínimo de dignidad, se le imputa ahora a la mucho más modesta Rusia. Es como acusar a Andorra de manipular las elecciones autonómicas en Catalunya.

A Trump se le intentó impugnar el resultado, se presentó su victoria como la acción de Putin. El presidente saliente, Obama, sin atender al decoro de su cargo, arengó contra el presidente elegido a los diez días de dejar el cargo y, en una larga secuencia, 39 psiquiatras, traicionando toda deontología profesional, lo acusan de no estar en sus cabales, con todo el apoyo de los medios liberales. Incluso es el urdidor de una confabulación contra el Papa. Los liberales norteamericanos están desprestigiando a su país con la nueva versión del Hombre del Saco. Lo están destruyendo todo, por descontado a Trump y su gobierno, pero también al sistema político de los Estados Unidos, y a ellos mismos con su exageración y criminalización

Desde nuestro punto de vista, Trump es difícil que pueda ser un buen presidente. No será el primero, pero nadie puede negarle su legitimidad y legalidad. En política, con los derechos, no se pueden aplicar medidas preventivas que se los carguen, porque entonces la democracia se vuelve imposible, y los países se rompen.  Pero eso no parece importarle nada al imperio liberal de la cultura desvinculada, de las élites del progreso, para ellos.

Hazte socio

También te puede gustar

3 Comments

  1. 1

    Para los liberales los hechos no son malos por ser malos; son malos si los ejecuta alguien que no sea liberal. Por eso se dice con razón: “Todo liberal lleva por dentro un grito antidemocrático listo para oprimir”.

  2. 2

    Lo que encoleriza a la oposición- política, económica y mediática, con el mismo origen: la masonería o NOM- no creo que sea el veto a la emigración. Hoy el problema de la emigración está en todas partes. Las vallas (muros más baratos y menos seguros también para la vida de los emigrantes) las ponen también los europeos, y las tenemos en Ceuta. Clinton empezó el muro separatista con Méjico, y no hubo manifestaciones. Con Obama se persiguió a los “simpapeles” y se echó a unos dos millones de emigrantes; y hubo un manto de silencio. Entonces, ¿qué es lo que pasa? Creo que la raíz está en que Trump no se alinea con la masonería, que todo lo controla: la política, el dinero, la gran prensa mundial. Trump se ha manifestado como garante de la libertgad religiosa y, en lo social, ha comenzado por recuperar la ley que impide pagar abortos en el extranjero. Creo que aquí está el meollo de la cuestión: Trump intenta acabar con al cultura de la muerte y llama a las cosas por su nombre. No quiero decir que sea buenas sus políticas migratorias; pero no está ahí el problema del NOM.

  3. 3

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>