Ante las elecciones, criterios para votar

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Forum Libertas

Deseamos afirmar de entrada que compartimos el planteamiento de fondo de la declaración sobre las próximas elecciones municipales y autonómicas que ha hecho público la Comisión Ejecutiva de e-Cristians. La cuestión es la siguiente: estas elecciones poseen una característica singular por el trágico momento que vive el país. El proceso de destrucción del capital humano, el capital social y la actividad económica que ha experimentado España a lo largo del mandato de Rodríguez Zapatero es de una magnitud extraordinaria. Las consecuencias aunque perceptibles aún no las vivimos en toda su intensidad. Las políticas de Zapatero, es decir, sus decisiones, su actividad, sus errores tremendos, fulgurantes, cegadores, sus múltiples engaños, la total ausencia de credibilidad interna y externa del Gobierno, deben llegar a su fin.

Todo esto hace que sea necesario un replanteamiento del sentido electoral en los términos siguientes. Estas elecciones, cuyo fin es escoger plenarios municipales y parlamentos autonómicos, han de tener su máxima traducción en un voto de rechazo a Zapatero y su Gobierno, de manera que el resultado sea tan concluyente que provoque su necesaria dimisión. Han de significar una desautorización en toda regla. Por consiguiente, el mejor criterio general es votar por aquellas opciones razonables que expulsen democráticamente del poder municipal y del poder autonómico al partido de Rodríguez Zapatero.

Esto en muchos casos se concretará en el voto del Partido Popular, pero no siempre será así. En cualquier circunstancia, lo importante es que el voto y la posible negociación posterior que se produzca para formar gobiernos autonómicos o municipales, cuando hay distintas opciones en juego, represente en su resultado final que nunca puedan dar lugar a un presidente socialista. No a votar socialista. No se trata tanto de un enfoque por negativa, como la necesidad de crear condiciones objetivas que permitan una regeneración, y esto sólo es posible cambiando el agua de la pecera, sólo es posible precipitando la dimisión de Zapatero y de su Gobierno.

Alguien puede pensar que este planteamiento favorece al PP, y tendrá en buena medida razón, pero no toda. Lo beneficia en la medida que es la alternativa de gobierno, pero no tiene por qué ser así si el Partido Socialista es capaz de escoger desde ahora, o desde el día siguiente de las elecciones, un camino de regeneración interna. El presidente del Gobierno puede dimitir, el Gobierno puede caer, y el Partido Socialista puede pactar con otras fuerzas políticas una mayoría parlamentaria suficiente que les permita continuar gobernando hasta la fecha de las elecciones con otro presidente. Por lo tanto, no es axiomático que la caída de Zapatero conlleve ya, ahora mismo, las elecciones anticipadas, al contrario, es la única oportunidad que tiene el Partido Socialista de ir a las elecciones con probabilidades de éxito.

A todos nos interesa un Partido Socialista que sea capaz de construir en lugar de destruir, que sea capaz de enfocar la realidad con la honestidad en lugar de mentir, que sea capaz de reconocer la importancia del matrimonio entre el hombre y la mujer, que esta institución sea estable, que la natalidad sea celebrada y el aborto considerado como un mal que debe ser reducido, que la economía exija claridad, credibilidad y un esfuerzo compartido y no la sensación de una manipulación continua, que los mercados internacionales a los que tanto se alude, necesitan como condición personas al frente del gobierno que sean creíbles y que tengan calidad como políticos. En fin, una serie de factores y circunstancias que sólo con la desaparición de Zapatero de la escena política y del conjunto de personas que han venido siendo sus palmeros, desde Trinidad Jiménez a Carmen Chacón, pasando por otros muchos, puede aportar.

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