Una carta a Rajoy que nunca leerá

Hace mucho tiempo que no voto a su partido, que parece más bien ahora una sucursal del mundialismo, del multiculturalismo y del lobby LGTB

Señor Rajoy:

Le escribo para decirle, entre otras cosas, que me maravilla el amor desinteresado que está demostrando por los chicos de Rivera, dado que parece que ha decidido regalarles votos a espuertas. Yo hace mucho tiempo que no voto a su partido, que parece más bien ahora una sucursal del mundialismo, del multiculturalismo y del lobby LGTB. Sin embargo, lo que me interesa de verdad – y pienso que a bastante gente – es terminar con el dominio independentista en el parlamento catalán, y creo que, si de lo que se trata es de ir trasvasando votos del PP a Cs, es decir, de un intercambio de cromos entre los constitucionalistas, sin comprar cromos nuevos, definitivamente no lo vamos a conseguir.

Aunque usted esté muy lejos de Cataluña y le cueste trabajo enterarse de lo que pasa aquí, con el fin de darle alguna facilidad para que usted intente – además de darle votos a Rivera – ganar alguno nuevo de los que no han votado a ninguno de los dos, voy a explicarle algo que tal vez no sepa.

En el día de hoy, 8 de noviembre de 2017, y tras haberlo anunciado con lujo de detalles por todos los medios, un cierto número de gamberros ha paralizado media Cataluña, incluida la ciudad de Barcelona, por el sencillo procedimiento de sentarse en las autopistas, autovías, carreteras y vías de ferrocarril, cosa que habían dicho que harían, e incluso dónde lo harían, de modo que la sorpresa, en este caso, no es excusa.

Pues bien, la policía autonómica que usted tanto respeta ha hecho lo que suele hacer: nada. Y, si ha hecho algo, ha sido proteger a los gamberros de la justa indignación de la ciudadanía. Muy democrático. Mi mujer, por poner un ejemplo, ha tardado cuatro horas y media en un recorrido de cincuenta minutos, como probablemente habrá sucedido a decenas o a cientos de miles de sufridos ciudadanos.

No sé si usted lo habrá pensado, señor Rajoy, pero lo cierto es que esta gamberrada ya no es imputable al Govern del señor Puigdemont, que anda por las Europas, ni a sus consellers, que andan por Estremera, según parece. De modo que, desde que entró en vigor el 155, que no es ninguna línea de autobús, esta gamberrada tan sonada y otras que puedan sucederla sólo serán imputables a usted mismo y a su ministro del Interior, que deberían evitarlas y, por lo menos hoy, no lo han hecho.

Y como los catalanes, al menos los no independentistas, tienen todavía cierta capacidad de razonar, mal que le pese a los políticos, habrán caído sin duda en la cuenta de tal circunstancia, y estimo que, en este día, habrá perdido su partido un importante número de votos de entre los pocos que les quedan en estos parajes.

El problema es que tampoco habrá ganado ninguno de los que no tenía, por lo que estamos donde estábamos. Señor Rajoy, de lo que se trata es de que los constitucionalistas saquen más votos el día 21 que los no constitucionalistas, y eso se consigue ganando votantes que hasta ahora no lo han sido, es decir, ganando votantes del otro lado. Le ruego, pues, que ponga su cacumen a trabajar para lograrlo. Si quiere usted promocionar a Rivera, bien está, pero, por favor, intente arañar votos de los otros, por nuestro bien.

Millones de catalanes están deseando quitarse de encima el totalitarismo independentista, y si finalmente no lo consiguen, y deducen que usted ha tenido buena parte de la responsabilidad en ello, le aseguro, señor Rajoy, que no van a guardar precisamente un buen recuerdo suyo.

Espero haberle sido útil.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>