Predominan el miedo y la queja sobre el esfuerzo y el riesgo

Sucesivas consultas electorales de los últimos años reflejaban el avance de formaciones políticas más o menos xenófobas, influidas excesivamente por afirmaciones identitarias nacionales casi románticas: desde el Frente Nacional francés –listo para cambiar de nombre, pero no de línea-, a las extremas derechas austríacas o alemanas.

En Francia, Emmanuel Macron consiguió enderezar la mentalidad patriótica hacia posiciones de liderazgo europeo. Se volvió a hablar del eje París-Berlín, en la confianza de que Ángela Merkel seguiría como canciller. Las elecciones germanas del otoño supusieron un jarrón de agua fría, al fin superado por la tenacidad de Merkel y la flexibilidad de Martin Schulz, capaz de sacrificar éxitos políticos personales con un sentido de Estado del que tantos carecen. ¡Qué diferencia con los actuales líderes españoles incapaces de seguir en la mesa del pacto por la educación, tan necesario para el futuro! Como si no se solidarizasen con el auténtico pacto educativo que se plasmó en el artículo 27 de la Constitución, gracias al espíritu de consenso que hizo grande la Transición.

Hazte socio

También te puede gustar

One comment

  1. 1

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>