Aborto en Uruguay: crece el número de ginecólogos que optan por la objeción de conciencia

Según da cuenta un medio de prensa nacional, el número de médicos ginecólogos que hacen objeción de conciencia prev…

Según da cuenta un medio de prensa nacional, el número de médicos ginecólogos que hacen objeción de conciencia prevista en la ley uruguaya de aborto vigente va en aumento.

El Ministerio de Salud Pública ha estimado el porcentaje de objetores en el 30% de los ginecólogos, pero organizaciones feministas como MYSU se quejan de la dificultad en obtener las cifras oficiales y afirman que ese porcentaje es bastante mayor. El Departamento de Salto fue emblemático, porque el cien por ciento de los ginecólogos del mismo hizo objeción de conciencia y obligó al Ministerio a enviar ginecólogos de otros lugares a practicarlos en ese departamento. En los demás departamentos, el número de objetores va en aumento.

Esta situación provocó que ya el subsecretario de Salud Pública del anterior gobierno afirmara que los médicos no debían ejercer ese derecho legal en forma abusiva. Lo que resulta insólito, porque la ley vigente prevé el instituto y no lo limita, por lo que el decreto reglamentario tampoco debió hacerlo. Sin embargo, ante el intento de limitar el derecho de objeción de conciencia, plasmado en el decreto reglamentario, un grupo de médicos recurrió ante la Justicia Administrativa y dentro del proceso de anulación de varios artículos de dicho decreto reglamentario, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, en el pasado año, -ejerciendo una potestad legal pocas veces utilizada-, suspendió cautelarmente la aplicación de los mismos hasta que se resuelva la litis en la sentencia definitiva. Ello da elementos esperanzadores a los provida de que la Justicia pueda anular finalmente dichos artículos.

Lo que al parecer no fue entendido por algunas organizaciones feministas, es que el derecho de objeción de conciencia es universalmente admitido, está previsto en la ley uruguaya vigente y el mismo se ejerce en forma personalísima por los médicos con el único referente de la conciencia y de la ética. La reciente decisión jurisdiccional arriba comentada apunta a la protección de ese derecho. La conciencia de los ginecólogos no la decreta ninguna organización. Los médicos estudian y ejercen para salvar vidas y para curar, no para matar a quien también es uno de sus pacientes: el/la concebido/a nonato/a.

Carlos Álvarez Cozzi,

Jusprivatista nacional e internacional uruguayo experto en Bioderecho

Hazte socio

También te puede gustar