Viudas en España: El 84 por ciento sobrevive en condiciones de pobreza

Uno de los colectivos que conforman el panorama de la pobreza en España tiene cara de mujer mayor y pasa prácticamente desapercibido para la opinión p…

Forum Libertas

Uno de los colectivos que conforman el panorama de la pobreza en España tiene cara de mujer mayor y pasa prácticamente desapercibido para la opinión pública. Son las viudas españolas que, a la pérdida de su compañero de toda la vida, tienen que añadir el sobrevivir en silencio a una situación económica precaria, cuando no rayando la miseria. En España existen más de 2 millones de personas viudas, de las cuales sólo 141.000 son hombres. Del resto, alrededor del 84 por ciento, o sea 1.633.000 mujeres viudas, tienen pensiones inferiores a los 450 euros mensuales, una cifra por debajo del salario mínimo profesional. Además, cerca de 80.000 sólo perciben 150 euros.

Un estudio de la Fundación Un Sol Món de Caixa de Catalunya, del cual se hacía eco el MAGAZÍN de LA VANGUARDIA del día 3 de octubre, refleja éstos y otros datos preocupantes sobre la situación de las mujeres viudas en España. El 33 por ciento de la población española mayor de 65 años sobrevive con menos de 5.800 euros anuales. La mayoría son mujeres. En el caso de las viudas, sólo tienen derecho al 52 por ciento de la base reguladora del sueldo del cónyuge en el caso de que éste estuviera activo profesionalmente cuando falleció, y a menos si era pensionista. Muchas de estas mujeres no han cotizado a la Seguridad Social de jóvenes y desde el Estado se considera que no han trabajado, a pesar del tremendo esfuerzo que suponía en la mayoría de los casos el cuidado de los hijos –en mayor número que actualmente-, de los padres o suegros, y las tareas propias de la casa mientras los maridos trabajaban.

“Incompatibilidades”

Para muchas de estas mujeres, la pensión que les pertenece, el Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (SOVI), por haber trabajado y cotizado un mínimo de 1.800 días entre 1940 y7 1966 –año en que entró en vigor el actual sistema de Seguridad Social- no es compatible con la pensión de viudedad. Actualmente quedan unas 365.000 personas con derecho al SOVI, una cifra que se va reduciendo conforme pasa el tiempo. A pesar de que el actual Gobierno socialista tiene la intención de tomar medidas al respecto, la verdad es que las viudas que se encuentran en esta situación no acaban de creer en unas promesas del mismo partido que decidió hacer incompatibles las 2 prestaciones.

En el 2003, algunas asociaciones dedicadas a defender el derecho de las viudas crearon una plataforma para modificar la ley que afecta a la incompatibilidad de las pensiones de viudedad y el SOVI. Recogieron casi 700.000 firmas, pero 200.000 fueron anuladas en el Congreso por falta de datos en los formularios. Al no llegar a las 500.000 necesarias para proponer la reforma han tenido que conformarse con seguir manifestándose.

Alternativa, la televisión

Las mujeres españolas, cuando enviudan, han de cambiar de ritmo de vida inmediatamente. No más teatro, ni cine, ni libros. La alternativa es quedarse en casa viendo la televisión. O sea, una forma como cualquier otra de marginación. En muchos casos, el estrés derivado de su nueva situación acaba por postrarlas en la cama de un hospital o por enfermarlas psicosomáticamente.

Ante este panorama, se hace necesario que el Gobierno español adopte medidas imaginativas y pragmáticas, unas medidas que reclaman diferentes asociaciones, como la impulsora del Pacto por la Vida y la Dignidad, que en su punto 5 considera que “La pobreza y la marginación atentan contra la dignidad de la persona. Las administraciones públicas, los ayuntamientos –especialmente los más grandes, como Barcelona–, la Generalitat y el Gobierno central no dedican suficientes recursos ni utilizan bien los que tienen… Pedimos un plan de acción coordinado de las administraciones elaborado bajo criterios de subsidiariedad en relación con las organizaciones de iniciativa social que actúan en el campo de la pobreza y marginación, con el objetivo que éstas desaparezcan como estrato social. Exigimos que ninguna de las prestaciones públicas den lugar a generar situaciones de pobreza como sucede actualmente, por ejemplo, con determinadas pensiones de viudedad… En circunstancias específicas, como la vejez, es justo dar apoyo emocional a las personas mayores que viven esta etapa, así como tutelarlas y acompañarlas para que se sientan valoradas como se merecen.  

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