Agresiones a mujeres: Dos nuevas muertes en un mismo día

El contador de mujeres que mueren como resultado de las agresiones perpetradas por hombres no se detiene. Este lunes, 19 de febrero, dos nuevas víctim…

El contador de mujeres que mueren como resultado de las agresiones perpetradas por hombres no se detiene. Este lunes, 19 de febrero, dos nuevas víctimas incrementaron el número de feminicidios cometidos este año en España.

Un hombre denunciado por acoso mató a su vecina, objeto de deseo, en un pueblo situado a 55 kilómetros de Valencia; mientras otro que maltrataba a su compañera sentimental la asesinó a cuchilladas en un barrio madrileño.

En los 52 días que llevamos de 2007 se han cometido ya un total de 13 feminicidios, o sea una mujer asesinada cada cuatro días.

 

De hecho, desde que se puso en marcha la Ley de Violencia de Género del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, un 28 de diciembre de 2004, son ya 143 las mujeres muertas a manos de su pareja, de su ex pareja o de algún acosador obsesionado con poseerlas en todo el amplio sentido de la palabra.

Repetidos malos tratos

 

Un hombre de origen argelino, de 36 años, asestó este lunes varias puñaladas mortales a su compañera sentimental, Gina Monserrat, nacida en Nicaragua hace 34 años. La inmigrante fallecida, que residía en el madrileño barrio de Usera, había denunciado a su agresor en repetidas ocasiones por malos tratos.

 

La pareja tenía en común 3 hijos, pero le habían retirado la custodia a la víctima después de que dejara un día a los niños solos y encerrados en el domicilio.

 

El agresor, que utilizó dos cuchillos para matar a su pareja, intentó después quitarse la vida lesionándose con las mismas armas en el hemitórax y en el cuello. Fue trasladado de urgencia al Hospital 12 de Octubre, donde permanece en estado grave.

 

Los vecinos de la pareja coinciden en afirmar que ambos mantenían fuertes discusiones y que todo hacía prever un desenlace trágico en su relación. Ella “acababa de llegar del banco con dinero y él intentó quitárselo”, dijo una vecina.

 

Pasión obsesiva

 

Por otra parte, una mujer de 45 años, María del Carmen Valdericeda, casada y con dos hijos, murió también este lunes en el término municipal de Orusco de Tajuña, a 55 kilómetros de Valencia capital, como consecuencia de las heridas que le produjo un vehículo que posteriormente se dio a la fuga.

 

Todo apunta a que se trata de un caso de pasión obsesiva por parte de un vecino del pueblo, Alejandro Martín, de 43 años, que había sometido a continuos acosos a la mujer asesinada y que poseía una tienda de alimentación cercana al lugar de los hechos.

 

El mortal atropello se produjo a las 16,50 horas, cuando la víctima se dirigía con un carrito de la compra hacia el taller de manualidades que impartía para la asociación de mujeres.

 

Alejandro, también casado y padre de tres hijos, subió a su furgoneta Peugeot Boxer y atropelló supuestamente y de forma reiterada a María del Carmen hasta que acabó con su vida. La víctima y su familia habían denunciado en varias ocasiones al agresor por las amenazas proferidas contra ellos.

 

Posteriormente, el supuesto homicida, que según los vecinos sufría problemas mentales y solía beber, huyó a toda velocidad en dirección a Arganda del Rey por la A-3. La Guardia Civil montó un amplio dispositivo para intentar detenerle.

De espaldas a la realidad

Además de estos dos últimos casos, media España se pregunta todavía cómo pudo el pasado fin de semana un hombre que amaba y cuidaba a su familia enferma acabar con sus vidas a golpes de hacha en un pueblo de Toledo, para suicidarse después.

Son muchos los expertos que se preguntan por las causas profundas que motivan este tipo de tragedias. Unas causas que no están contempladas en la Ley de Violencia de Género de ZP, a tenor de los resultados.

En el caso de Toledo, por ejemplo, la situación por la que atravesaban el parricida y su familia era a todas luces insostenible y, probablemente, podría haberse evitado la tragedia si hubieran tenido una asistencia social que paliara esa situación.

 

Pero, también, como advertimos en una anterior información, la ley es demasiado fácil de usar contra maridos y padres inocentes, con lo que no consigue otra cosa que incrementar el número de denuncias, de detenciones, y de retiradas de denuncias realizadas por las supuestas maltratadas.

 

Además, en los casos de conflicto abierto entre la pareja, la ley no contempla la conciliación y tampoco la presunción de inocencia del supuesto maltratador, un factor que, posteriormente, puede incidir en las partes tras la separación.

Grandes cifras, pocas soluciones

 

Cabe recordar que, durante el primer año de vigencia de la ley en España se detuvo a 150.000 ó 160.000 mil varones, según diversas fuentes, o sea más de 400 por día.

 

Otros 190.000 han sido fichados en el Registro de Maltratadores y más de 25.000 desterrados de su entorno en 2005 mediante órdenes de alejamiento, que rompen definitivamente el matrimonio.

 

Más de 250.000 hombres han sido sacados por la fuerza de sus casas, separados de sus familias, desposeídos de sus bienes en juicios inapelables o enviados a la cárcel.

 

Entre este maremagno de cifras, procedimientos administrativos y judiciales no es extraño que los verdaderos casos en que se necesita una intervención urgente de ayuda a la mujer maltratada pasen desapercibidos.

 

Artículos relacionados:

Tragedia en un pueblo de Toledo: Un hombre mata a su mujer, a su madre y a su hijo

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>