Legalidad (Legalitas-legalitatis)

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Legalidad

Legalidad (Legalitas-legalitatis) es la cualidad de legal (Lex-legis). En Derecho es el ordenamiento jurídico vigente. El principio de legalidad es, en Derecho, el principio jurídico en virtud del cual los ciudadanos y todos los poderes públicos están sometidos a las leyes y al derecho.

 

En España, guste mucho, no tanto, guste poco e incluso disguste, el ordenamiento jurídico vigente para todo hijo de vecino con DNI, aunque esté caducado y sea catalán (el vecino),  tiene un texto normativo que se denomina Constitución del día 6 de octubre de 1978, aprobada en referéndum por mayoría absoluta de votos de ciudadanos con derecho a votar.

 

Lo que acontece en Cataluña desborda fuera de ella y más dentro de ella. Cae de lleno en el esperpento. El pasado miércoles 8 de noviembre aconteció algo muy grave. Bajo el genérico nombre de huelga, sin sindicatos que la convocasen, se procedió a la salvajada organizada de cortes de autopistas y vías férreas, ante la pasividad (ordenada por el Gobierno de España) de la policía autonómica, impidiendo de facto el derecho y la obligación de asistencia a los centros de trabajo. Sin ninguna detención de nadie que yo sepa. ¡Viva el festejo y viva el esperpento!  Te impongo mi esperpento, celebro mi fiesta y me importan un rábano tus quehaceres, mis oprobios a ti y los perjuicios que te causo pues tengo patente de corso para hacer lo que me venga en gana. Más o menos ésta fue la ordinariez adulta de la patente, muy alejada de la pataleta infantil.

 

En mis anteriores escritos en cuatro bloques he preparado el terreno para este quinto de hoy. Cliquen en mi nombre en color azul y léanlos si no lo han hecho. Alguien que me aprecia me ha remitido un WhatsApp con un artículo periodístico del pasado 23 de octubre a cargo de D. Juan Manuel de Prada. Se titula Cataluña española. Está publicado en el Apartado Firmas del medio digital xl.semanal. La utopía arbitrista de la demogresca campea por doquier en Cataluña y también, aunque menos, en el resto de España. Es peligrosa. Obnubila las mentes y las aboca, con gran vileza, al fanatismo absurdo propio de la demencia.

 

¡Si por lo menos algún demente fuera ingresado en el manicomio! ¿Para cuándo la predicación en templos de la doctrina social de la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo? PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD Y PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD. Amén.

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One comment

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    El esperpento: Conservo aún el libro de bolsillo de D. Ramón Maria del Valle Inclán titulado ” La de Bringas” Era de estudio obligado en la materia Literatura en mis estudios de COU.

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