La práctica del ‘chemsex’ entre el colectivo gay triplica el riesgo de contagio por VIH

“Se trata de un fenómeno con tendencia al alza y está asociado a un aumento del riesgo de VIH”, advierte un investigador experto en drogas de síntesis. Stop Sida alerta de sus riesgos psicosociales: dependencia, impacto en la salud sexual y mental, afectación a la vida cotidiana, social y económica

El consumo de drogas de alto riesgo, directamente relacionado con la práctica del chemsex entre los gays El consumo de drogas de alto riesgo, directamente relacionado con la práctica del chemsex entre los gays

Se había dado la voz de alerta desde la propia Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), al lanzar una campaña supuestamente preventiva para practicar el ‘chemsex’, es decir mantener relaciones sexuales en sesiones maratonianas combinadas con cócteles de drogas duras, una campaña subvencionada por el Gobierno.

Este tipo de fiestas, donde “puedes estar varios días practicando sexo sin parar y con muchas personas”, son calificadas de alto riesgo por diversos expertos, entre ellos el profesor Tony Kirby, del departamento de Química de la Universidad de Cambridge, quien las califica de “la tormenta perfecta para la transmisión del sida y de la hepatitis C”.

Ahora, un estudio de Barcelona Checkpoint ha constatado que la práctica del ‘chemsex’ entre los gays triplica el riesgo de contagio por VIH, lo que viene a confirmar los temores iniciales y las alertas de aquellos científicos. La investigación señala que, aunque no es extrapolable a toda la población homosexual, sí es orientativa.

En las fiestas 'chemsex' el consumo de drogas está al alza, "excepto la cocaína porque hay un cambio de patrón y van hacia drogas más baratas"

En las fiestas ‘chemsex’ el consumo de drogas está al alza, “excepto la cocaína porque hay un cambio de patrón y van hacia drogas más baratas”

Se consumen drogas más baratas

Ferran Pujol, director de BCN Checkpoint, explica cómo se revisaron las encuestas que hicieron a sus usuarios desde 2009, es decir de un total de 30.204 encuestas de 15.276 personas, en las que se les preguntaba por el consumo de alcohol o drogas antes o durante las relaciones sexuales en los últimos seis meses, según recoge una información de El País publicada este lunes, 10 de octubre.

Una primera cuestión que se descartó en el estudio fue el consumo de alcohol por parte del 48% de los encuestados, ya que no está asociado a la infección. Sin embargo, detectaron que había una tendencia al alza en el consumo de casi todas las drogas. “Todas están al alza excepto la cocaína porque hay un cambio de patrón y van hacia drogas más baratas. El consumo de mefedrona crece”, apunta Pujol.

Hay que resaltar que el ‘chemsex’ está vinculado sobre todo al uso de tres drogas concretas: la citada mefedrona, GHB y metanfetaminas.

Para estudiar el impacto sobre la transmisión del VIH del ‘chemsex’, los expertos seleccionaron el consumo de sustancias durante 2016 (hasta julio). De las 3.555 encuestas analizadas, entre el 1,5% y el 5,4% de los encuestados consumían una combinación o alguna de las tres sustancias vinculadas a esta práctica de riesgo.

El perfil de ‘chemsexers’ que nos encontramos era de personas muy jóvenes, menores de 34 años, el 54% de origen español y con un nivel alto de formación: el 62% eran universitarios”, apunta Pujol.

En su investigación, cuyos datos fueron presentados en un seminario sobre VIH del Grupo de Estudio del Sida (Gesida) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, BCN Checkpoint estudió el estado serológico de 3.262 personas que no practicaban ‘chemsex’ y 216 que sí lo hacían y constataron el aumento del riesgo de infección.

Unas 52 personas (1,59%) de los no chemsexers dieron positivo en infección por VIH. Entre los que sí realizaban esta práctica, en cambio, el porcentaje se triplicó: 14 chemsexers (6,39%) se infectaron por VIH.

Otra cuestión preocupante es que no todos los practicantes de ‘chemsex’ están dispuestos a reconocerlo, por lo que los porcentajes podrían ser aún mayores. “Son muchos cuestionarios analizados y de un perfil muy variado, pero puede suponer una limitación porque no sabemos si todos los practicantes reales de ‘chemsex’ nos lo comunican porque pueden tener reticencias a decirlo”, destaca. Y estamos hablando de alrededor de 6.000 usuarios que pasan por el centro al año.

La práctica del chemsex entre los gays tiene "tendencia al alza y está asociado a un aumento del riesgo de VIH", advierten los expertos

La práctica del chemsex entre los gays tiene “tendencia al alza y está asociado a un aumento del riesgo de VIH”, advierten los expertos

El ‘chemsex’ y el riesgo, al alza

En cualquier caso, ante el hecho de que en el colectivo de hombres que practican sexo con hombres la prevalencia del VIH es del 14% y sufre seis de cada diez nuevas infecciones, los epidemiólogos están en alerta por los riesgos que supone esta práctica.

Los datos sobre ‘chemsex’ en la cohorte BCN Checkpoint muestran que se trata de un fenómeno minoritario pero con tendencia al alza y está asociado a un aumento del riesgo de VIH”, advierte Fernando Caudevilla, médico de familia y experto en drogas de síntesis.

Aunque entre el colectivo gay está muy extendido el uso de medidas profilácticas para evitar infecciones de transmisión sexual (ITS), el consumo de varias drogas al tener relaciones sexuales puede dejar a los participantes en un estado de semiinconsciencia que les haga bajar la percepción de riesgo. En su caso, la mefedrona es un estimulante del que todavía no se conocen sus efectos a largo plazo; la metanfetamina provoca euforia, desinhibición y quita el sueño; y el GHB o éxtasis líquido es un depresor sedante.

¿Te apuntas a una fiesta 'chemsex'?; ¿te apuntas al riesgo de infectarte por VIH o padecer daños psicosociales?

¿Te apuntas a una fiesta ‘chemsex’?; ¿te apuntas al riesgo de infectarte por VIH o padecer daños psicosociales?

Daños psicosociales

Por otra parte, además del riesgo de infección por VIH, entidades como Stop Sida alertan de los riesgos psicosociales de esta práctica y del consumo problemático de sustancias para tener sexo: dependencia, impacto en salud sexual y mental, afectación a la vida cotidiana, social y económica, entre otros.

Por ejemplo, algunos centros comunitarios de Londres ya informan de hasta 100 casos mensuales de consumo problemático vinculado al ‘chemsex’.

Según Checkpoint, los usuarios que estarían en riesgo de tener un consumo problemático sería un 11% de los ‘chemsexers’ detectados, el porcentaje que asegura practicarlo “frecuentemente”.

Hazte socio

También te puede gustar

3 Comments

  1. 2

    Pero cuidadoto con que la gente hagamos comentarios críticos respecto a ese tipo de prácticas sexuales de alto riesgo,por qué inmediatamente se nos ataca y nos tachan de retrógradas y homofobicos.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>