Ada Colau elimina la misa de las fiestas de la Mercè en Barcelona

Ada Colau sigue con su empeño de adecuar Barcelona a su propio sistema de valores, aunque por el camino rompa tradiciones que han cohesionado a…

Ada Colau pretende adecuar la tradición a su particular sistema de valores Ada Colau pretende adecuar la tradición a su particular sistema de valores

Ada Colau sigue con su empeño de adecuar Barcelona a su propio sistema de valores, aunque por el camino rompa tradiciones que han cohesionado a la sociedad durante décadas. “El Ayuntamiento de Barcelona ha de modernizarse”, aseguró ayer solemne. Esta modernización y progreso pasa por suprimir la misa de la Mercè de los actos institucionales de las fiestas patronales de la ciudad.

A pesar de que la misa se continuará celebrando, la alcaldesa aseguró ayer que ningún miembro del consistorio asistirá a título institucional a la misma, borrando del mapa su representatividad e importancia. Eso sí, quien quiera ir a título privado podrá hacerlo. “Lo hacemos dentro del ordenamiento jurídico de la Constitución, que marca la aconfesionalidad de las instituciones”, señaló justificando su decisión, repitiendo que la medida responde a numerosas peticiones “de personas e instituciones” que defienden la completa laicidad del Ayuntamiento.

A pesar de que su equipo de Gobierno no ha tenido tiempo de marcar el contenido de las próximas Fiestas de la Mercè, que tendrán lugar del 18 al 24 de septiembre, día de la celebración de la misa, sí que ha conseguido con su decisión reordenar los festejos y dar mucho que hablar. ¿Contentar a sus votantes? Por supuesto. En cualquier caso, la alcaldesa insistió que siente “el máximo respeto por todas las creencias” y que no tiene ningún problema con la misa en sí, ya que contribuye a “la riqueza religiosa de la ciudad”. Sin embargo, dijo, “hay que respetar la pluralidad de las creencias”.

La decisión tuvo una rápida respuesta por parte de la oposición. El presidente del Grupo Popular en el Ayuntamiento, Alberto Fernández, aseguró sentirse sorprendido por la medida, ya que “tanto la misa de la Mercè como la de Sant Jordi continuaron formando parte de la agenda de actos con anteriores tripartitos municipales, pese al carácter aconfesional de las instituciones”. Dentro de esta tendencia de romper con todo lo anterior, Fernández aseguró que no le extrañaría que Colau quiera rebautizar las fiestas, de claro origen cristiano, y llamarlas “las fiestas de otoño”. “Las fiestas de Santa Eulalia pasarán a llamarse las fiestas de invierno”, añadió.

Por su parte, el Arzobispado de Barcelona publicará hoy un comunicado en el que, según explica el diario La Razón, mostrará su sorpresa por la decisión de la alcaldesa, evitando cualquier tipo de confrontación. Fuentes de esta sede episcopal catalana reconocen que la postura de Ada Colau no les extraña demasiado, aunque sí alguna de las manifestaciones que hizo ayer por ser incorrectas: “Afirmó que iba a mantener la misa, como si fuese competencia suya organizarla o como si pudiese eliminarla. También llama la atención que hablara de una ‘‘rúa’’, cuando lo que se celebra por las calles de Barcelona es una procesión”.

En cualquier caso, las mismas fuentes explican que la exclusión de la Eucaristía y la procesión del programa oficial de actos sería algo inédito, pues desde que se nombrara a la Virgen de la Mercè como patrona de Barcelona en 1868, fecha en la que el Papa ratificó una decisión del Consejo de la Ciudad, los actos religiosos siempre habían estado presentes de manera oficial. Colau quiere ahora poner fin a una tradición que comenzó en 1887 tras una plaga que asoló la ciudad, que se puso en manos de la Virgen.

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