La esclavitud lacerante

El ser humano ha sido creado por Dios en libertad y para la libertad y no para el libertinaje, ni la anarquía; y tampoco lógicamente para la esclavitud, ni para la tiranía, ni para el sometimiento, ni para la cautividad

La esclavitud, qué tanto mal ha hecho, y hace, a la humanidad de todos los tiempos, he tenido a bien en llamarla lacerante; dado el grado de toxicidad, de putrefacción, de maldad y de corrupción que la misma lleva consigo.

El ser humano ha sido creado por Dios en libertad y para la libertad y no para el libertinaje, ni la anarquía; y tampoco lógicamente para la esclavitud, ni para la tiranía, ni para el sometimiento, ni para la cautividad.

Las múltiples esclavitudes del mundo actual, esclavitudes insolentes y destructoras, podrían ser -entre otras- las siguientes:

La esclavitud del sexo:

  • Niños/as y jóvenes obligados a prostituirse.

Esta esclavitud mueve millones de euros y a millones de personas y es tremendamente destructiva y aniquiladora. Causando un daño irreparable a los más pequeños y a personas de mediana edad con pocos recursos económicos y provenientes fundamentalmente de países subdesarrollados o pobres.

La esclavitud de la pornografía:

  • Dicha esclavitud se extiende de polo a polo del planeta y además se adentra en todos los rincones, incluso en la misma intimidad del hogar a través de internet, afectando a: niños, jóvenes y mayores.

La esclavitud laboral:

  • Un tremendo y cruel desgarro social que afecta a millones de personas en todo el mundo que tienen que conformarse con vivir en la más execrable de las miserias; con sueldos ínfimos:

Por ejemplo: un euro al día, por una jornada incluso de más de doce horas y en unas condiciones inhumanas en los más diversos aspectos

La esclavitud opresora de muchos  políticos o gobernantes:

  • Actualmente existen aún muchos políticos opresores y dictatoriales, fundamentalmente en países subdesarrollados.

De ellos está ausente totalmente la libertad.

En ellos no hay: justicia, ni derechos humanos, ni cultura, ni educación, ni salud, ni trabajo digno, ni ningún tipo de derecho y con frecuencia la muerte.

La esclavitud ideológica:

  • Muchos políticos mantienen aún sistemas totalmente dominantes y represivos. Y los mantienen basándose en ideologías nefastas y reaccionarías pero que le sirven de escudo para seguir llevando a cabo su autoritarismo y su adoctrinamiento. El Comunismo es uno de ellos. Y muchos de los Populismos que de una manera u otra siguen sus huellas.

La esclavitud de los corruptos:

  • En este mundo nuestro y en puestos de responsabilidad, tanto a nivel político como a nivel empresarial existen infinidad de corruptos que hacen un daño tremendo a la sociedad y al individuo, destruyendo infinidad de puestos de trabajo o infinidad de sueldos dignos; o en otro campo destruyendo la dignidad de la persona o su libertad o sus derechos o todo conjuntamente.

Esta es una lacra que se renueva a una velocidad escalofriante y de los más diversos sectores.

Hay muchos corruptos traidores escondidos en los más diversos sectores de la sociedad, incluso en esos sectores en donde: la dignidad, la transparencia y la coherencia son sus banderas.

La esclavitud de la información:

  • Muchos informadores no buscan la verdad como el objetivo de sus informaciones sino que buscan el adoctrinamiento; y con ello, en muchos casos, confunden a las personas tergiversando en frecuentes ocasiones la realidad.

Por ejemplo en los mítines políticos, a veces, sólo se busca  conseguir un voto, y para ello se utilizan todo tipo de estrategias que con frecuencia alejan al ciudadano de la realidad, que incluso solo ofrecen datos erróneos, programas erróneos y todo un tipo de mensajes muy alejados de sus pretensiones.

Las sectas:

  • Es una esclavitud tremendamente peligrosa, dadas las habilidades de adoctrinamiento y de sometimiento de los embaucadores dirigentes y en muchos casos también la ignorancia o la falta de información o la situación por la que atraviesan o la ingenuidad de los que a ellos acuden que son dadas las circunstancias fácilmente seducidos por situaciones ficticias e irreales.

La esclavitud de las niñas sometidas al matrimonio:

  • Es otro de los casos clamorosos en los que se pervierte el uso de la razón, sometiendo a las niñas a situaciones inaceptables e increíblemente funestas y detestables.

La explotación de los niños:

  • Hay infinidad de casos en la que los niños son tristemente explotados en todo tipo de trabajos y acciones, ante la indiferencia de millones de personas que no les preocupa el mal de los inocentes, ni el mal social.

La esclavitud ocasionada por las guerras y la violencia:

  • En todo este mundo de la violencia, además de la muerte, siempre hay millones de personas que acaban siendo esclavos del desarraigo, del hambre, de la enfermedad, de la marginación y en muchos casos prácticamente de todo.

Sin ser ellos culpables, muchas veces de nada, sin embargo si son los que sufren gravemente las consecuencias a veces terroríficas, muy dolorosas e inhumanas y para toda la vida.

Aquí tenemos el caso de los millones de refugiados que hay actualmente. Personas, en su mayoría, inocentes que malviven: sin hogar, sin alimentación adecuada, sin el cuidado de la salud, sin educación, sin dignidad.

Todas estas situaciones de esclavitud han de ser erradicadas, pero para ello se ha de vencer el egoísmo atroz que impera en este mundo nuestro. Un mundo en tantas ocasiones podrido, y dominado por el poder de personas totalitarias y sin escrúpulos.

¡Adelante!: luchemos con dilatada esperanza por conseguir un mundo mejor.

  • Un mundo: más humano, más digno, más coherente, más sociable, más solidario, más justo, más cívico, más servicial, más ético, más sensible.

El amor todo lo puede. El egoísmo, la violencia, la corrupción, la falsedad y el odio todo lo destruyen.

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