1934: comienza la Guerra Civil, por Pío Moa

 Con 1934: Comienza la Guerra Civil vuelve otra vez a la carga Pío Moa para rebatir las tesis con las que la historiografía española de izquierdas ha …

 
Con 1934: Comienza la Guerra Civil vuelve otra vez a la carga Pío Moa para rebatir las tesis con las que la historiografía española de izquierdas ha zanjado el debate sobre lo que ocurrió en España entre 1931 (advenimiento de la Segunda República) y 1939 (final de la cruenta Guerra Civil Española). Y es que el autor no es un revisionista en el sentido peyorativo de la palabra, sino en virtud de la más estricta necesidad histórica. España precisa saber, más de 70 años después, qué aconteció realmente en esas fechas, y no contentarse con lo que los Tusell, Tuñón de Lara, Julià y compañía han dejado sentenciado por los siglos de los siglos.
 
Con este nuevo libro, mucho menos elaborado que los anteriores, Pío Moa retoma una de sus más polémicas tesis, por cuanto contradice la interpretación oficial en el régimen democrático: la Guerra Civil empezó en octubre de 1934 –y no dos años más tarde con el Alzamiento–, con la insurrección armada del PSOE y ERC (en Asturias y Cataluña, respectivamente) en contra de un gobierno de derechas legalmente establecido. Según el autor, la propia izquierda inventó conscientemente el inexistente “peligro fascista” del Gobierno Lerroux para justificar su actuación, dirigida a instalar la dictadura del proletariado. Porque en ese momento se enfrentaban una izquierda totalitaria (que pretendía emular la Rusia stalinista) y una derecha democrática. Todos sus asertos los apoya en el intenso aparato crítico que supone un apéndice documental de 150 páginas.
 
Acusaba el año pasado Javier Tusell a Pío Moa de recurrir sólo a discutibles fuentes secundarias para elaborar sus tesis históricas. Nada más lejos de la realidad. El material aportado por el autor es profuso y proviene íntegramente de fuentes primarias: artículos facsímiles de Renovación (órgano de las Juventudes Socialistas), El Socialista, La Humanitat (periódico de la Esquerra) y El Debate (católico de derechas, legalista y moderado); reseñas de discursos incendiarios de Largo Caballero; reportajes de los hechos de octubre de 1934, publicados en Estampa; y fragmentos de actas de reuniones del Comité Nacional de la UGT socialista. Todo ello refleja la tendencia revolucionaria del PSOE, que propugnaba sin reparo la guerra al Gobierno democrático de Lerroux.
 
Veamos algunos ejemplos de este extenso apéndice documental, sin duda la más valiosa aportación de esta obra a la historiografía española. “Nuestra línea es recta, clara e inflexible: el que no esté con la revolución está contra la revolución. Y en periodo revolucionario, para los contrarrevolucionarios sólo hay una consigna: guerra a muerte” (Renovación, 16-9-1934). “Tenemos que recorrer un periodo de transición hacia el Socialismo integral: la dictadura del proletariado”, dice Largo Caballero en Murcia (Renovación, 23-9-1933). “En peu de guerra!” titula La Humanitat tras la victoria electoral de las derechas en 1933. “Dos años y medio de experiencia democrático-burguesa son suficientes para que el proletariado disipe las ilusiones excesivas que en torno a la democracia había concebido” (G. Díaz Doin, El Socialista, 26-12-1933).
 
Incluso se atreve Pío Moa a explicar la fuente de los errores que la historiografía española ha cometido hasta el momento, en el capítulo que supone la mayor innovación hecha por el autor a lo ya dicho por él hasta el momento. Así, advierte que el problema está en hacer una interpretación marxista de la situación española de los años 30, que achaca también a determinados círculos de la derecha acomplejada. “Fue, pues, la actitud de los partidos ante los problemas de la época, y no los problemas sociales mismos, la causa de la deriva hacia la Guerra Civil”. Con esto echa por tierra la interpretación “socioeconómica”, según la cual la contienda sobrevino por la lucha de clases entre una izquierda proletaria y una derecha burguesa. Para él, lo importante es que PSOE y ERC vulneraron la legalidad republicana, que sí cumplió la CEDA.
 
Más de cinco años lleva este autor, excombatiente antifranquista y miembro de los GRAPO, intentando abrir un debate científico y académico para rememorar de una vez por todas la verdadera historia de la España de los años 30. Y la historiografía oficial –ya saben, los Tusell, Julià, Tuñón de Lara y compañía– ha respondido con silencio, desprecio e insultos a la propuesta de Pío Moa, récord de ventas con todos sus libros. A nuestro juicio, la suya es una iniciativa adecuada: una sociedad que se construye sobre la falsificación histórica desconoce su pasado, pierde su verdadera identidad y se condena a repetir sus errores. Por eso es necesaria una revisión de la historia española reciente.
 
Por último, es importante destacar que 1934: Comienza la Guerra Civil es la primera entrega de la colección Así no fue de Ediciones Áltera, que pretende reivindicar los hechos históricos tal y como sucedieron, no como la interpretación de los mismos nos ha hecho estigmatizar.

El director de Así no fue, Javier Ruiz Portella, lo explica de este modo: “El pasado no fue lo que tantas veces creemos que fue. Las ideas y ansias que nos mueven, no tanto las de los historiadores sino las de la época, marcan nuestra visión del ayer. Y la deforman, la falsean. ¿Inevitablemente? Evitarlo en toda la medida de lo posible: tal es el propósito de la presente colección”.

1934: Comienza la Guerra Civil
Pío Moa
Ediciones Áltera
375 págs.
25 €

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