La Sagrada Família tendrá nuevos controles de seguridad en diciembre tras los atentados de las Ramblas

La torre de la Mare de Déu empieza a despuntar y estará acabada en 2021

El 70% de la Sagrada Família ya está construida y el templo mira con ambición el 2026, año en el que se espera que el templo esté prácticamente acabado. Faltarán aún algunas cuestiones por resolver, pero la basílica ya contará con las seis torres –la de los cuatro evangelistas, la de la Mare de Déu y la de Jesús– despuntando en el cielo de Barcelona. Sin embargo, al margen de la obra los responsables del templo están ultimando otra de las cuestiones que preocupa y mucho al Patronat de la Sagrada Família que están relacionadas con la seguridad de los visitantes y de la propia basílica después de los atentados del 17-A.

El arquitecto jefe de la Sagrada Família, Jordi Faulí, explicó que los nuevos controles de seguridad que empezaron a habilitarse en los laterales de la fachada del Naixement finalizarán el próximo mes de diciembre. Las obras empezaron hace nueve meses y está previsto construir dos nuevos accesos, uno para visitantes y otro para grupos, que contarán con escáners y arcos. Estas dos nuevas entradas estarán soterrados y permitirán una mayor regulación de las entradas, ya que contribuirán a la pacificación del entorno.

El jefe de seguridad de la Sagrada Família, Marc Martínez, explicó que hace dos años que se está trabajando en estos controles bajo las indicaciones de las fuerzas de seguridad. Además explicó que los Mossos han incrementado la vigilancia en el templo y en todo el perímetro en estos últimos meses.

En estos momentos, la inspección de los visitantes se hace de manera visual y con un escáner manual antes de la entrada al interior de la basílica. Martínez también explicó que en estos meses se ha mantenido el nivel de alerta y están en constante contacto con los Mossos d’Esquadra. “Sabemos lo que representa la Sagrada Família en el mundo y la imagen internacional que tiene”, dijo el jefe de seguridad.

La construcción del templo

Las obras en el interior avanzan a buen ritmo ajenas al incremento de la vigilancia más que visible en el exterior. El calendario fijado por los responsables de la arquitectura de la Sagrada Família se mantiene con la vista puesta en el 2026. En estos momentos, se está trabajando en las cuatro torres de los evangelistas que se encuentran a unos 80 metros de altura y en el pináculo de la Mare de Déu que se sitúa a 85 metros y debe llegar a los 138. Actualmente hay 58 paneles de piedra postensada –el sistema constructivo que se está utilizando para alzar las grandes construcciones– y la torre ya está en el quinto nivel de los 19 que tendrá. Este pináculo rodeará el gran hiperboloide que dará iluminará el altar y conducirá la luz exterior hasta el presbiterio. El interior será un espacio monumental vacío.

La restauración de la fachada del Naixement

En paralelo se está trabajando en los terrenos que la Sagrada Família tiene en La Galera, en Gaià, donde se construyen los grandes paneles y que más tarde se trasladan en camiones hasta el templo, en la torre de Jesús. Esta tendrá 172,5 metros de altura y estará coronada por una gran cruz. También se ha empezado a redactar un plan director para restaurar la fachada del Naixement con el fin de que en el 2026 la basílica luzca completamente renovada. Se espera tener ultimado el proyecto el año que viene y para ello se ha hecho un escaneo de toda la fachada, se han utilizado 14.000 fotografías y se están recogiendo datos topográficos que ayudarán a la rehabilitación del acceso del Naixement.

La relación con el Ayuntamiento

En estos últimos meses los responsables del templo han incrementado las conversaciones con el Ayuntamiento, después de que el gobierno local les reclamase el pago de la licencia de obras. El arquitecto jefe Jordi Faulí explicó ayer que se ha entrado al Consistorio un primer anteproyecto del plan especial, pero aún no se ha abordado ninguna cuestión económica sobre los permisos. La Sagrada Família se encuentra a la espera ahora de recibir cita para una nueva reunión con la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, para poder continuar trabajando conjuntamente con los técnicos municipales. Faulí dijo que se trata de una “regulación” más que una petición de licencia de obras, ya que la basílica cuenta con los permisos concedidos a finales del siglo XIX por el entonces Ayuntamiento de Sant Martí de Provençals.

Sobre la futura escalinata que ha de partir de la fachada de la Glòria y llegar hasta la Diagonal, el que sería el acceso principal al templo, Faulí aseguró que no se ha discutido en las reuniones con el Ayuntamiento, ya que se prefiere avanzar en el tema del plan especial. “Esta cuestión se abordará más adelante. Ahora queremos centrarnos en el plan especial”, apuntó el arquitecto jefe.

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