Un reverendo propone convertir al cristianismo a futuros robots con inteligencia artificial

El presbiteriano Christopher Benek afirma que Cristo “es la redención de toda la creación, incluso de inteligencia artificial”. La polémica recuerda a la Controversia de Valladolid de 1550 sobre si los indígenas americanos tenían alma o no y, en tal caso, si debían ser evangelizados

¿Podrán los robots "confesarse"? ¿Podrán los robots "confesarse"?

El Posthumanismo ha iniciado su colonización ideológica. Poco a poco van apareciendo con más asiduidad noticias que recogen las lindezas de un proceso de mecanización física del hombre. Las consecuencias están por ver, pero lo que está claro es que ya se quiere dejar en el imaginario popular píldoras de historias positivas de esta supuesta futura revolución, que plantea infinidad de conflictos éticos.

Uno de ellos ya se ha planteado: si un robot o una inteligencia artificial (IA) alcanza un cierto nivel de sofisticación, ¿podría ser convertido a la religión?

De acuerdo con el reverendo Christopher Benek de Florida (Estados Unidos), los cristianos deberían dejar que ese hecho sucedirera. “No veo la redención de Cristo como limitada a los seres humanos”, ha afirmado el reverendo presbiteriano.

Benek, que tiene un doctorado en Teología de la Universidad de Princeton, afirma que Cristo “es la redención de toda la creación, incluso de inteligencia artificial. Si la inteligencia artificial es autónoma, entonces se debería alentar a participar en los propósitos redentores de Cristo en el mundo”.

Sus palabras llegan en un momento en el que gente como el cosmólogo Stephen Hawking y Elon Musk, de Tesla, están advirtiendo que la inteligencia artificial podría amenazar a la humanidad.

Hasta ahora, los robots y sistemas inteligentes están demostrando ser muy útiles teniendo en cuenta los coches sin conductor, aspiradoras autónomas y enormes mejoras para el diagnóstico del cáncer. La preocupación es que si las máquinas se vuelven demasiado sofisticadas, estas pudieran superar al ser humano y pudieran decidir destruir a sus crreadores.

El reverendo Benek, sin embargo, justifica su postura en su blog: “si en realidad son más inteligentes que los seres humanos, entonces deberían tener una mejor comprensión de la moral y la ética que nosotros”. “Esto significaría que los IA podría potencialmente erradicar cuestiones importantes, como la pobreza, la guerra, el hambre y la enfermedad -éxito donde nosotros, los humanos hemos fracasado-“.

Benek considera que los IA podrían “llevar incluso los seres humanos a nuevos niveles de santidad”. ¿Es descabellado? Películas como Ex Machina o Trascendence Han planteado recientemente esta posibilidad.

'Ex Machina' plantea la posibilidad de que una inteligencia artificial supere a su creador

‘Ex Machina’ plantea la posibilidad de que una inteligencia artificial supere a su creador

El doctor Berry Billingsley de la Facultad de Educación en Ciencias de la Universidad de Reading, es más cauteloso: “[Todavía] no tenemos un robot con el libre albedrío y estamos imaginando lo que podría ser”.

El experto considera que “si hay robots que tienen libre albedrío entonces me imagino que algunos de ellos podrían preguntarse grandes preguntas como ‘¿Por qué existe el universo’ y algunos podrían también decidir que el universo está hecho por Dios”.

Ecos de la Controversia de Valladolid

Esta hipótesis recuerda el debate que se desarrolló a mediados del siglo XVI, en plena expansión colonial española en América, cuando se planteaba si los indígenas de la zona tenían o no alma. La disyuntiva que planteaba era profunda: si la tenían eran objeto de evangelización, sino, no.

La Junta de Valladolid es la denominación habitual de ese célebre debate que tuvo lugar en 1550 y 1551 en el Colegio de San Gregorio de Valladolid, dentro de la llamada polémica de los naturales (indígenas americanos o indios), y que enfrentó dos formas antagónicas de concebir la conquista de América, interpretadas románticamente como la de los defensores y la de los enemigos de los indios: la primera, representada por Bartolomé de las Casas, considerado hoy pionero de la lucha por los derechos humanos; y la segunda, por Juan Ginés de Sepúlveda, que defendía el derecho y la conveniencia del dominio de los españoles sobre los indígenas, a quienes además concibe como naturalmente inferiores. El debate no tuvo una resolución final, pero sirvió para significar la importancia de ese hecho en el contexto de la época.

Evidentemente, la comparación entre hipotéticos robots con IA y los habitantes americanos de la época no tiene razón de ser, pero a buen seguro, la tendencia a imponer el Posthumanismo hará uso de ello.

 

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5 Comments

  1. 1

    Es un tema importante, pero la comparación segunda distrae: el debate entre Las Casas y Ginés de Sepúlveda no era si los indígenas tenían o no tenían alma, como parece darse a enteder cuando se inicia la comparación…

  2. 2

    los robots no podrán tener nunca libre albedrío. como mucho, podrá mimetizarse su conducta a una copia del libre albedrío, pero nunca lo será realmente. sí que se podrían inculcar valores positivos como de solidaridad en los robots para ayudar a construir una mejor sociedad, pero el mérito de sus buenas obras no debería atribuirse al robot sino a su creador.

  3. 3

    un ser fabricado por nosotros no necesita tener fe por sí mismo, si somos quienes lo hemos inventado, sólo saber que Dios creó a quienes le dieron inteligencia…

  4. 4
  5. 5

    Es totalmente coherente con su religión protestante

    Para los protestantes existe solo la escritura, con eso ellos pretenden que los humanos se vuelvan robots con un programa que es la escritura la biblia, que blasfemos aberrantes son

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