‘A ciegas’, de Claudio Magris

Del mismo modo que no hay otros mundos fuera de éste, no hay otras literaturas fuera de los cánones de la narrativa occidental.  Los que han intentado…

Del mismo modo que no hay otros mundos fuera de éste, no hay otras literaturas fuera de los cánones de la narrativa occidental.
 
Los que han intentado escribir ex novo, como si la literatura estuviese sujeta a elucubraciones antropológicas de baratillo, han fracasado estrepitosamente, acaso por su voluntarismo obtuso, por su estéril amaneramiento o porque, sencillamente, hacer eso sea imposible. Ni uno solo de los sobrevalorados emborronadores de pantallas que la beatería cultural ha entronizado, se aleja un solo milímetro de los parámetros clásicos de nuestra narrativa.
 
Por mucho que se vindique la originalidad en todas sus manifestaciones, si algo caracteriza sus plúmbeos mamotretos es la ausencia absoluta de pericia, estilo ni personalidad literaria alguna. Y es así porque nada hay fuera de Dostoievski, Goethe, Dickens o Kafka, como nada hay más allá de la soledad desvalida de Oliver Twist, la bonhomía esperanzada del príncipe Mishkin, o la lucidez amarga e incómoda del Quijote.
 
Esos arquetipos han ayudado a forjar una cultura en que, soslayadas las inevitables peculiaridades locales, nos reconocemos todos aquellos que formamos parte de ese espacio común llamado Occidente. Y ha sido así por una razón tan sencilla como la de ser capaces de mostrar, aunque sea a tientas, los recovecos más profundos e inextricables del alma humana.
 
Sólo con la ayuda del genio de unos pocos y una concepción espiritual del hombre, ser personal y llamado a la trascendencia, hemos conseguido esclarecer en qué ha de consistir la vida. Olvidar que el vértice de ese hallazgo es el Cristianismo es un error mayúsculo y gratuito. Y, lo que es peor, es una soberana estupidez. Pero aunque eso sea indiscutible, no lo es menos que restan todavía muchas formas de explicar las historias, concretas y comunes, de los que nos precedieron.
 
Y, del mismo modo que hay literaturas prácticamente desconocidas para el gran público lector de nuestro país, también hay autores, pocos y en ocasiones olvidados, que todavía permanecen fieles a una tradición que ha hecho posibles los mayores y únicos avances científicos, artísticos, sociales, políticos y económicos del mundo habitado. Sean creyentes o ateos (y si no, fíjense en gente como Oriana Fallaci, Michel Houllebecq, Paul Johnson o Jean François Revel)  esos autores comparten con nosotros un mismo sustrato cultural y espiritual.
 
Claudio Magris, catedrático de literatura germánica en la universidad de Trieste, es uno de esos escritores que honran la memoria de la mejor cultura europea. Sin ser un autor desconocido, no estamos hablando de un nombre demasiado habitual para el gran público.
 
Todos sus libros, imprescindibles, están imbuidos de ese espíritu de sabiduría, pasión por el conocimiento y belleza formal que le han convertido en uno de los pocos intelectuales europeos digno de tal nombre. Su erudición y autonomía personal le sitúan muy encima de popes agasajados y autocomplacientes como George Steiner o pensadores de tres al cuarto como Peter Sloterdijk.
 
Por el contrario, Magris es autor de obras mayores de la literatura europea, entre ellas Microcosmos y, especialmente, El Danubio, un bellísimo recorrido por la geografía física y cultural de una Europa que, todavía, se resiste a entregar las armas que la hicieron el único centro del mundo. Aquí construye un monólogo magistral que acompaña al lector a modo de guía por algunos de los peores momentos históricos del siglo pasado, convulso y febril como pocos.
 
La obra, profunda y hermosa como es marca de la casa en este maestro del pensamiento, tiene un marcado acento memorístico, bastante más novelado y liviano que sus libros anteriores. A pesar del desacuerdo profundo que uno pueda tener con ciertos postulados del autor, hay que leer a Magris, una de las escasas (y mejores) cabezas pensantes de este lado del mundo.
 
A ciegas
Claudio Magris
Anagrama, 2006
373 páginas
Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>