La esclavitud ofimática electrónica

En el manejo ambulante a dos dedos

Psicólogo Walter Riso a tener en cuenta

Manejarse en ofimática a dos dedos con el propio teléfono móvil es, hasta cierto punto, práctico e ineludible. No recurrir a una tablet para leer en casa o en el transporte público tiene un pase, también hasta cierto punto, en las personas de mi generación. Pasar olímpicamente del propio ordenador en casa, sea un equipo de sobremesa, un portátil o una tablet no tiene justificación para nadie. A menos que se dé la espalda al progreso tecnológico por razones personales de peso. Ser consciente de estas razones, y más aún controlar ese uso tecnológico, en términos de tiempo personal apropiado, es lo difícil en este progreso.

 

Supeditar la propia libertad personal al modus operandi de moda sin más es una actitud muy extendida. El amplio espectro de digamos “príncipes de este mundo” pueden arrastrarnos a no ser dueños de nuestras propias vidas. Con facilidad todos podemos vernos abocados a la esclavitud ofimática electrónica.

 

Los mensajes Twitter de políticos y famosos proliferan en exceso. Son noticia en informativos televisivos. Por lo que detecto no siempre a cargo de personal especializado remunerado. Son mensajes de dimes y diretes. Provoca un morbo socialmente muy extendido de “a ver qué dice éste” y “a ver qué dice ésta”. Parece que lo importante es lo manifestado en red por parte de quienes tienen rango y relevancia. Se aparca también por ignorancia- en algunos casos culpable- el abc evangélico. Reproduzco un fragmento para reflexionar en estos momentos rompe esquemas de primera página catalana, española, europea y pronto mundial.

 

I Carta de San Pablo a los Romanos. Capítulo 13 Versículos 1-7. “Todos han de estar sometidos a las autoridades superiores, pues no hay autoridad sino bajo Dios; y las que hay, por Dios han sido establecidas, de suerte que quien resiste a la autoridad, resiste a la disposición de Dios, y los que la resisten se atraen sobre sí la condenación. Porque los magistrados no son de temer para los que obran bien, sino para los que obran mal. ¿Quieres vivir sin temor a la autoridad? Haz el bien y tendrás su aprobación, porque es ministro de Dios para el bien. Pero si haces el mal, teme, que no en vano lleva la espada. Es ministro de Dios, vengador para castigo del que obra mal. Es preciso someterse no sólo por temor del castigo, sino por conciencia. Por tanto, pagadles los tributos, que son ministros de Dios ocupados en eso. Pagad a todos los que debáis; a quien tributo, tributo; a quien aduana, aduana, a quien temor, temor; a quien honor, honor.”

 

 

Esta esclavitud ofimática consiste en atender, sin disciplina propia, las últimas novedades de quienes, aspirantes a ser investidos de autoridad, marean la perdiz a todas horas. Tienen sed de cambio y, de modo remunerado, se erigen en panaceas mesiánicas redentoras no salvadoras. Atenderles esclaviza. Hacerles caso es sumarse a su propia rebelión de resistencia a las autoridades. Cuando Pablo de Tarso escribió esto quien mandaba en Roma era Nerón. Que yo sepa no hay en la actualidad ninguna autoridad de esta calaña. Ninguna revolución. La época de los ismos pasó. Y sin embargo en mi entorno catalán hay una fractura muy grave que pone en riesgo notorio la convivencia en paz para todos los públicos. Se me indigestan los noticieros televisivos. Mejor escuchar música y pasar olímpicamente de ellos. En mi caso me permiten hacer la siesta en el sofá ante la pantalla. ¡Me duermen! La libertad tiene sentido cuando constituye libertad interior.

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One comment

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    Exactamente la frase de la fotografía es: La libertad interior comienza cuando tomas tres decisiones vitales para tu vida: no dejarte manipular, quererte a ti mismo y ser afectivamente INDEPENDIENTE. (Walter Riso)

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