Llega a Barcelona un modelo solidario revolucionario: el Housing First

Importado de Estados Unidos, el método de esta iniciativa tiene como primera fase facilitar una vivienda a los sin techo. La Fundació Arrels ha comenzado a aplicarlo en la capital catalana

Housing First

Nacido en 1992, el modelo Housing First tiene como objetivo solucionar el problema que padecen miles de personas que no tienen otro remedio que vivir en la calle. El psicólogo Sam Tsemberis, a principios de los años 90, quiso dar una solución a los 60.000 veteranos de guerra que vivían en la calle. Estos ex combatientes sufrían secuelas derivadas de su experiencia en combate o caían en adicciones tras regresar a sus hogares. Es así como nace Housing First. Desde entonces, este método ha salvado de la calle al 36% de estas personas. Esto ha supuesto una reducción del gasto público en la atención a este colectivo (urgencias, centros de salud mental u otros servicios de atención).

Tsemberis, que desarrolla su actividad profesional en la Universidad de Columbia, asegura que el 80% de las personas que siguen está nueva fórmula ya no vuelven a vivir en la calle. Además del impacto social que ha tenido, el método de Housing First supone un ahorro para el estado, ya que resulta más barato que atender a una persona en la calle.

¿Qué se ha hecho hasta ahora en España?

El 28,6% de la población española está en riesgo de pobreza. Son 2,5 millones de personas las que se encuentran al borde de la exclusión social. A nivel europeo, la población de personas sin techo ha aumentado un 20%. Sin embargo, los datos sobre la población que carece de una vivienda en España son más desgarradores: la esperanza de vida para estas personas es 20 años menor a la media de los ciudadanos y cada 6 días muere una de ellas en la calle. El Instituto Nacional de Estadística (INE) recoge una disminución del número de individuos atendidos en los centros de personas sin hogar. Esto no estaría significando una mejora, sino que se debería a que el 59% no duerme en centros y prefiere pasar la noche en la calle.

Hasta ahora en España se ha ido aplicando el “método de la escalera”. Esto es que, a medida que el sin techo va cumpliendo una serie de exigencias, se le da una mayor asistencia hasta llegar a recibir una vivienda. No obstante, tal como reflejan los datos del INE, no funciona en la mayoría de los casos.

Barcelona, una de las pioneras

En Barcelona se aplica este sistema desde hace tres años. La Fundació Arrels ha sido la encargada de implementar el proyecto. La organización ofrece al sin techo una vivienda a cambio de tres condiciones: que acepte la visita de los trabajadores sociales como mínimo una vez por semana, que contribuyan al 30% de los gastos del alquiler y que mantengan una buena relación con los vecinos. La entidad gestiona 40 pisos individuales y 10 compartidos con unos resultados excelentes a nivel social y económico.

En Estados Unidos se ha realizado un estudio para determinar, a nivel económico, el impacto del Housing First. Las conclusiones han arrojado que el coste estimado de una noche en un piso perteneciente a este programa es de 57 dólares. Por contra, una cama en un albergue, una celda en la prisión o una noche en un hospital suman respectivamente 77, 232 y 1.200 dólares por día.

 

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