Abstinencia, fidelidad y formación, armas eficaces contra el SIDA para miles de jóvenes africanos

Uganda es noticia por la reducción en las infecciones del VIH entre 1992 y 2002, período en el que se ha pasado de una tasa del 26 por ciento a un 8. …

Uganda es noticia por la reducción en las infecciones del VIH entre 1992 y 2002, período en el que se ha pasado de una tasa del 26 por ciento a un 8. Es el resultado más visible de un programa de educación para la vida diseñado por la Iglesia en el país africano, un trabajo basado en la abstinencia y la fidelidad en el marco de una promoción global de cambios de conducta. La iniciativa, promovida por la Escuela Católica de Discipulado y Evangelización San Felipe y llevada a cabo por el Movimiento Juventud Viva, tiene como pilares “hacer opciones de vida bien fundamentadas” y “proponer valores para el bien vivir”. Esta acción, además, se ha extendido recientemente a otros países africanos azotados por la pandemia, como Tanzania, Kenia, Sudáfrica, Zambia y Zimbabwe.

A través de talleres dirigidos a jóvenes, el programa parte de una serie de convicciones que sus promotores clasifican así: “Los individuos y las sociedades tienen la capacidad inherente para cambiar actitudes y comportamientos, la abstinencia y la fidelidad son los mejores métodos de prevención a la hora de luchar contra el SIDA, los cambios de conducta son la estrategia esencial para vencer la pandemia y todo es posible apoyados en la fuerza del Espíritu”. Toda esta información se recoge en la edición de enero-febrero del boletín FAMILIA MARIANHILL, editado por los Misioneros de Marianhill, que desarrollan su actividad misionera en Uganda y otras zonas del continente.

Según la publicación, el programa Educación para la vida: un proceso para el cambio de conducta “se ha convertido en el instrumento más eficaz a la hora de prevenir el SIDA” tanto en parroquias como en misiones y entidades diversas de la archidiócesis de Bulawayo (Zimbawe). Con el objetivo de reducir el SIDA entre la juventud, sus destinatarios son los ciudadanos que tienen entre 11 y 30 años de edad. “Los que trabajan e la escuela San Felipe están convencidos de que promover un cambio de conducta en el comportamiento de los jóvenes es la estrategia correcta de cara a vencer esta pandemia”, explica la revista.

El proyecto “para la esperanza”, como lo define FAMILIA MARIANHILL, parte de la idea de que la información sobre la enfermedad no es suficiente para que se produzca un cambio entre la juventud. Por ello, la metodología “involucra desde el principio a los propios jóvenes en el desarrollo del programa, intentando que sean ellos mismos los que descubran o redescubran su propia identidad, sus metas, los valores y las exigencias morales”. En la misma línea, la publicación subraya que “poco a poco se les va capacitando para que se fijen de manera refleja en su manera de vivir la sexualidad y vean qué aspectos de esa vivencia deben ser modificados”.

Las sesiones que se organizan como talleres plantean a los participantes preguntas “sobre sus vidas y maneras de vivir, capacitándoles para hacer opciones de vida bien fundamentadas”. De esta forma, los jóvenes “van comprendiendo las claves del comportamiento humano y la necesidad de un cambio de conducta, si así fuera necesario”. En definitiva, se ayuda al individuo a saber y aceptar que un cambio de conducta es posible, que uno mismo puede prevenir el contagio de la infección. “El comportamiento de cada uno hará luego que la sociedad sea buena o mala. Cada uno puede contribuir positivamente a la construcción de una sociedad mejor”, explica la publicación. La Escuela Católica San Felipe ha realizado hasta ahora 35 talleres de 4 días de duración en los que han participado 3.000 jóvenes.

Distribución gratuita de antirretrovirales en Etiopía

Por otro lado, la lucha contra el SIDA en África tiene otro nombre propio: Etiopía. En este país, el Gobierno inició este lunes 24 de enero un programa de distribución gratuita de medicamentos contra la enfermedad, iniciativa que beneficiará a más de 300.000 personas en los próximos 5 años, según fuentes oficiales. En un acto en el que también estaba presente el primer ministro Meles Zenawi, el ministro de Sanidad etíope, Kabede Tadesse, aseguró que se utilizará una parte de los fondos aportados por Estados Unidos para la adquisición de antirretrovirales, los únicos medicamentos capaces de retrasar los efectos devastadores de la enfermedad. Por otro lado, se gastarán otros 5 millones de dólares para importar una sustancia que reduce los riesgos de transmisión del virus de madre a hijo.

Según el propio Ministerio, los esfuerzos realizados hasta ahora habrían permitido reducir la tasa de expansión del SIDA sobre los 70 millones de habitantes del país, concretamente del 6,6 por ciento del año 2004 a un 4,4 ahora. “Aunque los datos indican una disminución de la incidencia epidémica, todavía mueren centenares de miles de ciudadanos”, comentó el primer ministro durante la presentación del programa. Según el informe hecho público por las autoridades etíopes, los programas de prevención se concentran sobre todo en las áreas rurales, donde aumenta el número de casos a pesar del descenso global en todo el país. Las estimaciones oficiales de 2003 hablaban de casi 115.000 muertos por el SIDA en Etiopía, cifra que deja más de 500.000 huérfanos.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>