Registros en sedes de la Generalitat y 14 detenidos por la organización del referéndum

Barcelona vive protestas en las calles y desde las instituciones se pide calma

Cuarenta y un registros, 14 detenidos, 20 investigados, casi diez millones de papeletas incautadas… “El peor día imaginable”, susurraban en el Palau de la Generalitat. Poco antes de las 8 de la mañana la Guardia Civil entró en la Conselleria d’Economia. La detención del secretario general de la Vicepresidència, Josep Maria Jové, confirmó el avance de la iniciativa del Estado contra el referéndum del 1 de octubre. El alcance de la operación no se conocerá hasta los próximos días, pero en el Palau de la Generalitat son conscientes de que no hay garantías sobre cómo se llegará al 1-O.

Registros simultáneos en la Conselleria d’Economia, la de Afers ­Exteriors, la de Benestar y la de Governació. En el Institut d’Estudis d’Autogovern, el Consorci Administració Oberta de Catalunya, el Institut Català de Finances, la Agència Tributària, el Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació, casas particulares de altos cargos, incautación de ordenadores, móviles… “Un dispositivo de servicio para recopilar pruebas e indicios para la investigación”, según la Guardia Civil.

El Govern asume que la Guardia Civil ha desarmado piezas clave para la votación. El golpe es irreparable, se han deshabilitado “piezas clave” para el referéndum, admiten fuentes del Govern. “El referéndum es ya una quimera imposible”, afirmó Mariano Rajoy. El principal impacto se lo llevó el equipo de Vicepresidència, donde se centralizó la organización del referéndum y de la que dependen media docena de detenidos. Los dos pilares de la conselleria que dirige Oriol Junqueras, Jové y el secretario de Hacienda, Lluís Salvadó, estaban bajo custodia de la Guardia Civil.

La acción la desató el titular del juzgado de instrucción n.º 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez Sunyer. Un juez que desde febrero mantiene bajo secreto de sumario una causa que comenzó con las invenciones del exjuez Santiago Vidal, y que ya acumula investigaciones por desobediencia, prevaricación, malversación, sedición y rebelión. Ayer el objetivo era desmantelar la logística del referéndum, sin consulta previa con la Fiscalía, y detener a los responsables del operativo del referéndum, siempre por debajo de los miembros del Consell Executiu. El juez evita así dejar el caso en manos del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, aunque acumule querellas por el referéndum.

En paralelo, la Guardia Civil sumaba una nueva incautación en una nave industrial de Bigues i Riells. Un total de 9.894.350 papeletas de votación, además de actas de lista numerada de votantes, actas de escrutinio, de constitución de mesas y otros formularios. Desactivada la organización original del referéndum, “sólo quedan por encontrar las urnas”, admitían en el Palau de la Generalitat.

El independentismo suma a los comunes a la “defensa de las instituciones catalanas”. Y a eso se aferró el presidente de la Generalitat. El centro de Barcelona colapsado, concentraciones en la rambla Catalunya, Via Laietana, plaza Sant Jaume, que se reprodujeron en plazas de Tarragona, Lleida, Girona, Amposta, Vic, Vilanova, con gritos de “Votarem!”. También en la Puerta del Sol, en Madrid, y en una treintena de ciudades españolas.

En plena macrooperación policial, Puigdemont convocó a su Govern de urgencia y después se citó con la célula política que trabaja sobre el referéndum: Lluís Corominas, Marta Rovira, Marta Pascal, Artur Mas, entre otros. También estuvieron en el Palau la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, los presidentes de la ANC y Òmnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, y altos cargos de las conselleries y organismos registrados como Pere Aragonès o Carles Viver-Pi Sunyer. Y ese comité invisible sobre el que pivota la estrategia del proceso independentista.

Miles de personas ocuparon el centro de Barcelona en defensa del referéndum. Puigdemont mantiene que su prioridad es el 1-O, pero su llamamiento de ayer fue a dar una respuesta “masiva y cívica”. En su declaración institucional, escoltado por el Govern, en la galería gótica del Palau, señaló que el Estado “ha suspendido de facto el autogobierno de Catalunya y ha aplicado de facto un estado de excepción”.

El choque de trenes ya ha empezado y ya sólo queda asistir a sus consecuencias.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>