Tráfico de niñas y de órganos, trabajo forzado, prostitución: “Laudato Si” plantea la solución integral.

Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, canciller (arzobispo-presidente) de la Pontificia Academia de las Ciencias Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, canciller (arzobispo-presidente) de la Pontificia Academia de las Ciencias

Los días 20 y 21 de junio de 2016 tuvo lugar en el Santuario mariano de Torreciudad en Huesca, España, el Seminario Internacional de Ciencia y Religiones por el Medio Ambiente (ISSREC). Organizado por la Cátedra de Ética Ambiental de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno-Universidad de Alcalá y la Fundación Promoción Social de la Cultura, el encuentro giró en torno a las enseñanzas de la encíclica Laudato Si [de ahora en adelante LS] del Papa Francisco, al cumplirse un año de su publicación. El santuario católico de Torreciudad está inmerso en un proceso de compromiso ecológico que tiene previsto culminar alcanzando la excelencia ambiental en 2025, año en que se cumple el 50 aniversario de su inauguración. Contó con la presencia de Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, arzobispo-presidente (Canciller) de la Pontificia Academia de las Ciencias.

Saludo del papa Francisco a los participantes.

En un mensaje  a los participantes en el encuentro en Torreciudad el Papa Francisco deseó que el Seminario “sirva para favorecer el diálogo científico e interreligioso sobre el cuidado de la Casa Común y fomentar esfuerzos conjuntos para promover una conciencia más solidaria por el bien de todos y cada uno de los hombres”.

También Jumana Trad, presidenta de la Fundación Promoción Social de la Cultura resaltó que “los problemas del cambio climático están empeorando los problemas sociales, especialmente las nuevas formas de esclavitud”. A su vez, Peter H. Raven, Presidente emérito del Jardín Botánico de Missouri y profesor emérito de botánica “George Engelmann” de la Universidad de Washington en St. Louis, destacó que “la ciencia nos explica la importancia del problema medioambiental, pero las visiones éticas de las tradiciones religiosas tienen la facultad de influir en nuestras opiniones para crear un mundo sostenible y en paz”.

La Ecología Integral del papa Francisco

La ecología integral entra en la teología de la mano de LS, comenta Monseñor Sánchez Sorondo: “este nuevo concepto de ecología integral se integra perfectamente en la enseñanza y pensamiento social de la iglesia católica, y va de la mano, en el lenguaje de Francisco, de la dignidad, libertad de pensamiento, fraternidad, el destino universal de los bienes, la solidaridad etc.”

3 notas destacadas para una conversión ecológica.

1. La versión religiosa de “Hermana Tierra” del Papa Francisco.

La necesidad imperante de un equilibrio ecológico, de una plena justicia social y de una firme responsabilidad espiritual se inscriben en lo que sería una visión religiosa en el Papa Francisco de la idea de Hermana Tierra, explica Monseñor Sánchez Sorondo.

2. Visión escatológica del universo: el universo en evolución.

El Papa se centra más en la escatología o final, que en el principio,  con la visión de que “el espíritu de Dios ha llenado el universo de una multiplicidad de posibilidades”. Aquí resuenan las palabras que cita el papa en LS (nu. 80) de Santo Tomás de Aquino: “La naturaleza no es otra cosa sino la razón de cierto arte, concretamente el arte divino, inscrito en las cosas, por el cual las cosas mismas se mueven hacia un fin determinado. Como si el maestro constructor de barcos pudiera otorgar a la madera que pudiera moverse a sí misma para tomar la forma del barco” (S. Th., In Phys. Arist., 8, II, 14)’ (LS’ § 80).

3. El párrafo 23 de LS: los peligros del abuso de los recursos.

El arzobispo-presidente de la PAC demuestra como el Papa Francisco hace continuo uso de nociones y palabras científicas. Así, ‘El clima es un bien común, de todos y para todos (…), un sistema complejo relacionado con muchas condiciones esenciales para la vida humana”.

Y “Hay un consenso científico muy consistente que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema climático (…) En las últimas décadas, este calentamiento ha estado acompañado del constante crecimiento del nivel del mar, y además es difícil no relacionarlo con el aumento de eventos meteorológicos extremos, más allá de que no pueda atribuirse una causa científicamente determinable a cada fenómeno particular’ (§ 23).

Aunque el Papa admite las causas científicamente identificables como naturales, arguye en el mismo párrafo 23 que: ‘hay otros factores (como el vulcanismo, las variaciones de la órbita y del eje de la Tierra o el ciclo solar)’, denuncia con energía que hay sin embargo ‘numerosos estudios científicos [que] señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas décadas se debe a la gran concentración de gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano, óxidos de nitrógeno y otros) emitidos sobre todo a causa de la actividad humana’ (§ 23).

Francisco hace hincapié en el uso de los combustibles fósiles y sus desastrosas consecuencias para el planeta: “Esto se ve potenciado especialmente por el patrón de desarrollo basado en el uso intensivo de combustibles fósiles, que hace al corazón del sistema energético mundial”.

La nueva epistemología de Laudato Si’

Queda claro y diáfano en el párrafo anterior cómo Francisco casa el conocimiento por la ciencia y la verdad revelada, en una búsqueda plena de la verdad.

Sánchez Sorondo: “Como consecuencia de esto, Fe y Razón, el conocimiento filosófico y el conocimiento científico por primera vez se sientan a la mesa a dialogar”

“En términos generales, la epistemología se define como el análisis del conocimiento científico. En términos más específicos, esta disciplina analiza los supuestos filosóficos de las ciencias, su objeto de estudio, los valores implicados en la creación del conocimiento, la estructura lógica de sus teorías, los métodos empleados en la investigación y en la explicación o interpretación de sus resultados y la confiabilidad y refutabilidad de sus teorías” (Guillermo Briones, Universidad de Chile).

Monseñor Sánchez Sorondo explicó cómo “la Biblia puede decirnos que los seres humanos tienen el deber de preservar y cultivar el planeta en la línea de los designios de Dios, pero no puede explicarnos la situación real de la tierra hoy: el conocimiento de este terreno es el ámbito de las ciencias naturales. Como consecuencia de esto, Fe y Razón, el conocimiento filosófico y el conocimiento científico por primera vez se sientan a la mesa a dialogar en el magisterio pontificio de Laudato Si”.

4 Graves consecuencias del deterioro del planeta.

1. Disminución de la Biodiversidad

 Werner Arber, Presidente de la Pontificia Academia de las Ciencias y Premio Nobel ya había señalado recientemente que los genes de la biodiversidad permiten que los mecanismos de la evolución funcionen bien. “Por esta razón también, son esenciales y su pérdida es irremplazable y dramática”, había dicho. Francisco señala en LS que “(…) el costo de los daños que se ocasionan por el descuido egoísta es muchísimo más alto que el beneficio económico que se pueda obtener (§ 36),

2. El deterioro de la casa común, martirio de los más pobres.

Sánchez Sorondo subrayó en su exposición que uno de los puntos clave de LS es reflejar la relación íntima entre la fragilidad del planeta y los pobres de la tierra ya sean individuos, etnias o ciudades). Y todo ello debido al cambio climático.

Los pobres, aunque son los menos responsables, son los más afectados.

3. El drama de las migraciones

El Cambio Climático provoca la migración de animales y plantas que no pueden siempre adaptarse afectando así a los medios de producción de los más pobres, que se ven a su vez abocados a una migración económica con lo que comporta de absoluta incertidumbre en lo que respecta a su futuro propio y el de sus hijos, denuncia Sánchez Sorondo en su presentación.

Es trágico el aumento de los migrantes huyendo de la miseria empeorada por la degradación ambiental, que no son reconocidos como refugiados en las convenciones internacionales y llevan el peso de sus vidas abandonadas sin protección normativa alguna (§ 25).

4. Los nuevos esclavos.

“Un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” (§ 49).

Todas estas situaciones dramáticas son el caldo de cultivo de las nuevas formas de esclavitud y tráfico de personas, así como de trabajo forzado, prostitución, tráfico de órganos, drogodependencia, etc., concluye Monseñor Sánchez Sorondo.

El Grito de la Tierra y de los Pobres: soluciones para una ecología integral.

“El cuidado del Planeta no es como el mantenimiento de un museo”

“Todavía estamos a tiempo de re dirigir el problema. El cuidado del Planeta no es como el mantenimiento de un museo, que únicamente preserva obras que no tienen un contenido biológico. Cuidar del Planeta implica también promover su desarrollo de acuerdo con sus potencialidades vitales que vienen del plan de Dios, de la mano de los descubrimientos de la ciencia y su actividad, para el bien común del Hombre, para el desarrollo sostenible del Planeta. Y todo ello ejerciendo una solidaridad intra y también inter generacional, procurando un Planeta sano como herencia de nuestros hijos, y no un Planeta enfermo”, defiende Sánchez Sorondo.

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Pablo Picasso (Pablo Ruiz Picasso); “Guernica”.  Museo Princesa Sofía

 

Pablo VI y el Desarrollo Sostenible: la vocación misionera del científico.

El siguiente texto de Pablo VI inspiró el concepto de Desarrollo Sostenible.

Por un lado [los científicos] deben considerar con honestidad la cuestión del futuro en la Tierra de la Humanidad y, como personas responsables, ayudar a prepararlo preservarlo, y eliminar los riesgos; pensamos que esta solidaridad con las generaciones futuras es una forma de Caridad hacia la cual muchas grandes personas se sienten hoy sensibles, en el marco de la ecología.

“Pero al mismo tiempo, los científicos deben sentirse animados por la confianza que la naturaleza guarda en su seno posibilidades todavía escondidas que corresponde a la inteligencia descubrir y utilizar, para poder alcanzar el desarrollo implícito en el Plan del Creador. Esta esperanza puesta en el Autor de la naturaleza y del espíritu humano, entendida debidamente, es capaz de darnos una serena y nueva energía al investigador que es creyente” [traducción del articulista] (ver aquí doc vaticano complete original en francés).

 

Papa Francisco en las Naciones Unidas, Setiembre 2015

Papa Francisco en las Naciones Unidas, Setiembre 2015

Así, las tres metas de un desarrollo sostenible serían acabar con la pobreza, acabar con la exclusión y proteger la creación. Como ha demostrado LS, unos postulados comunes éticos sostenidos por las religiones mundiales mayoritarias han ayudado al mundo a adoptar objetivos comunes para nuestra “casa común”, y específicamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por 193 Estados Miembros el mismo día que el papa se dirigió a la Asamblea de las Naciones Unidas el 25 de setiembre de 2015.

La Regla de Oro para toda civilización y tradición religiosa.

Y así como queréis que los hombres os hagan, haced con ellos de la misma manera’ (Lc 6:31), propone Sánchez Sorondo. Y va más lejos: “no es suficiente con esto, debe ser interpretado a la luz de las Bienaventuranzas del Evangelio en S. Mateo, 5, y el criterio por el que seremos juzgados, en mateo 25 en referencia a los más pobres y los más necesitados en las situaciones existenciales reales de su sufrimiento”.

Las Bienaventuranzas, una nueva ética en acción.

“Escoger al pobre, a los que sufren, a los que lloran, a los puros de corazón, a los misericordiosos, a los que ponen paz, a los que aman la justicia y son perseguidos por su causa, trasciende esta Regla de oro  que puede ser demasiado abstracta. (…) Hay que considerar también la destrucción de su capacidad de ser y obrar, que debe ser considerada un ataque a su integridad. (…) No es una simple pena el amor que requiere las Bienaventuranzas. En la simple pena se podría ya encontrar la recompensa por el alivio proporcionado en nosotros, pero en las Bienaventuranzas, cuando el poder de tu acto es superior a la persona que sufre, uno se ve afectado por todo lo que ese ser sufriente puede devolverle. Y ese ser que sufre ciertamente te devuelve un don que al contrario de lo que pasó contigo, no procede de su poder de dar, sino precisamente de su debilidad. Es en el momento anterior a la muerte cuando todas esas voces unidas y que se hablan entre sí o esas manos entrelazadas en consolación en la debilidad proporcionan la recompensa”.

Los Participantes

Con la plantación de un olivo en los parterres de la explanada los participantes, con el rector del Santuario de Torreciudad, señalaron el fruto del Encuentro en una Declaración para fomentar la colaboración de la Ciencia y las principales religiones en la conservación del Medio Ambiente.

Con la plantación de un olivo en los parterres de la explanada los participantes, con el rector del Santuario de Torreciudad, señalaron el fruto del Encuentro en una Declaración para fomentar la colaboración de la Ciencia y las principales religiones en la conservación del Medio Ambiente.

La lista de participantes en el Encuentro de Torreciudad y firmantes de la Declaración de Torreciudad incluye  a científicos y líderes religiosos de 15 países y 8 confesiones religiosas, (hinduismo, budismo, cristianismo ortodoxo, luterano y católico, islamismo chiita, judaísmo y anglicanismo). Son Thomas Stocker, Coordinador del grupo sobre Bases Físicas del cambio climático del último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU; Anny Cazenave, autora principal de los informes de evaluación 4º y 5º del IPCC y catedrática de Desarrollo Sostenible, Medio Ambiente, Clima y Sociedad del Collège de France; Josef Settele, Director del Grupo de Investigación de Ecología Animal y Socio ecología de la Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg; Peter Raven, Presidente emérito del Jardín Botánico de Missouri y profesor emérito de botánica “George Engelmann” de la Universidad de Washington en St. Louis; Emilio Chuvieco, Director del Seminario y de la Cátedra de Ética Ambiental de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno-Universidad de Alcalá; Hilary Marlow, Directora del Instituto Faraday para la Ciencia y la Religión y profesora de la Universidad de Cambridge; Sigurd Bergmann, Presidente del Foro Europeo sobre Religión y Medio Ambiente; Celia Deane-Drummond, Profesora de Teología en la Universidad de Notre Dame; Josep Maria Mallarach, Consultor ambiental independiente; Nanditha Krishna, Presidenta y Fundadora del Centro de Excelencia en Educación Ambiental del Gobierno de la India; Wael Farouq, Profesor visitante en la Universidad Católica de Milán; Mons. Marcelo Sanchez Sorondo, Arzobispo-presidente de la Academia Pontificia de las Ciencias; Yonatan Neril, Rabino de Jerusalén y Fundador del Centro Interreligioso para el Desarrollo; Swamini Umananda, Monja hinduista; P. Lluc Torcal, Procurador General de los Cistercienses; Petar Gramatikov Plovdiv , Archidiácono ortodoxo búlgaro, y Chimey Lhatso, Monja budista.

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