Una radiografía de la desigualdad en España desde mediados del siglo XIX

La pérdida de las últimas colonias españolas, la Primera Guerra Mundial, la “Gran Depresión”, el inicio del franquismo y la crisis económica del 93 marcan los mayores picos de desigualdad hasta el 2000. Con la actual crisis, 5 indicadores que auguran un aumento en el futuro

En los últimos 150 años, España ha atravesado diferentes ciclos con importantes incrementos de la desigualdad En los últimos 150 años, España ha atravesado diferentes ciclos con importantes incrementos de la desigualdad

¿Hasta qué punto han aumentado las desigualdades en España? Esta es una pregunta a la que diferentes estudios han dado respuesta en referencia a esta última crisis económica, de la que aún padecemos las consecuencias.

Lo que sí es cierto es que la crisis ha generado desigualdad y pobreza en toda Europa, hasta el punto de que uno de cada cuatro europeos está en riesgo de pobreza mientras en España se dispara, según datos de un informe elaborado por Oxfam Intermón hecho público el 9 de septiembre de 2015.

Pero, ¿en qué forma ha evolucionado la desigualdad en España lo largo del tiempo? Para responder a esta pregunta, un informe de Fedea, centro de “investigación, divulgación e influencia sobre el diseño de las políticas públicas”, como ellos mismos se definen, nos muestra una radiografía de la desigualdad en España desde mediados del siglo XIX.

El estudio “La desigualdad en España: Fuentes, Tendencias y Comparaciones Internacionales” constata, entre otras cuestiones, que la pérdida de las últimas colonias españolas, la Primera Guerra Mundial, la “Gran Depresión”, la primera etapa del franquismo y la crisis económica de 1993 marcan los mayores picos de desigualdad desde el año 1850 hasta el 2000.

Una primera cuestión a significar en cuanto a la desigualdad es que no necesariamente es consecuencia del empobrecimiento, sino también del enriquecimiento desigual.

En ese sentido, el estudio muestra una serie de indicadores que auguran un aumento de las desigualdades en España en un futuro próximo como consecuencia de la actual crisis: “mayor pérdida de peso del grupo de renta media”; “efectos duraderos sobre la distribución de la renta”; “incertidumbre sobre la reducción del desempleo”; “ensanchamiento de las diferencias de renta”; y una “elevada tasa de pobreza”.

Hay varios indicadores que auguran un aumento de las desigualdades en un futuro próximo

Hay varios indicadores que auguran un aumento de las desigualdades en un futuro próximo

Evolución de la desigualdad en 150 años

Volviendo a la evolución de la desigualdad en España desde mediados del siglo XIX, el estudio contiene una gráfica, reproducida a continuación, donde se puede observar mediante el índice de Gini cómo ha evolucionado “la desigualdad en el largo plazo a partir de datos de renta del capital y del trabajo” hasta el año 1998.

Cabe recordar que el índice o coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).

El índice de Gini se muestra en la parte superior de la gráfica, donde también se incluyen el índice de Gini A (intra grupos) y el índice de Gini B (entre grupos), que no analizaremos en esta información.

La desigualdad española en el tiempo: de 1850 al 2000

La desigualdad española en el tiempo: de 1850 al 2000

Pérdida de colonias. A la vista de las curvas que muestra el índice de Gini, una primera punta, alrededor del año 1906 y con aproximadamente una marca de 0,48 en el índice Gini, pudo ser consecuencia de la pérdida de las últimas colonias españolas.

Como se recordará, la guerra hispano-estadounidense, conocida como “Guerra de Cuba” o “Desastre del 98”, fue un conflicto bélico que enfrentó a España y a los Estados Unidos en 1898, resultado de la intervención estadounidense en la guerra de Independencia cubana, que acabó con la derrota española.

Los resultados fueron la pérdida de la isla de Cuba y de Puerto Rico, Filipinas y Guam, que pasaron a ser dependencias coloniales de Estados Unidos. El resto de posesiones españolas de Extremo Oriente fueron vendidas al Imperio alemán mediante el tratado hispano-alemán del 30 de febrero de 1899.

Primera Guerra Mundial. Otra punta de desigualdad aún mayor, que sobrepasó de largo el índice de Gini 0,50, se puede ver en el periodo que se inicia más o menos en 1914, culmina hacia 1920, coincidiendo con la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y empieza a atenuarse a partir de 1922.

“El crecimiento de la desigualdad fue muy macado hasta el final de la Primera Guerra Mundial, registrándose una notable reducción de la desigualdad hasta la Guerra Civil, momento en que tal tendencia se truncó para pasar a crecer notablemente hasta el ecuador de los años cincuenta, cuando se alcanzó el pico máximo de la serie”, destaca el informe de Fedea.

La “Gran Depresión”. Antes, sin embargo, hubo otro pico, rozando el 0,50 del índice, hacia 1929, coincidiendo con la llamada “Gran Depresión”, conocida como la “crisis del 29”, una crisis económica mundial que se prolongó durante la década de 1930, en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial, tiempo en el que también hubo un ligero repunte de las desigualdades, aunque solo ligeramente por encima del índice 0,40.

Primera etapa del franquismo. El índice volvió a superar la marca del 0,50 y alcanzó su máximo nivel de la serie hacia los años 1956-1957, cuando estaba a punto de cerrarse la primera etapa franquismo (1939-1959). El gran crecimiento de la desigualdad en esos tiempos se inició hacia 1950 y duró hasta cerca de 1958, cuando se abandonó la política autárquica franquista con la aplicación del Plan de Estabilización de 1959.

En ese tiempo, sobre todo entre 1945 y 1950, se constituyó el período más crítico de la historia de la dictadura franquista a causa del aislamiento internacional al que fue sometido.

El “Plan de Estabilización”. Hacia finales de los cincuenta se puso en marcha el Plan de Estabilización de 1959, cuando se adoptaron un conjunto de medidas económicas aprobadas por el Gobierno de España en ese año.

El objetivo del plan fue la estabilización y liberalización de la economía española. Supuso la ruptura con la política de autarquía del franquismo y posibilitó el inicio de una época de crecimiento económico en el país durante los años sesenta.

“En los años sesenta se produjo otro repunte, aunque moderado, para registrar desde mediados de los años setenta hasta mediados de los años ochenta otro proceso de reducción de la desigualdad, que fue seguido por una década de estabilidad y un posterior repunte desde mediados de los años noventa”, recuerda el estudio de Fedea.

La crisis económica del 93. Ese repunte hace referencia a la crisis económica de 1993, que se empezó a gestar en 1991. De hecho, la economía española pasó en 1993 uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas, con un espectacular crecimiento del paro, pasando del 16% al 24%.

Una de las consecuencias de esa crisis fue precisamente el crecimiento de la desigualdad en España, que pasó en el índice de Gini de estar alrededor de 0,3 hacia 1990 a situarse por encima de 0,38.

“Antes del comienzo de la crisis, el panorama distributivo se caracterizó por una gradual mejora, impulsada sobre todo por la corrección de la desigualdad en los años ochenta, y la continuidad de este proceso, aunque moderada, hasta el inicio de la crisis”, señala el informe.

“Prolongada reducción de la desigualdad”

Visto el escenario de la desigualdad en España desde mediados del siglo XIC hasta el 2000, el estudio destaca que, desde la década de los años setenta, ha habido “cambios en la distribución de la renta en el largo plazo”.

En cualquier caso, la desigualdad de la renta disponible entre 1985 y 2014, según diferentes estudios, se ha movido entre los parámetros de 0,25 y 0,35 del índice de Gini, mostrando así “una clara reducción de la desigualdad en la distribución de la renta durante ese periodo”.

“La recuperación económica, con una reducción importante de la tasa de desempleo, aunque nunca por debajo del 15%, y la elevación de los salarios coincidió con un significativo aumento del gasto social en la segunda mitad de los años ochenta, dando lugar a una prolongada reducción de la desigualdad”, añade el estudio.

Sin embargo, “el proceso de contención en la reducción de la desigualdad desde principios de los años noventa, destacando también el moderado crecimiento de las diferencias de renta entre los hogares en el episodio recesivo registrado entre 1992 y 1994”, supuso un nuevo incremento de la misma.

"Existe incertidumbre sobre la capacidad que podría tener la reducción del desempleo para recuperar los niveles de desigualdad anteriores a la crisis"

“Existe incertidumbre sobre la capacidad que podría tener la reducción del desempleo para recuperar los niveles de desigualdad anteriores a la crisis”

5 indicadores de desigualdad para el futuro

Al mismo tiempo, el estudio ofrece algunas pistas sobre lo que le espera a España en materia de desigualdad en un futuro próximo y destaca, entre otros, cinco indicadores de un previsible incremento de la misma.

Cuando se refiere al aumento de la desigualdad en los noventa, y con la mirada puesta en el futuro, el informe señala que “si se compara este cambio con el registrado por otros países de renta alta, destaca que España fue uno de los que registraron una mayor pérdida de peso del grupo de renta media, con la excepción de Reino Unido”.

Otro elemento a resaltar es que “en suma, el intenso crecimiento de la desigualdad en España durante la crisis y las dificultades para reducirla durante el período de bonanza invitan a pensar que el shock que supuso el deterioro de las condiciones macroeconómicas a partir de 2007 podría tener efectos duraderos sobre la distribución de la renta”.

También habla de que “existe incertidumbre sobre la capacidad que podría tener la reducción del desempleo por sí sola para recuperar los niveles de desigualdad anteriores a la crisis, que ya eran elevados”.

“La relación entre los posibles cambios en el empleo y la desigualdad está determinada, en cualquier caso, no solo por la evolución de los flujos sino por el tipo de empleo”, aclara.

Otra de las cuestiones sobre las que alerta es que “el ensanchamiento de las diferencias de renta puede dar lugar a niveles de desigualdad considerablemente superiores a los de las últimas décadas, que se pueden prolongar en el tiempo”.

Un quinto elemento a destacar es que “la tasa de pobreza del 13% de los ocupados en 2014, según la Encuesta Europea de condiciones de Vida, sólo es superada por Rumanía en el conjunto de la UE-27. La extensión de este problema está limitada, además, en términos cuantitativos, por el hecho de que en ese año la tasa de desempleo todavía era muy elevada (24%)”.

A la vista de todas estas cuestiones, el estudio subraya, entre otras cosas, que “parece difícil que en el largo plazo puedan modificarse las condiciones que determinan la desigualdad salarial en España, incluso ante la perspectiva de una posible fase expansiva”.

“Tampoco parece fácilmente predecible un cambio en la desigualdad de las rentas de capital. Aunque su contribución a la renta de los hogares y, por tanto, a la desigualdad es mucho más limitada, la evolución de este tipo de rentas también puede afectar a los cambios distributivos”.

Fedea finaliza este apartado de su estudio concluyendo que “mientras parece claro que una parte importante del crecimiento de la desigualdad en la crisis puede atribuirse al cambio de ciclo y a los límites del sistema de prestaciones sociales para reducir el aumento de las diferencias en las rentas primarias, las garantías para sostener que una expansión podría reducir sustancialmente los indicadores actuales son menos sólidas”.

Hazte socio

También te puede gustar

2 Comments

  1. 1

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>