+ 50 ml gratis

Hace no tantos años a los comerciales se nos refería una anécdota para ilustrarnos. La de aquel directivo de empresa importante q…

Hace no tantos años a los comerciales se nos refería una anécdota para ilustrarnos. La de aquel directivo de empresa importante que recibió una sugerencia de la empleada encargada de la limpieza de la oficina. La empresa quería vender más unidades de un determinado producto. La dirección de la misma no sabía cómo proceder para generar mayor demanda. El continente del producto era un tubo de plástico tipo dentífrico. La empleada de limpieza, con gran sabiduría comercial, manifestó: si quieren vender más amplíen el agujero de salida.

El ejemplo, cierto o menos cierto, tiene gran calado. Tranquilos que no voy a mencionar ninguna marca. Sí, denunciar el eslogan totalmente anticomercial de un determinado producto que consumo habitualmente y seguiré consumiendo por su calidad. El tubo es más grande desde hace unos años. Por consiguiente el envoltorio de cartón también es más grande y dice exactamente esto: + 50 ml gratis.

No me he dedicado a comprobar si realmente hay más producto que antes y si realmente sale gratis esa teórica mayor cantidad. Ninguna empresa multinacional de producto de calidad regala producto gratis, salvo en fase promocional del mismo. Lo que sí regala este fabricante es espacio gratis relleno de viento. En este caso concreto debo reconocer que tiene magia. Magia para compradores poco exigentes o que se ven impotentes para cambiar prácticas “comerciales”, a beneficio económico de empresas sin escrúpulos con cargo a nuestros bolsillos.

El orificio de salida no me parece que haya crecido en diámetro últimamente. El ingenio consiste en, más o menos cuando el producto está en la mitad de mi consumo, en su realidad física dentro del tubo de plástico que lo contiene, ambos de mi propiedad, la aparición súbita de X ml de nada. Si vas con cuidado y mimo al apretar el tubo, el viento queda repartido a lo largo de su consumo. Te venden el producto al precio establecido pero con gasto innecesario, a cargo del consumidor, en plástico y en cartón. A la corta se traduce en toneladas a reciclar (evitables) de plástico y cartón, con cargo al erario público y al impuesto municipal que pagamos todos por recogida de basura. Te ofrecen “gratis” cantidad de viento con el factor ¡oh sorpresa!

Como que ya lo sé, cuando llego a la mitad ya estoy pensando en reponer el tubo. Sí esto me pasa a mí seguro que les pasa a Vds. y con más de un producto. Esta práctica engañosa se considera panacea comercial por conformismo del cliente. Vender no es engañar la percepción del usuario comprador de algo. En lenguaje político económico debe distinguirse bien la actividad de Producción y la de Servucción. La primera ideada para bienes de consumo; la segunda, para servicios. Yo cumplía objetivos comerciales en la segunda.

Vender es una actividad muy noble. Engañar es otra cosa. A veces no pasa de pequeñas trampas. Pero si detrás de ello está una gran empresa, junto con el producto de calidad, se desmerece la práctica comercial y se entroniza el engaño para beneficio de la empresa.

Haré una cosa: Remitiré el link de la pincelada a la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios de España) informando de qué producto se trata. No demando ninguna indemnización, cosa que podría hacer por un posible delito continuado de estafa. Expongo… con la esperanza de que alguna empresa que haga esto, especialmente ésta que sí lo hace y de la que soy consumidor satisfecho, se dé por aludida. Que comercialice en orificio de salida más grande o más pequeño es lo de menos. Pero eslóganes como éste ¿qué comercial acreditado se atreve a denunciarlos en prensa abierta? En activo laboral resulta algo difícil. Igual el producto que vende este comercial es uno de éstos. ¡Menos mal que en Servucción de productos aseguradores, especialmente los financieros, la banca no me la cuela como cliente bancario satisfecho de mi entidad bancaria! ¡Si por lo menos ofrecieran pipas, chicles y caramelos! Preferían no hace mucho, en competencia desleal con el sector asegurador, ofrecer seguros de riesgo y de ahorro con rentabilidad garantizada, denominados técnicamente Seguros de Capital Diferido y familiarmente Seguros de Jubilación. Ahora no. A saco paco ofertante sin puñetera idea aseguradora, le deben mucho a un Presidente de Gobierno nada pepero que se sacó de la manga, a complacencia de la banca, un bodrio denominado Planes y Fondos de Pensiones. Menos mal que en su día ni me preocupé en hablar de ellos en el sector asegurador. Comprenderán que ante este panorama comprar un tubo con un poco de viento gratis es totalmente irrelevante. Lo sería en caso de comprar unos cuantos a la vez, caso que no es mi caso. ¡Aparte de hacer el primo me costaría un mayor esfuerzo físico arrastrando el carro de mi compra!

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