Adiós a la voz vagabunda del hombre: muere asesinado el cantautor, poeta y místico cristiano Facundo Cabral

Era cristiano a su manera. Decía que encontró a Dios en un mendigo que le dijo que él era un príncipe. Facundo Cabral (193…

Era cristiano a su manera. Decía que encontró a Dios en un mendigo que le dijo que él era un príncipe. Facundo Cabral (1937 – 2011) se lo creyó, y creyó que todos éramos en realidad príncipes de este mundo bello, y a eso dedicó toda su música: a cantar la belleza de la vida. “A eso he venido” decía a menudo, “no a juzgar ni a explicar el mundo, sino a cantarlo”.

Su vida ha acabado como suelen acabar las cosas, de golpe, y en su caso, además, trágicamente. Unos sicarios, un ajuste de cuentas que no iba con él, y una muerte que llega a los 74 años de edad, y que llega porque tocaba, “Dios lo ha querido así” -diría Facundo-, pero que llega pronto para los que querían seguir escuchando esta voz apasionada encima de un escenario, delante de un micro, susurrando a los oídos de todos y al suyo propio en particular.

Guatemala prepara las exequias de este escultor de la palabra para ser enviado a su natal Argentina donde le espera un recibimiento a buen seguro multitudinario, como son esos adioses que solamente pueden nacer de lo emocional, de lo épico, de lo lírico, de lo esencialmente humano. Pero no nos preocupemos, él ya lo dejó todo preparado en uno de sus populares discursos que guiaban sus canciones: “El día que yo me muera no habrá que usar la balanza, porque para velar a un cantor con una milonga alcanza”. Ya está todo dicho.

La Iglesia guatemalteca, dolida por su muerte

El Arzobispo de Guatemala, monseñor Oscar Julio Vian Morales, ha expresado su indignación y rechazo a la violencia generalizada del país que se ha llevado la vida de este poeta que siempre se definió como “vagabundo firstclass”. No en vano tras una infancia difícil empezó a vagar por el mundo sin un destino claro, si es que alguna vez lo tuvo: “Si el mundo es redondo, no sé lo que es ir adelante”, solamente queda ir sin más, pues: “Andar y andar, siempre andando, nada más que por andar”.

Monseñor Vian envió un mensaje para ser leído ayer en todas las parroquias de la arquidiócesis de Guatemala en el que expresó su dolor “por el cobarde y vil asesinato del cantautor argentino”. Tampoco perdió la oportunidad de constatar las responsabilidades repartidas de la violencia estructural que asola el país: “Mi inconformidad y repudio a la actitud de nuestros gobernantes por no combatir la violencia y porque han dejado en el abandono a los guatemaltecos”.

Hasta siempre, Facundo

Influenciado en lo espiritual por Jesús, Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta (no en vano fue su amigo muchos años), predicó en sus canciones y discursos una especie de misticismo cristiano. Durante años abogó por el pacifismo como forma de solucionar conflictos autodefiniéndose como “violentamente pacifista”. Muchos artistas hicieron sus letras suyas y grabó en nueve idiomas con cantantes de la talla de Alberto Cortez, Julio Iglesias, Pedro Vargas o Neil Diamond, entre otros.

Sus últimos conciertos los estaba realizando en un gira en Centroamérica. Se presentó en la Ciudad de Guatemala el martes 5 de julio de 2011 en el Expocenter del Grand Tikal Futura Hotel, a las veinte horas donde para despedirse dijo: “ya le di las gracias a ustedes; las daré en Quetzaltenango, y después que sea lo que Dios quiera, porque Él sabe lo que hace”. Después, el jueves 7 se presentó en el que sería su último concierto, en el Teatro Roma de la ciudad de Quetzaltenango, el cual cerró interpretando su famosa canción No soy de aquí, ni soy de allá. Ahora ya eres de allá, Facundo, aunque nosotros te queríamos aquí.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>