La muerte digna de Bimba Bosé

La modelo sabía que su carrera contra el cáncer había llegado a su fin: la enfermedad había ganado y prefirió suspender el tratamiento y entrar en el programa de cuidados paliativos para evitar el sufrimiento en sus últimos días

LA MODELO Y CANTANTE BIMBA BOSE DURANTE LA PRESENTACION LA BANDERA DE LA ESPERANZA CON MOTIVO DE LA CAMPANA AUSONIA - AECC JUNTOS SOMOS MAS FUERTES 2014 16 10 2014 MADRID

Mucho se ha hablado de la muerte de la controvertida modelo Bimba Bosé, que murió el pasado 23 de enero, a los 41 años víctima de un cáncer de mama que la mantenía luchando los últimos años. La modelo falleció rodeada de sus hijas y su familia más cercana en el hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Sin embargo, en un momento en el que la mayoría de partidos políticos están tomando postura sobre el debate sobre la despenalización de la eutanasia en España que parece que despega, cabe destacar cómo fue el traspaso de esta madre de dos niñas —Dora Postigo, de 12 años, y June Postigo, de 5—.

Bimba Bosé, al saber que su final había llegado, pidió que pararan su tratamiento para entrar en el programa de cuidados paliativos. Apenas una semana antes de fallecer había sido ingresada en la planta 10 del hospital madrileño. Había pasado a cuidados paliativos. No quería sufrir. La doctora Sonsoles Sánchez, responsable de radioterapia, y el doctor Alfredo Carrato, jefe de la unidad de oncología médica, poco podían hacer para salvar su vida. La propia Bimba había pedido que se suspendiera el tratamiento. Sabía que no le quedaba tiempo.

Bimba Bosé había anunciado en mayo de 2014 a través de un comunicado que padecía cáncer de mama en el seno izquierdo. Tras someterse entonces a una mastectomía, su lucha contra la enfermedad –como la de tantas otras personas que sufren la enfermedad que más personas se lleva- ha sido infatigable. Sus últimos días las drogas que le administraban le ayudaron a partir sin sufrimiento.

Poco se habla en los debates sobre la despenalización de la eutanasia sobre los programas de cuidados paliativos que mejor unas que otras, la mayoría de comunidades autónomas despliegan en España. Poco se habla de la necesidad de implementar y dotar de recursos suficientes a estos programas para que el sufrimiento –principal motivador de los que defienden la eutanasia- deje de ser un argumento.

Hazte socio

También te puede gustar

2 Comments

  1. 1

    Tenemos una política sanitaria nefasta. La muerte y el sufrimiento de “los otros” no interesa. Solo cuando toca de cerca puede sensibilizar durante un corto tiempo. Además el tratamiento más importante, el calor humano, no mueve dinero y la morfina es barata. No puede interesar. Necesitamos políticos humanos y capaces.

  2. 2

    Evidente. Esta muerte es dignísima. Lo indigno es lo que llaman “muerte digna” y no deja de ser, en la inmensa mayoría de los casos, asesinato impune.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>