La fe del carbonero

Mi escrito de hoy, en su primera parte, es un apunte para sus propias reflexiones veraniegas. Estaré ausente unos días. Es posible que, …

Mi escrito de hoy, en su primera parte, es un apunte para sus propias reflexiones veraniegas. Estaré ausente unos días. Es posible que, antes de finalizar julio, plasme algún artículo más, anterior al período vacacional ibérico del mes de agosto. Por si acaso ahí va este apunte con un pequeño obsequio musical, residan Vds. en el Hemisferio Norte o en el Hemisferio Sur. Para que se deleiten en sus vacaciones (o al término de sus jornadas laborales si es el caso) con la segunda parte de mi escrito. A ser posible aprendiendo a cantar una canción. Mejor dos que una para celebrar a la Virgen marinera por excelencia el próximo día 16. Mejor si son letras en lengua catalana y forman parte del depósito musical conocido y reconocido como havanera i cançó marinera.

I parte

¿Qué es el oficio de carbonero? ¿Existe actualmente en algún lugar del primer mundo? Este breve artículo puede ilustrarles: https://es.wikipedia.org/wiki/Carbonero_(ocupaci%C3%B3n) El diccionario de la lengua catalana indica como segunda acepción del término, tanto en masculino como en femenino, “persona que vende carbón”.

Llegué a tratar con una persona que hacía esto. No se dedicaba a ello en exclusiva. Se trataba de un comerciante que también compraba. Compraba en su pequeño local cosas tales como botellas de cava vacías, cartones apilados de cajas de cartón desarmadas, fajos de periódicos usados, hierros inservibles varios, restos de tuberías sanitarias de plomo, etc. El plomo era el material de las tuberías, el hierro empezaba a usarse en las instalaciones y el cobre todavía no. En aquel entonces los desechos de estos artículos no se depositaban vecinalmente en contenedores municipales. Tampoco existía el empleado municipal recogedor de materiales a reciclar. Los ciudadanos los vendían a quién ganaba dinero en dicha actividad de modo legal comprando estos artículos. Las botellas vacías de cava se pagaban por unidades si estaban íntegras. Los particulares vendían desechos sin decreto que fijase los precios. Se practicaba el favor ciudadano mutuo del trueque por dinero, acordado entre las partes, sin el recurso fácil de una ordenanza municipal para ello. Sin facturas con IVA y cosas así. ¿Y los botellines de cerveza vacíos qué? Se llevaban a la tienda y te descontaban sus importes en la compra de nuevos botellines. La cerveza en lata no existía. Lo mismo pasaba con los yogurs Danone de vidrio. No recuerdo ninguna marca más. Los tediosos y contaminantes plásticos y sus sucedáneos tetrabrik para todo todavía no existían. Gracias a Dios existía cerebro político, vecinal y empresarial para reciclar todo lo reciclable.

Además el chatarrero-trapero vendía carbón para uso doméstico cotidiano. Siendo yo un niño, yo mismo le llevaba las botellas de cava y los ejemplares del periódico La Vanguardia. Regresaba a casa con el dinero. Algunos días iba a comprar carbón. Regresaba a casa con él. Tengan en cuenta que las lavadoras, los frigoríficos, los televisores en blanco y negro y muchas otras cosas estaban por inventar. No son historias de la época de mi abuela. Son las vivencias de mi niñez y adolescencia en el Ensanche Derecho de mi ciudad de Barcelona en la década de los años 60 del siglo XX.

En la calle Aragón todavía quedaba un cachito de Ensanche Derecho donde podían verse las vías de la RENFE y los trenes que circulaban por ellas. Mi abuela y mi madre me cogían en brazos y yo llegué a ver trenes desde el muro de la acera montaña de la calle Aragón casi contiguo al Paseo de Gracia. Sólo tengo 58 años. El trazado de las vías de la RENFE no se han movido de lugar. Están donde siempre han estado.

A una persona que comerciaba con desechos, en el lugar donde yo veraneaba, le compré una bicicleta escacharrada. Su oficio se denominaba trapero. Los traperos también operaban como carboneros y chatarreros. El diccionario de la lengua catalana recoge el vocablo “drapaire” (trapero). En su primera acepción lo define como persona que comercia en trapos viejos, papeles varios y otros objetos de desecho. El remiendo y puesta a punto de aquella bicicleta fue cosa mía. A veces no frenaba del todo bien. Apoyando correctamente la suela de la zapatilla sobre el lateral de la rueda trasera junto al neumático, dominabas el vehículo acompañando e incrementando la frenada mecánica. Si no lo hacías bruscamente, cambiando las pastillas de freno a su debido tiempo, no seccionabas la suela. Mi mamá no se enteraba del desgaste acelerado en mis bambas. Con un par para todo el verano era suficiente. A las cosas las nombrábamos por el nombre de la marca comercial existente más emblemática. Un batido de cacao era un Colacao; un jersey de calidad, un Pulligan; unas zapatillas de verano, unas Bambas; un pan de molde, un Bimbo. Y así en todo. Es bueno saber eso del freno de pie en la bicicleta. Pues si alguien que no lo sabe actualmente – o carece de pericia en ello- y tiene una buena bicicleta, en caso de rotura del cable del freno bajando un puerto de montaña, ¿qué hace para detener su bicicleta? Seguro que el casco obligatorio no le servirá para frenar. Le servirá para amortiguar un golpe en su cabeza si se le ocurre frenar con el freno delantero.

Recuerdo que en cierta ocasión, en plan pavo adolescente, sin correr y en trayecto urbano llano, realicé un trayecto corto en bicicleta. Yo pedaleando de pie y una chica sentada en el sillín cogida a mi cintura. Otra delante quieta sentada en el manillar. Las dos fiándose de mí. La adolescencia y primera juventud es una edad de oro irrepetible. Entonces lo hacíamos así. Hoy van en monopatín. Van a lo loco. Sueltos, sin casco y sin respeto al tráfico rodado. Yo entonces también sin casco pero no a lo loco. Y mucho menos suelto. Sino con respeto al automovilista, al peatón y a la mujer.

El carbonero-chatarrero-trapero era una persona de pocas luces intelectuales. Con capacidad innata ecológica. Sabía aprovechar los recursos al alcance. Por ejemplo desclavando y aderezando clavos reutilizables. Practicando soldaduras en bienes domésticos. Pegando sillas con cola. La expresión tener fe de carbonero es creer en las cosas sin necesidad de preguntar mucho. Tal vez el link que sigue sea ilustrativo:

http://enroquedeciencia.blogspot.com.es/2014/04/por-que-se-dice-tener-la-fe-del.html

A medida que te haces mayor te das cuenta que… ¡los razonamientos sí pero menos! Hay quienes cuestionan no ya el razonamiento sólido, a partir de la confesión de fe, sino la propia fe… sin razonamientos creíbles para proceder de modo objetante a la fe. Estas personas carecen de entidad para ser racionalistas. Todavía la tienen menos para ser fideístas. La fe es virtud teologal. La fe no es un término medio entre estos dos polos. Es todo lo contrario a ambos. Racionalismo y fideísmo en el fondo es lo mismo. ¡Huyan de ambos como de la peste! Ambos extremos son contrarios al razonamiento metafísico que nos encumbra como seres humanos. Si en algún momento no saben cómo hacerlo, tengan presentes en su memoria a carboneros y traperos en sus quehaceres diarios. Los santos canonizados (y los todavía no) nos indican el modelo a seguir. Mejor dicho el común denominador de los distintos modelos. Hay muchos hombres y mujeres de pocas luces intelectuales que también nos ofrecen la pauta de conducta de la sencillez. ¡Hoy igual que ayer!

II parte

Eso que voy a decirles no es dogma de fe ni manifestación fideísta beata. Verán: En cuanto tuve uso de razón, mis padres me hicieron entrega de la medalla escapulario de mi Bautismo. Lleva por un lado la imagen del Sagrado Corazón y por otro la imagen de Nuestra Señora del Carmen. Lleva mis iniciales y la fecha de mi nacimiento. Es inseparable de mi cuello. En el transcurso de los años he tenido que cambiar la cadena o el cierre de la misma. Sólo me la he quitado de mi cuello cuando me han practicado resonancias. Y también hasta la fecha en tres pequeñas intervenciones quirúrgicas. Desconozco si te la hacen quitar hospitalariamente por peligro real de alteración de resultados clínicos, o por aquello de cumplir con las normativas médicas. Cuando iba al cole y luego al cuartel, y actualmente al aeropuerto para tomar un vuelo, bastaba y basta con morder la medalla con los labios antes de cruzar el scanner detector. También basta con apoyar el pecho en la máquina de radiografías con la medalla en los labios. Cuando me acuerdo de todo ello, antes de estas pruebas de resonancias magnéticas nucleares, me quito mi medalla escapulario en casa junto con la alianza de casado. Así se quitan del propio cuerpo sin necesidad de dar explicaciones a nadie. Se colocan luego mejor en la propia privacidad también sin dar explicaciones.

El día 16 de julio es la fiesta de Nuestra Señora del Carmen. Las Congregaciones Religiosas del Carmelo la tienen por patrona; los pescadores y los marineros también. Ya saben Vds. que me gustan las habaneras. Les paso un link de un tema apropiado para este día. Lo compuso el gran músico Josep Lluís Ortega Monasterio. Es el vals marinero que lleva por nombre Rosa del Port. Me resulta muy gratificante ver en este youtube la edad del público de primera fila.

https://www.youtube.com/watch?v=_JpN1spIf58

Para aprender Vds. a cantar bien esta canción, ahí va un link ilustrativo con la música y la letra. Esa canción es fácil. Es un ritmo de vals alegre. Cliquen en melody, descarguen y abran. Escuchen con la letra delante y aprendan a cantarla de memoria. ¡A ritmo de vals un dos tres metido dentro de él o viceversa, sin esperar qué hace el vecino o la vecina a quien le gustan las habaneras!. Habitualmente hacen lo mismo que Vds.: esperar la iniciativa ajena por desconocimiento del tema. En muchos casos hay iniciativa en plan ramplón… con estilo de canto de quien no sabe cantar. Este implantado estilo es una técnica que consiste –también en los templos- en desafinar chillando, no escuchar nunca, arrastrar notas sistemáticamente, hacerse notar en la propia voz y dormirse en una lentitud de canto inexistente. Para aprender a cantar es preciso escuchar previamente unas cuantas veces con la boca callada. Luego soltarse sin pretender que salga bien a la primera. Después marcar el ritmo cantando bien… arrastrando con la seguridad del propio canto a quienes no se atreven a cantar. Para aprender a cantar es bueno participar en disciplina coral. Se aprende a salir de uno mismo y a trabajar en disciplina de conjunto sin levantar la voz. Les animo a todos Vds. a aprender esta canción. El examen consistirá en cantarla Vds. mientras suena en su ordenador, tablet o cadena musical.

https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=5&cad=rja&uact=8&ved=0CDcQFjAE&url=http%3A%2F%2Fingeb.org%2Fsongs%2Flarosade.html&ei=GzCWVYnJEobqUsDmu8AO&usg=AFQjCNEGR9wOrvXwX8VhsBv0joysLKiZpw

Sería injusto por mi parte que yo no les adjuntase el siguiente link. Es un video de esta primavera 2015 en la presentación de un trabajo discográfico. Es el actual grupo Cavall Bernat. Es el grupo de habaneras que fundó Josep Lluís Ortega Monasterio en 1965. El grupo que dirigía él tocando el acordeón. Les digitalizo como fotografía ilustrativa, junto con la de un drapaire, la de un LP mío de 1987. Si mal no recuerdo primero falleció el gran tenor Josep Rius. Después Josep Lluís Ortega Monasterio. Finalmente el gran bajo Joan Planisi. Se quedó al frente del grupo Jordi Ponti. Por lo que veo en este link todo el grupo Cavall Bernat es nuevo. El tema Rosa del Port, no obstante, se canta como lo hacen ellos actualmente. Aquí lo cantan sin micros de voz, de guitarra y de acordeón, en el directo de la presentación de un trabajo discográfico el pasado mes de abril. El cavall bernat es una magna roca que está delante de la playa de Palamós en la Costa Brava de Girona. Esta roca dio nombre al grupo. Es esa que se ve en el vídeo.

Cuando quiero escuchar la versión más originaria y trabajada de Rosa del Port me pongo ese LP. La aprendí a cantar con este disco de vinilo hace muchos años.

https://www.youtube.com/watch?v=tgbGK7jMhdE

En música popular ¿cómo se procede a ser carbonero? Hay muchos modos. Hay una habanera catalana que me fascinaba. No paré hasta dar con su compositora. En un encuentro de grupos, en Premià de Mar, junto a unas escaleras me encontré de frente a una señora ensayando con un guitarrista profesional. Estaba cantando esta canción. La identifiqué al momento. Simplemente nos miramos a los ojos. Desde aquel día fue mi amiga Antònia Vilàs i Ferrandiz. Ya está en el cielo. Mare vull ser pescador i no frare! El tema Mare vull ser pescador es uno de los más conocidos internacionalmente en habanera catalana. Ella fue quien impulsó y animó el encuentro anual en su barrio barcelonés de La Barceloneta. El sábado 4 de julio fue un regalo poder cantar ante mi televisor esta canción, conjuntamente con la cantante de Palafrugell Neus Mar (www.neusmar.cat) que, arropada por guitarra, violín, contrabajo, trompeta y percusión, la interpretó en directo en esta 49a edició de la Cantada d’Havaneres de Calella de Palafrugell. ¡Canté esta canción y unas cuantas otras con los cuatro grupos intervinientes!

Los 22 temas compuestos en letra y música por Antònia Vilàs están donados por ella a la Fundació Ernest Morató de Palafrugell. www.fundacioem.com Me manifestó en vida su intención de hacerlo. Así me lo dijo en cuanto lo hizo. Aprendí a cantar Mare vull ser pescador con la partitura original de 1987 publicada por Tenora Edicions Musicals, S.A. En el siguiente youtube canta este tema el grupo Els Pescadors de L’Escala https://www.youtube.com/watch?v=7ytOz7k1GV8 Les animo a descubrir el sitio web de la Fundació Ernest Morató, sea en lengua catalana, castellana o inglesa. Soy el socio número 123.

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