Las normas, su discernimiento y las dubias (I/II)

Dubia se traduce duda o dudas.

Mi pastoral del vínculo Mi pastoral del vínculo

NORMAS Y DISCERNIMIENTO (en mayúsculas pequeñas) es un apartado del Capítulo Octavo que lleva por título (en mayúsculas grandes) ACOMPAÑAR, DISCERNIR E INTEGRAR LA FRAGILIDAD. Para captar el alcance de este apartado hay que ubicarlo en el conjunto de todo el Capítulo Octavo. Para captar el Capítulo Octavo se debe profundizar antes en los precedentes. Para acceder a AMORIS LAETITIA, sin recomendaciones episcopales y sacerdotales previas, se puede hacer de dos modos: a) ser rata adicta de librería religiosa. b) conectarse a la web del Vaticano asiduamente. Ambos casos no es mi caso.  El centro escolar católico concertado, en el que trabaja mi esposa, tiene a bien de modo habitual divulgar y distribuir entre los padres  la literatura práctica de militancia cristiana (comprando antes los libros y cobrándoselos a ellos sin percibir comisión). Gracias a esto tengo en casa un ejemplar de la Exhortación Apostólica Post Sinodal AMORIS LAETITIA. Gracias a su lectura escribo de ello para todos Vds., a medida que voy leyendo, obviando, y teniendo en cuenta, los cantos de sirena “ortodoxos” apremiantes denominados dubias en lenguaje castizo coloquial. ¡Y en modo acusativo género femenino plural! (Cf. Precisión en lengua latina por si acaso https://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=https://en.wiktionary.org/wiki/dubius&prev=search)

 

Difícilmente se atienden recomendaciones pastorales en el templo acerca de estas cosas que refiere Amoris Laetitia y en el mismo tono. Y no por ausencia de disposición de por lo menos algún fiel congregado. Sino más bien por ausencia total de predicación ministerial. En este caso es algo distinto a documentos anteriores. A bombo y platillo la prensa electrónica del corazón eclesiástico, que no eclesial, ha divulgado una petición cardenalicia del día 19 de septiembre de 2016. Es ésta tan bien relatada en línea editorial por Forum Libertas:

Cuatro cardenales piden al Papa aclarar cinco puntos de Amoris Laetitia
Nov 15, 2016 11:06 am ForumLibertas.com 

Al mismo tiempo, con el inicio del curso pastoral 2016-2017, en mi catequesis de adultos (y anunciado al final del curso pasado) se sigue el tema AMORIS LAETITIA con la edición impresa, en lengua castellana o catalana, a gusto del consumidor. En mi caso la edición castellana de Ediciones San Pablo. En la primera sesión acudí in albis sin haber leído nada y sin disponer de una edición impresa. Por tanto, tanto mi esposa como yo leemos la Exhortación en nuestro hogar. Yo voy muy adelantado, tanto en relación a ella como a todo mi grupo de catequesis de adultos. El revuelo de las dubias ha causado estragos en personas cercanas a mí. Ha propiciado por tanto mi estímulo acelerado a escribir para Vds. “¡Ya verás cuando llegues al Capítulo Octavo!”

 

¡Ya he llegado!. En mayúsculas, negrita, cursiva y subrayado ¡IMPRESIONANTE CAPÍTULO OCTAVO!  Es el Capítulo que rompe más esquemas preconcebidos de militancia cristiana. ¡De militancia ortodoxa no heterodoxa!  Citando en nota 347 de pie de página la Summa Theologiae I-II, q.94, a.4 de Santo Tomás de Aquino y la  Sententia libri Ethicorum, VI, 6 (ed.Leonina, t.XLVII,354) de Santo Tomás de Aquino, el punto inicial 304 del apartado NORMAS Y DISCERNIMIENTO dice exactamente lo siguiente:

<<304. Es mezquino detenerse solo a considerar si el obrar de una persona responde o no a una ley o norma general, porque eso no basta para discernir y asegurar una plena fidelidad a Dios en la existencia concreta de un ser humano. Ruego encarecidamente que recordemos siempre algo que enseña santo Tomás de Aquino, y que aprendamos a incorporarlo en el discernimiento pastoral: <<Aunque en los principios generales haya necesidad, cuanto más se afrontan las cosas particulares, tanta más indeterminación hay […]. En el ámbito de la acción, la verdad o la rectitud práctica no son lo mismo en todas las aplicaciones particulares, sino solamente en los principios generales; y en aquellos para los cuales la rectitud es idéntica en las propias acciones, esta no es igualmente conocida por todos […]. Cuando más se desciende a lo particular, tanto más aumenta la indeterminación>>. Es verdad que las normas generales presentan un bien que nunca se debe desatender ni descuidar, pero en su formulación no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares. Al mismo tiempo, hay que decir que, precisamente por esa razón, aquello que forma parte de un discernimiento práctico ante una situación particular no puede ser elevado  a la categoría de una norma. Ello no solo daría lugar a una casuística insoportable, sino que pondría en riesgo los valores que se deben preservar con especial cuidado.>>

Su Santidad el Papa Francisco, siendo discípulo jesuita de San Ignacio de Loyola, ha invocado, en teología moral pastoral de atención al necesitado, el principio metafísico tomista. Espero que nadie se altere. ¡Primero acceso intelectual a los universales y después, en proceso intelectual deductivo, se accede a los particulares!

 

Amoris Laetitia sigue así en el punto 305. Citando el Papa su discurso de clausura de la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos de fecha 24 de octubre de 2015. Citando el documento En busca de una ética universal: nueva mirada sobre la ley natural del año 2009. Citando su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium en notas 351 y 352.

<<305. Por ello, un pastor no puede sentirse satisfecho solo aplicando leyes morales a quienes viven situaciones <<irregulares>>, como si fueran rocas que se lanzan sobre la vida de las personas. Es el caso de los corazones cerrados, que suelen esconderse aun detrás de las enseñanzas de la Iglesia <<para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas>>. En esta misma línea se expresó la Comisión Teológica Internacional: <<La ley natural no debería ser presentada como un conjunto ya constituido de reglas que se imponen a priori al sujeto moral, sino que es más bien una fuente de inspiración objetiva para su proceso, eminentemente personal, de toma de decisión>>. A causa de los condicionamientos o factores atenuantes, es posible que, en medio de una situación objetiva de pecado –que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno- se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y también se pueda crecer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia. NOTA DE PIE DE PÁGINA 351. El discernimiento debe ayudar a encontrar los posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los límites. Por creer que todo es blanco o negro a veces cerramos el camino de la gracia y del crecimiento, y desalentamos caminos de santificación que dan gloria a Dios. Recordemos que <<un pequeño paso, en medio de grandes límites humanos, puede ser más agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus días sin enfrentar importantes dificultades>> Nota de pie de página 352 con referencia a la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium. La pastoral concreta de los ministros y de las comunidades no puede dejar de incorporar esta realidad.>>

Nota de pie de página 351. “En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos. Por eso, << a los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Señor>>: Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 44: AAS 105 (2013), 1038. Igualmente destaco que la Eucaristía <<no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles>> (ibíd, 47:1039)

 

Mis dubias, que no son tales, en la segunda parte de esta entrega. Dubias no dirigidas al Papa, sino a los doctos entendidos que no atienden Amoris Laetitia en presencia de Dios. Sean Cardenales, Obispos, sacerdotes o laicos entendidos. ¡El laico comprometido soy yo, pues obras son amores y no buenas razones!

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2 Comments

  1. 2

    Al extender tanto el texto de una homilía presenta el problema de que cada vez es más lectura y comprensión para expertos literatos canónicos, en vez de ser luz para los humildes. En este caso los humildes no tienen más remedio que escuchar a los listos en cuando dicen “pecado si o pecado no”, a los humildes se les manda obedecer a los listos doctores y punto. No veo que sea este sistema perfecto.

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